Motociclismo

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Jonathan Rea, el genio que pasa de MotoGP

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Hay vida más allá de MotoGP y, desde luego, hay vida más allá de Honda. Jonathan Rea lo sabe bien. Después de más de una década vinculado a la marca más laureada del motociclismo reciente con la promesa de ser llevado algún día a la categoría reina; Rea decidió dejar de soñar con el dorado y empezar a pensar en verde. Acertó.

Fue subirse a una moto ganadora –la Kawasaki ZX-10R- y quedarse sin rivales. Una relación de causalidad jamás vista antes en el Mundial de Superbike; que por fin da la sensación de tener un referente de verdad. Alguien capaz de marcar una época en el mismo. El inicio será en 2016, donde tendrá la oportunidad de revalidar el título, algo que no ha logrado nadie desde que lo hiciera el mítico Carl Fogarty en 1999.

Rea ya cató las mieles de MotoGP, sustituyendo a Casey Stoner en 2012. Octavo en Misano y séptimo en Aragón sin haber podido siquiera probar la moto antes; unos resultados extraordinarios si se comparan con los logrados por todo un campeón del mundo de 250cc como Hiroshi Aoyama cuando tuvo que reemplazar al lesionado Dani Pedrosa a comienzos de este año.

El año pasado, su nombre sonó con fuerza para llevar una Honda Factory en este 2015, pero dos compatriotas le cerraron las puertas. Lucio Cecchinello optó por Cal Crutchlow, mucho más mediático que el norirlandés; y la ‘joint venture’ de Estrella Galicia y Marc VDS acabó con Scott Redding ocupando la última plaza que podía resultar interesante para Jonathan.

Por eso, cuando Kawasaki le llamó para ocupar el hueco de Loris Baz de cara a este 2015 y formar un equipo de ensueño junto a Tom Sykes, no se lo pensó dos veces. El reto era enorme: sólo valía la victoria y tenía al lado al referente de la categoría –campeón en 2013, subcampeón en 2012 y 2014-. Ni por esas, Sykes tampoco ha sido rival.

Más bien, Tom ha sido la última víctima de la larga lista de pilotos que han compartido garaje con Rea desde que este llegará a Superbike a tiempo completo en 2009. Una lista formada por campeones mundiales como Carlos Checa y el mencionado Aoyama; subcampeones como Rubén Xaus y Leon Haslam; y un piloto consolidado como Max Neukirchner.

Solamente Checa logró acercarse a los logros de Rea con una misma moto; pero aun así acabó a más de cien puntos del por aquel entonces ‘rookie’. Lo que Jonathan ha hecho con el resto –Sykes incluido- solamente es calificable con adjetivos mucho más propios del Código Penal o las crónicas de sucesos que de la información deportiva. Los números hablan por sí solos:

Trayectoria Jonathan Rea

Durante las seis temporadas que pasó en Honda, Rea logró 15 victorias, por dos de sus compañeros (ambas de Carlos Checa) y 42 podios por ocho de sus compañeros (siete de Checa y uno de Haslam). En puntos, la diferencia es realmente sonrojante: Rea sumó 1.565,5; sus compañeros 651,5.

Es decir, más del 70% de la producción en pista fue a cargo del norirlandés, que año tras año salvaba el prestigio de una marca que, sin él, hubiera rayado en el ridículo durante mucho tiempo. A cambio, encontró promesas que se fueron difuminando: ni el salto a MotoGP ni una Superbike competitiva. Y claro, se hartó y se fue. Seguramente en HRC se estén tirando de los pelos, con razón.

La consecuencia ha sido un triángulo amoroso en el que Honda llora desconsolada por no haber cuidado y valorado lo que tenía; mientras Kawasaki y Rea pasean su amor y felicidad por todos los circuitos del globo.

El título de pilotos rubricado en Jerez (¡con cinco carreras por disputarse!) es el tercero para las motos verdes –tras Scott Russell en 1993 y Tom Sykes en 2013-; que por fin se han hecho con su primer título de constructores. En Kawasaki son felices con Rea…

… Y Rea es feliz en Kawasaki. Tanto, que ni siquiera quiere oír hablar de los cantos de sirena de MotoGP. En una entrevista concedida a Solo Moto tras la conquista del título, lo dejó claro:

“No pienso en ello. Cuando llegué al equipo Kawasaki de Superbike tuve la sensación de estar donde quería estar. Es como cuando a lo largo de tu vida vas conociendo chicas y finalmente das con la que verdaderamente te gusta”.

Rea es un tipo sencillo, familiar, amante del motocross reconvertido a la velocidad. Un genio de lo cotidiano. No necesita un prototipo de ‘chica’ exuberante, equipada con alas de oro. Ha encontrado la felicidad en su ‘chica’ de ojos verdes. Quizás sea de serie, pero hacen una pareja única.

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