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Jack Miller, el cuarto as del póquer australiano

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Nacho GONZÁLEZ – Desde su creación en 1949 y durante décadas, italianos y británicos dominaron las diferentes categorías del Mundial. Con el tiempo, países como España o Alemania comenzaron a asomar la cabeza, hasta que los estadounidenses impusieron su estilo en la clase reina para hacerse con el control absoluto de la misma. Entre 1978 y 1993 ganaron 13 títulos de 500cc; dejando escapar sólo tres.

Origen: Wayne Gardner
Dos se fueron para Italia gracias a Marco Lucchinelli y Franco Uncini. El otro fue para Wayne Gardner. Subcampeón en 1986 tras Eddie Lawson; un año después cuajó una temporada casi perfecta. Siete victorias y doce podios en 15 carreras le llevaron a conquistar el título frente a la oposición de Randy Mamola y el propio Lawson.
Fue el primer título para Australia en la clase reina, cuarto en total y primero desde 1969, año en que Kel Carruthers logró el de 250cc. Doce años antes, en 1957, Keith Campbell había conseguido el primero en 350cc; mientras que en 1961 Tom Phillis puso la bandera australiana en el octavo de litro. Ni el mismo Wayne era consciente de hasta qué punto había cambiado la historia del motociclismo de su país.

Mito: Mick Doohan
Si Gardner fue el germen, el gran conquistador fue Michael Doohan. Pentacampeón de 500cc de forma consecutiva (1994-1998), su dominio fue espectacular; llevando la bandera australiana a lo más alto del podio en 54 ocasiones y situándose en la segunda posición histórica de títulos de la clase reina tras Giacomo Agostini. Superado después por Valentino Rossi, sigue en la tercera posición de todos los tiempos.

Pudieron ser más. En 1992, dos años antes de su primer título, iba enfilado hacia el campeonato con cinco victorias y dos segundos en siete carreras, cuando sufrió un gravísimo accidente en los entrenamientos de Assen. La operación se complicó y estuvo cerca de perder la pierna. Sin embargo, pudo volver para las dos últimas carreras, y acabó cediendo el título por apenas cuatro puntos.
Tras un año irregular en el que sólo pudo ser cuarto, en 1994 aniquiló por completo a sus rivales. No se bajó del podio en todo el año y acabó con 143 puntos de ventaja sobre Luca Cadalora. Menos cómodos fueron los dos siguientes: en 1995 ganó con 33 puntos sobre Daryl Beattie; y en 1996 le sacó 64 a Álex Crivillé, que empezaba a postularse como su gran rival.

1997 fue su mejor año, con el lunar de la caída en la carrera final ante su público en Phillip Island. Hasta entonces, había logrado doce victorias en 14 carreras, siendo segundo en las otras dos, ganadas por Crivillé y Tadayuki Okada, subcampeón a 143 puntos de Mick. En el último, 52 puntos le separaron de Max Biaggi. En 1999 sufrió otro grave accidente en la calificación del GP de España, que le hizo optar por la retirada.

Talento: Casey Stoner
Con ella, un vacío australiano que duró casi una década, hasta la irrupción de Casey Stoner. Ya había mostrado su talento en las categorías inferiores, donde exhibió también una preocupante irregularidad. Aterrizó en MotoGP en 2006 con una octava posición final, logrando un ilusionante podio con la Honda satélite del LCR; y rubricando una gran actuación que le valió un contrato con Ducati.
Probablemente, fue el fichaje más acertado de la historia. En su primer año, Casey logró diez victorias en 18 carreras, proclamándose campeón con 125 puntos de ventaja sobre Dani Pedrosa, otorgándole a Ducati el primer -y aún único- título de su historia. No pudo defender el número uno ante Rossi, y en 2008 sólo pudo ser subcampeón.

Tras dos años discretos, con problemas físicos incluidos, decidió aceptar la oferta de Honda en 2011. De nuevo, ganó el título en su primer año; y, de nuevo, no pudo defenderlo, claudicando ante Jorge Lorenzo después de anunciar que pondría fin a su carrera terminada la temporada.

Esperanza: Jack Miller
2013 fue el primer año de MotoGP sin Stoner. Su baja se notó a nivel mundial, pero la aparición de Marc Márquez actúo de paliativo. No en Australia, que se encontraba ante un nuevo vacío. Por primera vez desde 1985, se quedaron sin ganar en ninguna categoría.

Dos candidatos a llenar ese vacío comenzaban a dejarse ver en Moto3: Arthur Sissis ilusionó con un podio en Australia; y Jack Miller puso a la FTR Honda en las posiciones cabeceras.

El gran año de Miller no pasó desapercibido para Aki Ajo, que le ofreció liderar el proyecto 2014 del equipo más exitoso en la categoría pequeña desde 2008. Dos títulos de 125cc (Mike Di Meglio y Marc Márquez), uno de Moto3 (Sandro Cortese), un subcampeonato de 125cc (Johann Zarco) y la tercera posición de Luis Salom el año pasado así lo confirman.

Aprovechando los titubeos iniciales del cambio a Honda del Estrella Galicia de Álex Rins y Álex Márquez, Miller hizo valer el gran potencial de su KTM para iniciar el año con dos victorias en Losail y Austin. Ya suma cuatro en las nueve primeras carreras, liderando la general con 19 puntos de ventaja sobre Márquez.

53 años después, Miller puede devolver a Australia la corona de la categoría pequeña; y cada vez suenan con más fuerza los rumores que le colocan en MotoGP ya en 2015, saltándose el paso intermedio como ya hiciera su compatriota Garry McCoy. Parece que una Honda Open llevará su nombre, con la duda de si vestirá los colores del Go&Fun de Fausto Gresini, o los del Team LCR de Lucio Cecchinello.
De las 177 victorias de Australia, 124 han sido entre 500cc y MotoGP; y Miller está decidido a aumentar esos números. Jack comenzará la temporada 2015 con la veintena ya cumplida, por lo que no quiere perder más tiempo en su objetivo de ser campeón de MotoGP, y convertirse así en el cuarto as del póquer del motociclismo australiano.

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