Real Madrid

article title

Isco-dependencia

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Sin Isco ya no es lo mismo. El esquema del Real Madrid ha dado un cambio. La ofensiva blanca es letal por sí misma. Sus delanteros son de lo mejor que se puede ver en el fútbol mundial, pero ya no están solos, ahora tienen a un malagueño descarado, llamado Francisco Alarcón (Isco para los amigos y no tan amigos), que hace diabluras con el cuero junto a ellos.

Pura fantasía en sus botas a la que se han acostumbrado sus compañeros, generando tal dependencia de su inusual estilo, que no funcionan igual sin su electricidad.

El Barcelona, ayer, logró anular, por momentos, su clase, su irrefrenable talento, de la única manera en la que se puede cortar a un genio; privándole del instrumento que utiliza para generar su arte, en este caso, la pelota.

Durante la primera parte conectó con ella, pero no como debería ni en la zona del campo donde es decisivo. Valverde y sus pupilos no pecaron de inocentes y vieron más allá de un plantel repleto de jugones. Encontraron la pieza que mayor amenaza suponía y la aislaron. El gol estaba en los de arriba, no había dudas de ello, pero quien debía hilar y mediar entre la bola y ellos para facilitar su tarea era el mediocentro español.

Su primera parte estuvo plagada de penurias, pero en la segunda tomó las riendas y se puso a disfrutar. Pase por aquí, pase por allá y para casa con la satisfacción del trabajo bien realizado. Cristiano y Asensio marcaron dos golazos, Casemiro y Kovacic recuperaron más que nadie, pero la chispa, el aceite que engrasó la maquinaria a la perfección, lo puso Isco de su bolsillo.

El Madrid tiene Isco dependencia y Zidane un bendito problema para elegir a quien “sacrificar” de la BBC en su lugar, por qué no creo que quedan dudas a estas alturas de la película que el mediocampo del Real Madrid es la bomba de oxígeno que sostiene los pilares del éxito blanco, y en él, existe un hueco creado a la medida de Isco.

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Artículos relacionados