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Íñigo Córdoba, la versión vasca de la finta y el sprint

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El Athletic Club de Bilbao está viviendo un inicio de curso complicado. Los resultados no acaban de llegar, y el juego no da motivos para la esperanza. Además, el jugador diferencial de los bilbaínos, Iker Muniain, ha sufrido una gravísima lesión en su rodilla derecha, lo que le hará perderse prácticamente toda la temporada. Sin embargo, hay un halo de esperanza. Su nombre es Íñigo Córdoba, tiene tan solo 20 años y está siendo la mejor noticia del Athletic Club en lo que llevamos de temporada. El extremo vizcaíno lo tiene todo para ser un jugador clave en el futuro inmediato del club de Bilbao.

Íñigo Córdoba es una de las pocas noticias positivas en el Athletic Club de Bilbao en este inicio de curso. El jugador nacido en Bilbao ha debutado esta temporada con la casaca rojiblanca y ya se está destapando como un extremo muy a tener en cuenta. Criado en la cantera de Lezama, Córdoba ha ido quemando etapas hasta llegar al primer equipo de un equipo tan exigente como el Athletic Club con tan solo 20 años. El joven futbolista vasco ya ha sido internacional con la selección española sub-19, y ha sido citado por Celades para la actual convocatoria de la sub-21.

Córdoba es un hombre puro de banda. Parte desde la parcela izquierda de la cancha y tiene la capacidad tanto de irse hacia dentro, como de apurar línea de fondo y meter el balón al corazón del área rival. Tiene un buen manejo de ambas piernas, lo que le permite explotar de una forma superior su juego en banda. Esta característica le permite ser impredecible y enfrentarse a su rival con la certeza de que no sabe lo que el extremo hará.

Lezama le ha dado al Athletic Club la enésima perla. Ziganda y su cuerpo técnico deben pulir este diamante en bruto para que sea un hombre importante en el presente y futuro Athletic Club de Bilbao. Córdoba es un futbolista que todavía no tiene respuesta, algo apasionante. Es un jugador que todavía no ha demostrado todo lo que tiene dentro. Sin embargo, ha dejado cosas e indicios del futbolista que puede llegar a ser. Es un extremo de los de antes, destaca por su poderío físico, su potencia, y, por supuesto, su calidad. Este último rasgo es uno de los más importantes, el que le permite ser diferencial en la última parcela del terreno de juego.

La afición de San Mamés tiene motivos para la esperanza. El jueves abuchearon a los suyos después del partido frente al Zorya, este fin de semana perdieron en Mestalla, y las sensaciones no son nada buenas. No obstante, hay un chico nacido en Bilbao, la capital de Vizcaya, que tiene al heredero de Piru Gaínza, Txetxu Rojo o Pichichi. Un extremo izquierdo de los de antes, de los que no abundan en nuestro fútbol. Íñigo Córdoba está llamado a ser este hombre, un estandarte del Athletic Club de Bilbao durante muchos años.

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