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Informe Sphera: Valencia CF 2015-16

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Balance 2014/15 – NOTABLE:

El equipo más joven de la Liga y el segundo de Europa estrenó plantilla, entrenador y dueño. Sin disputar competiciones europeas tras el fiasco de la temporada anterior, el Valencia tenía el desafío de lograr clasificarse para la Champions para seguir su crecimiento económico y conseguir volver al lugar donde merece. Para ello Peter Lim y la ya ex dirección deportiva del club (Rufete, Ayala y Joan Salvans) confeccionaron una plantilla preparada para lograr el objetivo. Jugadores contrastados como Negredo y Enzo -llegó en el mercado invernal- se sumaron a los Rodrigo, André Gomes (propiedad ambos en ese momento de Meriton Holdings Limited) y a apuestas lozanas pero con experiencia como Mustafi o Lucas Orban. No es nada sencillo, a pesar de haber sido en los últimos diez minutos de competición con un gol de Paco Alcácer en Almería, entrar en una previa de Champions el primer año de un proyecto recién estrenado en todos sus estamentos. Pero no todo fue la Liga. En Copa del Rey, ciertamente, el Valencia fracasó con fragor y estruendo al ser eliminado a las segundas de cambio por un Espanyol con menor nivel pero que fue superior los 180’ de eliminatoria. Ya avisó el Rayo Vallecano en el primer cara a cara que tuvo el Valencia en la Copa, de hecho, mereció pasar a la siguiente ronda, pero la calidad de los de Nuno sirvió para tapar el susto con manta de franela. La decepción fue grande porque el Valencia había tenido suerte en el sorteo ya que estaba en el ‘cuadro limpio’ tras muchos años de espera. Hubiese evitado a Barça, Real Madrid o Atlético de Madrid hasta una hipotética final. De ahí que para su gente fuese un palo duro la eliminación, más en un año donde la distracción de las competiciones europeas no existía. Aun así, siendo la Liga la competición madre y viendo la rapidez con la que fue ensamblándose el proyecto, la nota no puede bajar de un siete. El Valencia compitió con los grandes y amargó a todos menos al Barça. Toda esta lucha sin cuartel no fue baladí pues ha servido para curtir a una plantilla que, aun perdiendo a Otamendi, y sin Alves y André Gomes por lesión, ha sido capaz de eliminar a un buen equipo como el Mónaco de la previa de la Champions. El Valencia vuelve a estar entre los 32 mejores equipos del continente.

Perspectivas y objetivos

La rotura del ligamento cruzado anterior y del menisco externo de la rodilla derecha de Diego Alves con, principalmente, la salida al Manchester City del mejor jugador de la pasada temporada, Nicolás Otamendi, ha bajado el nivel de la plantilla. Todo ello junto a la ausencia de André Gomes por lesión, que en breve estará compitiendo en los terrenos de juego. Todos esperábamos más en cuanto a las nuevas altas, principalmente para reparar las grietas que ya asomaban el curso anterior. Faltó un sustituto de Parejo, que en ausencia del de Coslada, supiese llevar la manija con criterio de un Valencia de Champions. Y, sobre todo, un extremo. De auténtica eminencia. A pesar que el número de jugadores de banda sea elevado, a excepción de Feghouli, el resto no ha demostrado ser apto para jugar la máxima competición europea en una posición que significa tanto para el sistema utilizado por Nuno Espírito Santo. Unos por nivel y otros por estar fuera de posición. Sí llegó finalmente el sustituto de Otamendi. El tunecino Aymen Abdennour, procedente del Mónaco, para seguir dotando al grupo de jerarquía, poderío físico y contundencia. Faltará ver su adaptación al Valencia, además con tres meses a sus espaldas sin competir, pero no cabe duda que es el fichaje que necesitaba el equipo y demandaba la afición para esa posición. Además, con la seguridad de jugar tres competiciones de máxima exigencia, Nuno quiso completar la retaguardia con la llegada de un cuarto central. Aderllan Santos, del Sporting de Braga, será esa pieza que dé descanso a Mustafi cuando así lo considere oportuno el técnico portugués. Peaje de Mendes o no por el fichaje de Abdennour, como indican algunos, las referencias son buenas. El brasileño tendrá que demostrar que está capacitado para rotar en un equipo de solera y que el grupo siga funcionando a gran escala.

Con el gasto elevado en futbolistas como Cancelo, Danilo Barbosa, Santi Mina o el mismo Aderllan Santos el Valencia se privó de esas piezas que pudiesen mejorar todas esas carencias que, sin lupa, se vieron la temporada pasada. A pesar de todo ello sigue teniendo grandes jugadores y un año más de rodaje con la misma plantilla y entrenador. Los automatismos parecen más que aprendidos aunque no sea desarrollando un folleto futbolístico prodigioso. Con la clasificación para la Champions League en el bolsillo los objetivos serán mayores. Volverá a ser casi obligado acabar entre los cuatro primeros de la competición doméstica, hacer un papel digno en la Copa del Rey (con la ilusión de levantarla) y competir, no como una comparsa, en la máxima competición europea.

Ha de ser el año de la consagración definitiva de Shkodran Mustafi o el del despegue sin billete de aterrizaje de José Luis Gayà y Paco Alcácer. Parejo tendrá que demostrar, más con su renovación millonaria, que es capaz de llegar al área contraria y meter goles pero también que sus tan manidos ‘debes’ los puede subsanar. Es el capitán, no cualquier cosa. Y fútbol tiene para regalar. Debe ser el año de Enzo Pérez, una vez aclimatado a Valencia y a sus compañeros. El de la eclosión de Rodrigo, aunque la ilusión se desvanezca por momentos, o el de la recuperación de Negredo, que cada día se parece más al que se firmó el 1 de septiembre de 2014. Ojalá André Gomes siga dando zancadas poderosas como regalos con mayor continuidad demostrando que lo del año pasado es solo el principio. Y que el mejor portero de la Liga vuelva como se fue. Parándolo todo y dando puntos sin descanso a su equipo. Que suceda todo ello más algún brote o manifestación de alguna de las caras nuevas. Así la temporada en Valencia pintará divertidísima.

Altas

Mathew Ryan (Brujas) – 7M€
Cancelo (Benfica) – 15M€ (aunque ya estaba la temporada pasada cedido)
Danilo Barbosa (Sporting Braga) – 15M€ (año próximo). 250.000€ por la cesión
Zakaria Bakkali (PSV) – llega libre
Santi Mina (Celta de Vigo) – 10M€
Aderllan Santos (Sporting de Braga)  – 9’5M€
Aymen Abdennour (Mónaco) – 25M€ más 5 variables

Bajas

Andrés Guardado (PSV) – 3M€
Otamendi (Manchester City) – 45M€
Filipe Augusto (Río Ave) – vuelve al club portugués tras la cesión
Robert Ibáñez (Granada) – Cesión
Salva Ruiz (Granada) – Cesión
Fede Cartabia (Deportivo de la Coruña) – Cesión

XI Ideal
(1-4-3-3). Ryan/Alves; Barragán, Mustafi, Abdennour, Gayà; Javi Fuego, Parejo, André Gomes; Feghouli, Rodrigo y Negredo.
 

 

Nuno Espírito Santo
El preparador luso arranca su segunda temporada al frente del Valencia CF. Consiguió algo muy complicado en solo un año: ensamblar la plantilla más joven de la Liga española hasta llevarla a los puestos (previa) Champions. Su fracaso fue la Copa del Rey, ya que no fue capaz de transmitir a la plantilla que se estaba ante una oportunidad única de llegar a una final. Amigo personal del máximo accionista del Valencia CF, Peter Lim, ha obtenido su deseo de convertirse en el ‘General Manager’ y junto a su representante Jorge Mendes, confeccionar a su gusto las entradas y salidas del equipo. Su mala relación con Rufete acabó por desplazar al de Benejúzar del mando de la dirección deportiva. Entrenador preparado, defensor a ultranza de sus jugadores (hagan lo que hagan en el campo) y amante del orden y el equilibrio. Debería mejorar las acciones de estrategia y el aspecto ofensivo. Aunque su fútbol reside en la solidez defensiva, en las ayudas, en la cooperación y solidaridad de los suyos para salir al contragolpe como truenos. Esa transición defensa-ataque es uno de sus puntos fuertes. Busca rayos y centellas para encontrar la portería rival. Su misión será ir introduciendo con atino a los jóvenes fichajes en la rotación para que demuestren su validez y el equipo gane en competitividad. El público le va a exigir más que el año pasado y está en el punto de mira de algunos por haber provocado en cierta manera la salida de dos de los personajes más queridos en los últimos tiempos: Amadeo Salvo y Rufete. El entrenador portugués demostró la temporada pasada que está autorizado para estar al frente del Valencia. A pesar de ser muy joven dotó de personalidad a un grupo novel que quiere seguir demostrando su fuste y vigor para portar el escudo del murciélago en el pecho.

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