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Informe Sphera: Real Betis Balompié 2015/2016

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Balance 2014/15 – NOTABLE:

La pasada temporada en Heliópolis estuvo dividida claramente, en dos fases bien diferenciadas. El fin de la etapa del ‘annus horribilis’ -el del 2014- y la etapa de la vuelta de Pepe Mel al frente del vestuario verdiblanco. El año 2014, a nivel global, ha podido ser de los peores de la historia del club. En los 12 meses, el club pasó por un descenso, tuvo 5 entrenadores -Mel, Garrido, Calderón, Velázquez y Merino-, 5 directores deportivos (al menos 5 personas con la responsabilidad de fichar) -Stosic, Sergio Fernández, Garrido, Angel Luis Catalina y Alexis Trujillo-, y 3 presidentes diferentes -Guillén, Domínguez Platas y Ollero-. Una inestabilidad institucional que irremediablemente, pasó factura al terreno deportivo. El punto de inflexión llegó con la vuelta de Pepe Mel a finales del mes de diciembre. El equipo ocupaba la tercera plaza en Segunda División y quedarse sin el ascenso, era una posibilidad tan temible como posible. Pero llegó el mejor técnico posible para el club de las 13 barras. El que mejor conoce a los jugadores, al equipo, a la afición, al club. Y se notó. Mel hizo posible en ansiado ascenso dos jornadas antes de finalizar la temporada 2014/2015 y la institución, con la llegada de Eduardo Maciá y Juan Carlos Ollero, parece gozar de la mayor estabilidad de los últimos meses. El objetivo se cumplió y el futuro ilusiona.

Perspectivas y objetivos

El propósito del Real Betis 2015/2016 es conseguir la permanencia. Con los pies en el suelo, la meta de la salvación debe ser el principal objetivo. Con la mente fría, no sufrir para mantenerse en la máxima división española sería un éxito esta temporada. Con el corazón, luchar por los puestos europeos sería la recompensa a la angustia padecida meses atrás. El mayor patrimonio del club es la afición. Superados los 43000 socios, el aficionado bético vuelve a dar una lección de fe, amor y pasión por sus colores. Las gradas del Benito Villamarín siempre estarán llenas, pase lo que pase, algo que dota al Betis de un complemento extra con respecto a sus rivales.

Maciá se ha encargado de reestructurar la plantilla según las necesidades que requería. Reforzar la defensa y el centro del campo, encontrar un lateral izquierdo de garantías, buscar una alternativa a Rubén Castro y Jorge Molina en ataque, devolver la ilusión a la afición con jugadores con cartel internacional como Rafael van der Vaart, y sobre todo, luchar hasta el final por la vuelta del hijo pródigo del club, Joaquín Sánchez. Lo primero que el director deportivo del Real Betis decidió fue fichar a Pezzella, Petros, Tarek y Digard. Futbolistas que refuerzan el nivel medio de la plantilla y que tendrán la oportunidad de disputar la titularidad a los que ya estaban. Pero la primera pieza alentadora llegó con la firma de van der Vaart. Un internacional holandés que a pesar de llegar al Betis en un momento avanzado en su carrera, peleará por jugar un papel importante en la capital hispalense y así, optar a jugar con Holanda la Eurocopa 2016. Junto a el, jugadores de confianza de Maciá como Juan Vargas o Heiko Westermann, futbolistas contrastados y con una dilatada experiencia internacional. Pero durante todo el periodo estival, el principal objetivo del responsable de los fichajes en el Betis era la de devolver a Joaquín las 13 barras a su torso. Y lo consiguió. A pesar de la resistencia opuesta por la Fiorentina, y gracias a la apuesta del futbolista de El Puerto de Santa María, el deseo de todos los béticos acabó cumpliéndose. El día de su presentación, con más de 25000 personas en el Villamarín, fue uno de los más felices de la afición verdiblanca. La guinda la puso Maciá en las últimas horas del mercado. Ricky van Wolfswinkel era el hombre elegido para completar una delantera que seguirá gravitando en Rubén Castro.
 

 

Altas

Germán Pezzella (River Plate) – 2,25M€
Petros (Corinthians) – 1,7M€
Rafael van der Vaart (HSV) – Libre
Didier Digard (Niza) – Libre
Amro Tarek (El Gouna) – 0,3M€
Heiko Westermann (HSV)  – Libre
Juan Vargas (Fiorentina) – Libre
Joaquín Sánchez (Fiorentina) – 1,5M€
Ricky van Wolfswinkel (Norwich City) – cesión
Cristiano Piccini (Fiorentina) – 1,5M€
Francisco Portillo (Málaga) – 1M€
Foued Kadir (Olympique Marsella) – 0,6M€

Bajas

Héctor Rodas (Córdoba) – Libre
Jorge Casado (Ponferradina) – Libre
Salvador Agra (Nacional) – Libre
Álex Martínez (Elche) – Cesión
Lolo Reyes (Almería) – Cesión
Cedrick (Columbus) – 0,2M€
Chuli (Almería) – 0,5M€
Nono (Elche) – Libre
Sergio Rodríguez (Alcorcón) – Libre
XI Ideal
(1-4-4-2). Adán; Piccini, Westermann, Bruno, Vargas; Xavi Torres, Digard, Joaquín, Ceballos; Rubén Castro, Jorge Molina.

Pepe Mel
La segunda etapa de Pepe Mel al frente del cuadro verdiblanco supuso el segundo ascenso con el técnico madrileño al frente del banquillo bético. A pesar del pésimo comienzo de la temporada del descenso, todos están de acuerdo en Sevilla: la destitución de Mel fue un error que acabó con el peor de los desenlaces posibles. Pero afortunadamente para el club, Mel se siente bético y cuando el equipo está en urgencias, ahí está Pepe. Su vuelta en el pasado mes de diciembre devolvió la esperanza a la grada, al vestuario e incluso al palco compuesto por personas diferentes a las que había cuando se marchó un año antes. El madrileño era el entrenador ideal para sacar el máximo partido posible a la plantilla. Y así fue. Quedaron atrás técnicos como Julio Velázquez, inexperto y totalmente absorbido por la exigencia de una institución como el Betis, o Juan Carlos Garrido, más pendiente de su beneficio personal que del propio equipo que dirigía.

Con Pepe Mel, el Betis seguirá apostando por la cantera. Más de 16 canteranos han debutado con él en el banquillo y a buen seguro que no le temblará la mano si tiene que seguir haciéndolo. La filosofía de Mel otorga al Betis de un estilo propio y definido. Buen trato con el balón y sobre todo, jugar de tú a tú ante cualquier rival, sin arrugarse. Normalmente con dos centrocampistas defensivos -uno de ellos con mayor capacidad para descolgarse en posiciones ofensivas-, la libertad y el peligro deben llegar desde el medio campo hacia arriba y por bandas con laterales largos y con profundidad.

El Betis está donde debe estar, y con quien debe estar. Mel a un lado de la línea de cal, Joaquín al otro. Todo en su sitio.

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