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Informe Sphera: Fútbol Club Barcelona 2015-16

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Balance 2014 /15 – EXCELENTE: Se ganó el triplete, y no se hizo desde la excelencia, lo cual seguramente tiene más mérito si cabe. El buscado alirón de Liga, Copa y Champions se logró partiendo de un contexto complejo, viciado por momentos, con el afamado entorno pillando posiciones y con una crisis que fue incipiente en diciembre y galopante en enero, llevándose por delante a Andoni Zubizarreta, a Carles Puyol (se fue antes que le estallara en las manos), y que obligó a Josep Maria Bartomeu a convocar elecciones para mantener la calma institucional y de paso la presidencia. Una crisis que casi se lleva a Luis Enrique y/o Messi por delante y que cohabitó con el Caso Neymar. Pues bien, a pesar de todo eso, lo cierto es que sobre el césped el Barça fue el mejor, y lo fue porque el equipo se abrazó a un Messi reactivado, a dos porteros excelsos, a un Piqué que encadenó seis meses imperiales y a un tridente que firmó 122 goles.

Perspectivas y objetivos

En esta nueva temporada el FC Barcelona aspira a todo lo que tenga en liza, y es lógico que así sea. Es lo que se puede y debe exigir a un equipo que es el vigente campeón de Europa, que cuenta con la mejor delantera del planeta, que tiene un plantel excelso y que cuenta con una masa social, unos recursos y un presupuesto que delimitan el altísimo nivel de exigencia que le envuelve. El cacareado sextete ya no se logrará, y es que seguramente se perdió el mismo día que se dio por ganado. El Barça ganó la Supercopa de Europa exigidísimo por un Sevilla que rozó una machada histórica. Luis Enrique vio las orejas al lobo y rotó en San Mamés, y esa rotación, un cierto nivel de relajación y un Aduriz en plena ebullición dejaron al Barça sin Supercopa española y por ello sin sextete. Pese a todo, el Barça tiene este curso el bonito reto de ser campeón del Mundial de Clubes además de tratar de repetir -superar parece complicado- los excelentes registros del curso anterior, donde una segunda parte arrolladora de campaña le coronaron como el equipo a batir en este momento.

La prohibición de FIFA para inscribir jugadores no ha evitado que el Barça se refuerce con dos llegadas interesantes a priori, como son Aleix Vidal (Sevilla) y Arda Turan (Atlético). Eso sí, las dos nuevas altas no se podrán testar hasta enero, momento en el cual acaba el castigo dictaminado por el máximo organismo balompédico. El catalán y el turco vienen para sumar fondo de armario, polivalencia, piernas frescas y talento. Sandro y Munir serán a todos los efectos jugadores de la primera plantilla, después del descenso del Barça B y de dejar buenas sensaciones con el primer equipo en las primeras jornadas del curso pasado.

Las salidas han sido reseñables, y es que además de las ventas de los canteranos Deulofeu (Everton) y Adama Traoré (Aston Villa), se ha cedido a Montoya y Halilovic y se han marchado dos de los máximos estandartes de la etapa más gloriosa del club: Xavi y Pedro.

El pianista egarense agotó su ciclo como azulgrana tras una prolífica carrera en Can Barça que le ha coronado como unos de los mejores centrocampistas de la historia. En el Al-Sadd catarí disfrutarán de su fútbol un par de años hasta que seguramente vuelva a Can Barça, ya veremos en que rol.

La del canario esa es una salida que si bien deja 28 millones de euros en unas arcas exhaustas tras el pago de las primas por la gloria, deja un vacío notable a la hora de dar respiro a cualquier miembro ilustre de la MSN. Munir y Sandro parecen, sobre el papel, poca artillería si Messi, Neymar y Suárez sufren de una lesión o un resfriado. Que Rafinha de un paso adelante en galones y en su rendimiento goleador se antoja clave si no se quiere echar de menos al excepcional delantero tinerfeño.

El seguidor culé tiene algo bastante claro ya de inicio: el Barça no conseguirá repetir logros si no ajusta con celeridad la línea defensiva, si Messi no mantiene unas dosis de voracidad altas y si la planificación física no es al menos, igual de brillante que la temporada pasada, donde el Barça llegó a mayo corriendo, cuando los rivales ya iban andando.

Altas
Arda Turan (Atlético) – 34 M€
Aleix Vidal (Sevilla) – 17 M€
Munir El Haddadi (Barça B)
Sandro Ramírez (Barça B)

Bajas
Martín Montoya (cedido al Inter) – 1M€
Gerard Deulofeu (Everton) – 6M€
Xavi Hernández (Al-Sadd) – libre
Ibrahim Afellay (Stoke City) – libre
Pedro (Chelsea) – 28 M€
Alen Halilovic (Sporting) – cedido
Adama Traoré (Aston Villa) – 10 M€

XI Ideal
Bravo; Alves, Piqué, Mascherano, Alba; Busquets, Rakitic, Iniesta; Messi, Suárez, Neymar.

LUIS ENRIQUE
Llegó relevando a un Tata Martino que nunca entendió al culé y que nunca fue entendido por este.  El asturiano aseguraba sentimiento azulgrana, intensidad y conocimiento de la casa. A pesar de la ilusión inicial sus primeros cuatro meses fueron un progresivo via crucis que casi le cuestan la crucifixión tras el duro KO en Anoeta. Lo que se habló tras caer en San Sebastián no se sabe, pero el cambio de tendencia fue un hecho. Messi y Lucho se respetaron los espacios vitales y Luis Suárez empezó a meter lo que antes fallaba. El Barça pasó de ser irregular a ser un ciclón, y el asturiano dio con la tecla: poner a los once mejores sobre el campo y moverlos lo mínimo posible. Fruto de esos ajustes, llegaría un triplete que llenó de orgullo a la parroquia culé. Esta segunda temporada se presenta como un curso complicado para Luis Enrique, y es que el nivel de exigencia es máximo cuando uno es Rey de Europa, -Ancelotti lo sabe bien-. En esta nueva temporada, el técnico asturiano ya tiene una severa grieta en la zaga de inicio. La pretemporada, Emery y Aduriz así lo han evidenciado. Del hambre que tenga Messi y del tiempo que le tome a Lucho reparar la fuga en defensa, dependerá en buena parte los éxitos del curso, y es que arriba la dinamita está asegurada.

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