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Fútbol alemán

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Informe Sphera: Bayern München 2015-16

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Balance 2014/2015 – NOTABLE BAJO: Tras un primer año de aprendizaje, el Bayern iniciaba su segundo año al mando de Pep Guardiola con el firme objetivo de volver a intentar ganar todas las competiciones, aunque la gran meta para la campaña era la de conseguir la sexta Champions League. Guardiola pudo, al fin, modelar la plantilla a su gusto, aunque perdió a una de sus piezas básicas, que no fue otro que Toni Kroos, que puso rumbo a Madrid. Benatia, Bernat o Reina vinieron para dotar de más nivel a la plantilla en posiciones donde los suplentes no daban, especialmente, garantías. Xabi Alonso, otro de los fichajes y bastante criticado por su edad, fue casi petición expresa del técnico catalán, ya que el tolosarra era el mediocentro que tanto echó de menos en su primera temporada. La famosa “españolización” llegó, aunque no exenta de críticas. En la primera vuelta se pudo ver a un Bayern mucho más adaptado a la filosofía, que regaló partidos para ver una y otra vez (7-1 en el Olímpico de Roma) y un rendimiento defensivo digno de elogio (solo 4 goles encajados en liga). Todo iba a pedir de boca, pero nadie creía que a partir del 7-0 al Shakhtar Donetsk la temporada comenzaría a convertirse en una pesadilla: lesiones largas de Ribery (aún sigue), Robben y Alaba y los eternos problemas físicos de Schweinsteiger y Benatia. La vuelta de Thiago fue una de las pocas alegrías entre tanto drama. Al final, pasó lo que tenía que pasar: Los jugadores llegaron a abril fundidos físicamente, sin banquillo de nivel y sin nadie que pudiera aportar algo diferente, aunque aquello no les privó de dejarnos una de las mayores remontadas de la historia de la Champions League (6-1 vs Oporto después de perder la ida 3-1). Solo se logró el campeonato de liga, donde fueron constantes hasta que las matemáticas demostraron que el título se quedaba en Múnich. Los jugadores y los aficionados estaban deseosos de que la temporada acabara, lo que puede resumir bastante bien el final de la misma. El Bayern lo intentó todo hasta que las fuerzas comenzaron a fallar. Sabor agridulce.

Perspectivas y objetivos

Después del final de temporada, todos daban por sentado de que sería un verano de grandes cambios en el Bayern. La eliminación en semifinales contra el Barcelona puso de manifiesto que ya no se podía seguir dependiendo de los mismos jugadores de siempre (Robben, Ribery y Schweinsteiger, entre otros). El francés sigue lesionado a día de hoy de su tobillo y nadie en el club quiere dar una fecha exacta sobre su retorno, de ahí a que el Bayern se planteara como objetivo número uno en el mercado la contratación de un extremo como mínimo, aunque a día de hoy se sigue planteando el fichaje de un segundo. Douglas Costa, el hombre que menos entraba en las quinielas de los periodistas, fue el elegido. Su precio, 30 millones de euros, parecía desorbitado, aunque su pretemporada y su primer partido de liga han demostrado todo lo contrario. Si nada se tuerce, será muy importante en el equipo. Es la “nueva arma secreta del Bayern“, comentó recientemente Robben. En julio se dio a conocer la noticia que ningún bávaro quería imaginarse: Bastian Schweinsteiger abandonaba el club. Tras 500 partidos visitiendo la elástica del campeón, el bávaro puso rumbo al Manchester United de Van Gaal. Las críticas a Rummenigge y Guardiola fueron feroces. “El Bayern pierde su identidad”, afirmaron muchos medios de comunicación. Obviando ese concepto (podría escribirse un libro sobre eso), en el traspaso todos salían ganando: el jugador hacía realidad “su último gran sueño”, a la vez que sus oportunidades de ser titular no se ven afectadas y el Bayern se embolsaba 20 millones por un jugador de 31 años que se perdió 38 partidos de 101 en los últimos dos años por continuas lesiones. Todos ganan, aunque el vació emocional que deja es abismal. Arturo Vidal será el encargado directo de “sustituir” al 31, mientras se espera un paso adelante de Hojbjerg, que vuelve tras su cesión en Augsburg. Joshua Kimmich, fichado hace varios meses, aprenderá de Xabi Alonso el oficio de mediocentro único. En líneas generales, el Bayern tiene sus posiciones mejor cubiertas que el año pasado, a expensas de un delantero suplente para Lewandowski, que debería llegar en la recta final del mercado.

 

El objetivo de esta temporada será el mismo que el de las demás: Intentar ganarlo todo. Guardiola, que podría estar ante su última temporada al frente del equipo, pondrá especial hincapié en la Champions League, el título que todos le piden y que con el que demostraría que su modelo puede reinar en Europa a través de un equipo que no es el Barcelona. Tras tres años, este es el gran título que se le reclama a Guardiola en Múnich. Nadie ha ganado cuatro Bundesligas consecutivas, por lo que el Bayern tiene aquí otro gran reto que cumplir. Wolfsburg, Gladbach Leverkusen, el nuevo BVB de Tuchel y el Schalke de Breitenreiter no se lo pondrán nada fácil al “rekordmeister”. Será un todos contra uno, donde el Bayern buscará salir airoso una vez más.

Altas y bayas

Altas

  • Arturo Vidal (Juventus) – 37M €
  • Douglas Costa (Shakhtar Donetsk) – 30M €
  • Sven Ullreich (VfB Stuttgart) – 3,5M €
  • Joshua Kimmich (VfB Stuttgart) – 8,5M €
  • Jan Kirchhoff (Schalke 04) – Vuelve tras cesión
  • Julian Green (Hamburger SV) – Vuelve tras cesión
  • Kingsley Coman (Juventus) – Cesión 7M €

Bajas

  • Bastian Schweinsteiger (Manchester United) – 18M €
  • Pepe Reina (Nápoles) – 2M €
  • Claudio Pizarro (Sin equipo) – Libre
  • Mitchell Weiser (Hertha BSC) – Libre
  • Pierre – Emile Hojbjerg (Schalke 04) – Cesión

XI Ideal

4-3-3: Neuer – Alaba, Boateng, Benatia, Lahm – Xabi Alonso, Thiago, Arturo Vidal – Douglas Costa, Lewandowski, Robben

*Nota: La gran variedad táctica de Guardiola, unida a la tendencia de las lesiones provoca que sea difícil conformar un once tipo que juegue varios partidos consecutivos.

Pep Guardiola

Es el año. No hay excusas posibles. En su ¿último? año de contrato, el entrenador catalán deberá, por fin, conquistar la Champions League. Fue uno de los motivos por los que Hoeness y Rummenigge lo contrataron: Iniciar una era en Europa y en Alemania. Dos eliminaciones consecutivas en semifinales (una por goleadas), junto a un rendimiento muy pobre a domicilio en la máxima competición europea a partir de la fase del KO ya son suficientes. La directiva y los aficionados quieren volver a ser campeones. Tras dos años modelando la plantilla a su gusto y enseñado su amplia gama de variaciones tácticas, es hora de que cumpla el objetivo primordial y por el que la mayoría de personas juzgarán su paso por el equipo alemán. Ya ha sumado 5 de 10 títulos, una cifra nada despreciable, pero la Champions League es su gran asignatura pendiente. Su renovación, a día de hoy, es un misterio, pero todo podría girar en torno a este título. Mientras tanto, el nombre de Klopp suena cada vez con más fuerza por los alrededores del Allianz Arena.

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