Segunda División

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La importancia del bloque en Segunda División

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Temporada tras temporada, se insiste al inicio del curso en la importancia del ‘9’ para que un equipo pueda triunfar o aspirar a las más altas cotas en Segunda División. Pese a que, como en cualquier competición futbolística, efectivamente, el gol es la clave para alcanzar los triunfos y los éxitos, en esta igualada categoría en la que todo se decide en las últimas jornadas y en la que prácticamente ningún equipo logra conocer hasta el último mes cuál será su verdadero objetivo en la temporada, si cabe cobra mayor importancia la seguridad del equipo y la capacidad para lograr la conjunción que permita encajar el mínimo de goles posible.

¿Siguen creyendo que lo importante es tener un goleador en su equipo? Sergio León fue el pichichi de la pasada temporada. Sin embargo, el Elche, en el que jugaba ‘El Trepa’, no consiguió finalmente ni tan siquiera acceder al playoff. Más de la mitad de los goles del conjunto ilicitano llevaron la firma de Sergio León, que convirtió 22 de un total de 40 goles de su equipo. Por su parte, Florin Andone se quedó a un sólo gol del pichichi. Si bien es cierto que el Córdoba consiguió luchar en el playoff por el ascenso, cayó a las primeras de cambio, por lo que tener un ‘killer’ en su equipo, no garantizó a los de Oltra conseguir el ascenso.

Por detrás, con 19 goles, David Rodríguez, de un Alcorcón que se quedó a las puertas del playoff pero que tampoco logró ni tan siquiera disputarlo. Lo mismo podemos decir de Toché, cuyos 18 goles no garantizaron un puesto de playoff al Real Oviedo, o de Naranjo, siguiente goleador de la categoría en el pasado curso, pero que con 15 goles sí que ayudó a alcanzar el playoff al Nàstic, pero tampoco consiguió el objetivo de ascender.

Sin embargo, sí que lograron el ascenso directo el Deportivo Alavés y el CD Leganés, dirigidos por dos entrenadores que proyectan a la perfección el modelo que actualmente suele tener mayores probabilidades de éxito en la categoría de plata. Bordalás y Asier Garitano consiguieron que sus equipos fueran sobre todo sólidos, los dos equipos menos goleados si no tuviésemos en cuenta al Girona de Machín, que una vez más se quedó a las puertas del ascenso, caprichos del destino. Sin un goleador contrastado en sus filas, tanto el Alavés como el Leganés consiguieron el ascenso directo porque consiguieron destacar como bloque y convertirse ambos en conjuntos a los que fue muy difícil hacer gol.

Aún es pronto para confirmar con números y datos que el éxito en la categoría de plata se conseguirá desde el bloque. La tabla de goleadores en estos momentos, nos coloca a Roger y Ortuño entre los cinco máximos goleadores de la categoría, ambos pertenecientes a equipos que se encuentran entre los cinco primeros de la tabla. Sin embargo, también nos presenta dicho TOP-5 a Manu del Moral, Ángel Rodríguez o Joselu, el actual pichichi, pertenecientes a equipos que no luchan, al menos por el momento, por el ascenso.

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Por el contrario, y aunque siempre hay excepciones, como lo es actualmente el CF Reus, que siendo el menos goleado de la categoría no ocupa posiciones tan siquiera de playoff, sí que podemos ver a los conjuntos menos goleados ocupando plaza de ascenso directo, como el Levante de Muñiz, equipo menos goleado del campeonato, o el Getafe de Bordalás, una vez el maestro José llevando a su equipo a la lucha por el ascenso. Cádiz, siguiente conjunto menos goleado, o Girona, el máximo exponente del bloque de la categoría, completan las cuatro primeras plazas de la Segunda División española a estas alturas.

Así que aunque efectivamente, disponer en tu equipo de un gran ‘9’ puede ser una garantía para sufrir un poco menos en esta categoría tan exigente, no será ello necesariamente una garantía de éxito o de ascenso. En Segunda Divisón lo que realmente hace triunfar es lo más difícil de conseguir: la capacidad para hacer de tu equipo un bloque compacto, capaz de hacerse fuerte defensivamente y de mantener su portería como una de las menos goleadas entre los equipos que compiten en la categoría de plata. La solidez y la fortaleza defensiva son, sin ningún tipo de duda, las señales de que tu equipo se ha convertido en un bloque, esa palabra tan importante que colocará al equipo en disposición de aspirar a alcanzar el éxito y la gloria del ascenso.

 

Imagen principal | levanteud.com

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