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‘Iditarod’, en trineo por Alaska

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El primer sábado de marzo, como manda la tradición, comienza la Iditarod Trail Sleg Dog Race, la cita más importante del mushing, las carreras de trineos tirados por perros, un deporte que lo tiene todo para ser olímpico pero que quizá jamás lo sea por las complicaciones logísticas (traslados, alimentación, cuidados médicos…) que implica la participación de animales.

La Iditarod lleva el nombre de una ruta nacional histórica, un pueblo ya abandonado y un río que, en el idioma indígena, se asemeja a la expresión “lugar muy lejano”.

El origen

En enero de 1925 una epidemia de difteria amenazó la vida de los escasos 1400 habitantes de Nome. Las medicinas necesarias más cercanas para atajarla estaban en Anchorage y su envío era imposible por tierra, mar y aire. La solución se le ocurrió al gobernador de Alaska, Scott Bone, que reunió a los 20 mejores mushers y a los 150 mejores perros para trasladar en trineo las medicinas. La idea fue un éxito, los habitantes de Nome de salvaron y casi 50 años después Joe Redington convirtió parte de esa ruta en una carrera deportiva.

La carrera

La Iditarod no es de inscripción abierta –incluso hay carreras clasificatorias– y suelen participar alrededor de 70 mushers. Cada uno de ellos dispone de entre 12 y 16 perros y seis de ellos, como mínimo, deben competir de principio a fin. La carrera une las ciudades de Anchorage y Nome, en Alaska, a través de 1800 kilómetros (la ruta varía en su tramo intermedio según el año sea par o impar) y no se compite por etapas sino que hay que ir pasando por diversos puntos de control siempre respetando unas horas de descanso previamente establecidas. En los últimos 20 años ningún ganador invirtió más de diez días y sólo cuatro mushers en toda la historia han completado el recorrido en menos de nueve días.

Ganadores históricos

El primero en mencionarse tiene que ser quien inauguró el palmarés, Dick Wilmarth, un minero de Alaska de 31 años que en 1973 necesitó 20 días para convertirse en el primer ganador.

Tras Wilmarth se impusieron otros tres mushers de Alaska y en 1977 llegó el primer triunfo para alguien de fuera del estado, Rick Swenson de Minnesota, que ganó otras cuatro Iditarod más (la última en 1991) y tiene el récord de más victorias en la carrera.

Al año siguiente, 1978, el primer perro de Swenson cruzó la meta en primera posición pero gana el musher que la cruza antes y ese fue Dick Mackey, hermano del vencedor en 1983 (Rick Mackey) y padre de Lance Mackey, el que más títulos consecutivos tiene con cuatro (2007-2010). Evidentemente la de 1978 fue la edición más ajustada de la historia porque sólo hubo un segundo de separación entre los dos primeros.

Las mujeres compiten desde la primera edición pero no fue hasta 1985 cuando se vio el primer título femenino a cargo de Libby Riddles, de Wisconsin. La otra mujer campeona es Susan Butcher, de Massachussets, que consiguió tres títulos seguidos (1986-1988) y otro más en 1990.

Dos mushers  de fuera de Estados Unidos han ganado la general final y ambos son europeos. El primero fue el suizo Martin Buser en 1992 (campeón en otras tres ocasiones) y el segundo el noruego Robert Sørlie, ganador en 2003 y 2005.

En las tres últimas ediciones se han producido records de edad y de tiempo. En 2012 Dallas Seavey, de 25 años (récord de juventud), en 2013 se impuso su padre Mitch Seavey, de 53 años (récord de veteranía) y el año pasado Dallas Seavey recuperó el título en la edición más rápida de la historia puesto que la terminó en 8 días 13h04’19’’.

El abuelo

El coronel Norman Vaughan debutó en la Iditarod en 1975  con 69 años. Pero este aventurero de Salem, Massachussets, que estuvo en la exhibición de mushing de los Juegos de Invierno de Lake Placid de 1932 (terminó undécimo de doce participantes), no se conformó con competir un año sino que lo hizo en doce años más acabando la carrera en 1990 con 84 años y saliendo dos años después con 86. Vaughan murió a los 100 años, en 2005, justó en el año en el que debutó el más joven en la historia de la carrera, Dallas Seavey con apenas 18 años.

Linterna roja

Una de las tradiciones de la Iditarod es premiar al musher que más tarda en completar la carrera. El linterna roja más lento fue John Schultz en la primera edición (32 días) y el más rápido fue la suiza Marcelle Fressineau que en 2014 y con 60 años acabó la carrera última pero en tan sólo 13 días y 4 horas.

Muertes

El duro invierno de Alaska añade dureza a la carrera que, en sus 42 años de historia, ha visto morir a 142 perros, el último de ellos Dorado en la edición de 2013. La edición más luctuosa fue la de 1990 donde fallecieron 29 perros.

El mushing a nivel internacional

Además de la Iditarod hay muchas más carreras a nivel mundial. Las más importantes, una vez desaparecida la Pirena, son la Finnmarksløpet en Noruega, que este mes hará de Mundial de larga distancia, la Grand Odyssée en los Alpes o la Yukon Quest que une Alaska y el estado canadiense de Yukon que da nombre a la carrera.

También existe una federación internacional, IFSS, que organiza campeonatos de Europa, Mundiales en varias categorías (los de sprint y los de media distancia terminaron la semana pasada con los españoles Itoitz Armendariz –oro en media distancia– y Andoni Azpillaga –plata en sprint– logrando excelentes resultados) e incluso una Copa del Mundo que en 2015 tiene cuatro carreras (dos en Rusia, una en Letonia y otra en Minnesota).

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