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Holanda-Dinamarca, una final inédita, sorprendente y especial

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Este domingo (17:00 horas, Eurosport y Teledeporte), en el Twente Stadion (con las entradas agotadas desde hace días), el mundo del fútbol estará pendiente de la coronación de un nuevo campeón europeo femenino, el cuarto en la historia y el primero desde 1995. Tras seis ediciones consecutivas conquistadas por la selección alemana, la Eurocopa de las sorpresas acaba con un partido inesperado, a la altura del torneo.

Holanda, que disputa su tercera edición, llega al último partido como favorita. Ha ganado todos los choques (los cinco), con un balance de nueve goles a favor y solo uno en contra. Precisamente ganó ya a Dinamarca en la fase de grupos gracias a un penalti transformado por Spitse a los 20 minutos de juego. El marcador no se movió más por la gran actuación de la portera neerlandesa, Sari van Veenendaal, que ha mantenido su portería a cero en cuatro partidos en esta Euro.

En la otra portería estará Stina Petersen, que se llevó un aluvión de críticas por su terrible fallo ante Alemania, en un disparo que parecía sencillo de retener y acabó en el fondo de la portería tras resbalar en sus manos. Cuatro días después cerró las bocas de sus detractores parando dos penaltis en la tanda ante Austria, rival que había sido infalible en esta faceta ante España y que contaba con Manuela Zinsberger (Bayern Múnich), probablemente la mejor guardameta en esta edición.

Como clara candidata al MVP tenemos a Lieke Martens, jugadora del Barcelona Femení desde este verano y que está firmando un torneo espectacular: Asistente en el 1-0 ante Noruega, autora del gol del 1-2 definitivo ante Bélgica, abrió el marcador ante Suecia y lo cerró (con ayuda de una jugadora rival) ante Inglaterra. Junto a Miedema, la ariete del Arsenal y ganadora del Europeo sub-19 de 2014 marcando en la final a España, son las grandes amenazas de la selección danesa, que tiene en Pernille Harder a su gran líder en la primera final de su historia.

Dinamarca necesitó seis semifinales para alcanzar el último escollo hacia el título. Hace cuatro años se le escapó la gloria en la tanda de penaltis ante Noruega. Había alcanzado esa ronda sin ganar un solo partido. Entonces, la idea era defender, replegarse atrás y buscar el 0-0. Todo cambió con Nils Nielsen, que llegó al cargo tras la eliminación y revolucionó al equipo. Dinamarca ha pasado a ser un equipo que busca el gol por encima de todo, y que ataca con toda su artillería. Nadia Nadim, suplente en la anterior edición, es indiscutible arriba junto a Harder y ésta le ha devuelto la confianza a base de trabajo y un gol decisivo en cuartos de final. De no ganar un solo encuentro, a vencer a gigantes como Noruega o Alemania, y colocarse a las puertas de un título que, pase lo que pase, será histórico.

 

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