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Historia de la NBA. Capítulo XV – 2011/2015

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Capítulo final de nuestro viaje. Son los años de los Heat de LeBron, Wade y Bosh, de los Spurs del juego coral y la irrupción de los Warriors. Asistimos al crecimiento de Oklahoma City, el lockout de 2011, la retirada de grandes leyendas, o el declive (forzado por las lesiones) de Kobe. Mucho que contar en este último lustro…

El 8 de junio de 2010 ESPN emitía un programa especial, “The Decision”. Más de 13 millones de espectadores vieron cómo LeBron James anunciaba su fichaje por Miami Heat, donde se reuniría con Dwyane Wade y Chris Bosh para ganar tantos anillos como fuera posible. En Cleveland la noticia sentaría como una puñalada directa al corazón y Dan Gilbert, propietario de los Cavs, escribiría una misiva a los fans tachando al jugador de egoísta y traidor, y asegurando que su equipo lograría ser campeón antes que James… Su franquicia acabaría ese año con un récord de 19-63. Los Celtics, por su parte, renovaron ese verano a Paul Pierce y Ray Allen, y en el mercado se hicieron con los dos O’Neal, Shaquille y Jermaine. Tras estos movimientos parecía obvio que Miami y Boston se disputarían la conferencia Este, pero aparecerían en escena los Bulls, quienes contrataron a Tom Thibodeau, hasta entonces asistente de Doc Rivers y especialista defensivo, para entrenar al equipo. Bajo la dirección de un excelso Derrick Rose (el MVP más joven de la historia), que firmaría su mejor año como profesional, y permitiendo tan solo 91 puntos por partido a sus rivales, los de Chicago solo encajarían 20 derrotas, completando el mejor balance de toda la liga. Miami ganaría 58 partidos (2 menos que los Bulls) y Boston, 56. El cuarto equipo capaz de lograr superar las 50 victorias sería Orlando Magic, que mantenía un gran roster. En el Oeste los eternos Spurs sumaron 61 triunfos y otros 4 equipos llegarían a los 50: Lakers, Mavs, Thunder y Nuggets. Los Rockets (sin Yao Ming, lesionado, ni McGrady, en Detroit), con un balance de 43-39 (que les hubiera valido para ser sextos en el Este), quedarían fuera de los playoffs. La primera gran sorpresa de las eliminatorias por el título la daría Memphis Grizzlies. Los de Tennessee jamás habían ganado un partido de playoffs, y partían como octavos cabezas de serie, debiendo enfrentarse con el mejor equipo de Regular Season. En el primer encuentro, celebrado en el AT&T Center de San Antonio, Randolph y Gasol dan un recital y asaltan la cancha rival. Luego no caerían en casa, y uno de los grandes favoritos quedaría fuera. En segunda ronda se las verían con Oklahoma City Thunder. Los Grizzlies venderían cara su derrota y la serie alcanzaría los 7 encuentros. Mientras, los Mavericks barrían a los Lakers de un Phil Jackson que jamás había vivido algo similar. Serían sus últimos partidos como técnico, pues tras este hecho abandonaría definitivamente el banquillo angelino. Los de Dallas, lanzados, solo cederían un duelo en final de conferencia y se hacían con el Oeste. En el Este alcanzaron la última eliminatoria los Heat y los Bulls. Los primeros se deshicieron de unos Celtics a los que la edad iba pasando factura, mientras que los segundos despachaban a Atlanta en 6 encuentros. En la última serie del Este los de Florida contuvieron el caudal ofensivo de Rose y apartaron del camino a los de Illinois. En la final Miami se ponía 2-1 tras recuperar el factor cancha en el tercer choque. En el cuarto, Dirk Nowitzki apenas se tenía en pie debido a una fuerte gripe. Pero la aparición de Jason Terry, sería clave para que los Mavs se alcanzaran las tablas. Entonces, la polémica: cámaras de televisión pillarían a Wade y James imitando los síntomas del alemán en tono de burla. Nowitzki respondería con 29 puntos en el quinto y un enorme Jason Terry ajusticiaría en el sexto. Por fin el teutón alcanzaba la gloria y el megaproyecto de Miami no arrancaba de la manera deseada. Los premiados del año fueron: Derrick Rose (Chicago), MVP; Dirk Nowitzki (Dallas), MVP de las finales; Dwight Howard (Orlando), mejor defensor; Blake Griffin (L.A. Clippers), rookie del año; Lamar Odom (L.A. Lakers), sexto hombre; Kevin Love (Minnesota), mayor progresión; Tom Thibodeau (Chicago), entrenador; Pat Riley (Miami), ejecutivo; Stephen Curry (Golden State), deportividad; Ron Artest (L.A. Lakers), ciudadano. El primer quinteto lo formaron Kevin Durant, LeBron James, Dwight Howard, Kobe Bryant y Derrick Rose; mientras que el 5 defensivo estaba compuesto por LeBron James, Kevin Garnett, Dwight Howard, Kobe Bryant y Rajon Rondo. Los líderes estadísticos fueron Kevin Durant (puntos), Kevin Love (rebotes), Steve Nash (asistencias), Chris Paul (robos) y Andrew Bogut (tapones). En el anecdotario: Ray Allen supera a Reggie Miller como jugador con más triples anotados de la historia de la competición; la mala relación entre Jerry Sloan y Deron Williams provocó la dimisión del primero, tras 22 años como coach en Salt Lake City, y posteriormente el traspaso del segundo, que nunca sería perdonado por su afición; Kobe Bryant iguala a Bob Petit logrando su cuarto MVP del All Star, en un partido en el que LeBron James lograría el segundo triple doble de la historia del mismo.

En verano de 2011 se vencía el contrato firmado por las franquicias y los jugadores en 2005. El 1 de julio el sindicato inició una huelga, ya que los propietarios querían disminuir el porcentaje destinado a los jugadores de los ingresos que producía la competición. Uno de los principales problemas venía porque las franquicias ubicadas en ciudades con un mercado menor no ingresaban las mismas cantidades que las que sí tenían un mercado potente. Esto creaba un desequilibrio claro, que influía directamente en la capacidad para superar el límite salarial. Mientras que la liga planteó reducir el sueldo de los baloncestistas, estos acusaban a la misma de negociar de manera deshonesta en años anteriores para provocar una situación insostenible que les obligase a reducir su salario. La pretemporada se cancelaría, y más tarde la propia Regular Season se vería amenazada, una vez alcanzada la fecha prevista de inicio sin acuerdo entre las partes. Las negociaciones, tras las reuniones del 28 de octubre y 14 de noviembre acabaron rotas y cada vez parecía más claro que la temporada 2011-12 no tendría lugar. Incluso hubo demandas directas de los jugadores en contra de la liga. Tras tenderse la mano de nuevo el 23 de noviembre, 3 días más tarde se lograría un principio de acuerdo. El 8 de diciembre un nuevo convenio sería votado favorablemente y, recudiendo sus partidos de 82 a 66, la competición comenzaría el día de navidad. Ante tal cantidad de encuentros, los equipos llegaron a jugar hasta 3 partidos 3 días consecutivos y 5 en una semana. La sobrecarga de encuentros encontraría un opositor claro: Gregg Popovich. El técnico de San Antonio se permitió el lujo de escribir en la planilla que se entrega antes de los encuentros, en la que se comunica qué jugadores van a ser de la partida, que Tim Duncan descansaba por “viejo”. La liga, preocupada por las audiencias televisivas (las mayores estrellas son el reclamo máximo), multaría al entrenador Spur, a pesar de que este le diese poca importancia al hecho. A la larga se demostraría que Pop tenía razón. Se recuerdan muchas lesiones ese curso, alguna de gravedad. Los jugadores protestarían más adelante, alegando que se estaba poniendo en riesgo su físico. Antes del comienzo del torneo se vivió un episodio extraño con Chris Paul como protagonista. New Orleans Hornets, Houston Rockets y Los Angeles Lakers habían alcanzado un acuerdo a tres bandas que daba con los huesos del base en la ciudad del cine. El propio comisionado, David Stern, anuló el traspaso, alegando que no se trataba de un canje justo. Cabe recordar que entonces, los Hornets eran propiedad de la misma NBA. Paul terminaría en California, pero para jugar en los Clippers. La temporada regular fue dominada por San Antonio Spurs en el Oeste, alcanzando las 50 victorias. Tras ellos, Oklahoma City Thuder, un equipo joven de muchísimo talento que se iba haciendo hueco entre los más grandes. Estas dos escuadras, junto a Memphis Grizzlies y las dos franquicias de Los Angeles, llegarían a los 40 triunfos. En el Este, Chicago volvía a imponerse: 50 partidos ganados, 4 más que Miami y 8 más que Indiana, los otros aspirantes. Pero las esperanzas de los Bulls se verían cortadas en primera ronda de playoffs, con las lesiones de Joakim Noah y, sobre todo, de su base estrella, Derrick Rose. No lo sabíamos, pero a partir de este momento, Rose ni siquiera se acercaría al nivel mostrado en aquella época. Los Sixers se convirtieron en sus verdugos. Los veteranos Celtics atisbaron entonces por una rendija su última gran oportunidad. Ajusticiaron a los de Philadelphia y bailaron una vez más con Miami, que venía de derrotar a Indiana. Un enorme Rajon Rondo y el buen rendimiento del Big Three, llevaron a los Heat, que se vieron sin Chris Bosh durante varios encuentros de la serie, al límite. Una eliminatoria para el recuerdo, el último arrebato de los Celtics de Pierce, Garnett y Allen. En el Oeste la sorpresa no tuvo cabida. San Antonio y Oklahoma arrasaron con todos y se plantaron en la final de conferencia. Los Spurs se pusieron 2-0 tras los primeros encuentros celebrados en el AT&T Center, pero los Thunder encadenaron 4 victorias consecutivas liderados por 4 jugadores que no superaban los 23 años de edad (Durant, Westbrook, Harden e Ibaka). La final sería presentada como un duelo entre los dos mejores jugadores del momento: LeBron James vs Kevin Durant. En unos tiempos en los que James era el enemigo número 1 de todo aficionado que no fuera de los Heat o tuviera en el elegido a su jugador fetiche, Durant era la figura en la que depositar la esperanza de ver claudicar nuevamente al Rey. No hubo color. Pese a perder el primer encuentro, los de Florida se mostraron muy superiores. Los Thunder eran muy buenos, pero todavía inexpertos. Se impuso la lógica y LeBron James era, por fin, campeón. Señalado desde que era un pre adolescente, la losa de una obligación abandonaba su mochila. El objetivo alcanzado. Era el mejor y, por fin, llevaba a su equipo a la victoria.Los galardones del curso fueron a parar a las manos de LeBron James (Miami), MVP y MVP de las finales; Tyson Chandler (New York), mejor defensor; Kyrie Irving (Cleveland), rookie del año; James Harden (Oklahoma City), sexto hombre; Ryan Anderson (Orlando), mayor progresión; Gregg Popovich (San Antonio), entrenador; Larry Bird (Indiana), ejecutivo; Jason Kidd (Dallas), deportividad; Pau Gasol (L.A. Lakers), ciudadano. En primer equipo: LeBron James, Kevin Durant, Dwight Howard, Kobe Bryant y Chris Paul. Quinteto defensivo: LeBron James, Serge Ibaka, Dwight Howard, Chris Paul y Tony Allen. Comandaron el apartado individual: Kevin Durant (puntos), Dwight Howard (rebotes), Rajon Rondo (asistencias), Chris Paul (robos) y Serge Ibaka (tapones).

Antes del comienzo de la temporada 2012-13, Los Angeles Lakers quisieron volver a ser grandes. Durante el verano se hicieron con los servicios del 2 veces MVP de la liga, Steve Nash, y el pívot más dominante del momento, Dwight Howard. Además, a poco de comenzar la Regular Season, Mike D’Antoni, quien había entrenado a Nash en los años gloriosos de los Suns, aterrizaba en el banquillo sustituyendo a Mike Brown. Prometía mucho ese equipo. Quedó en nada. Las lesiones no respetaron al base canadiense, ni a Pau Gasol, otro pilar del conjunto angelino, y la mala relación entre Bryant y Howard era palpable. Por su parte, Miami Heat se hacía con los servicios de Ray Allen, quien abandonaba Boston, equipo ya mayor y que difícilmente volverían a optar al anillo. El otro gran traspaso previo al arranque del curso fue el de James Harden a Houston Rockets. Muchos se llevaron las manos a la cabeza debido a la decisión de los Thunder, aunque tuvieron que callar tras ver cómo firmaban un récord de 60-22, situándose primeros en el Oeste. Tras ellos, una vez más, San Antonio. Nuggets, Clippers y Grizzlies también lograron más de 55 victorias, presentando credenciales que les hacían candidatos. En el Este dominaba Miami Heat, quienes fueron el mejor conjunto del año. 66-16, un balance inalcanzable para el resto. Los Knicks de un brillante Carmelo Anthony, J.R. Smith y Tyson Chandler lograron 54 triunfos, en la mejor temporada de los de la gran manzana en los últimos tiempos. Pacers y Nets asomaban la cabeza, mientras que Bulls (que se habían quedado sin Derrick Rose para toda la temporada) y Celtics perdían fuelle. En playoffs, San Antonio arrasaría en el Oeste. Los Angeles Lakers que sufrieron la baja de Kobe Bryant a pocos partidos del término de la temporada regular (debido a una lesión en el talón de Aquiles que supuso el principio del fin de uno de los grandes jugadores de los últimos tiempos), fueron barridos sin piedad. Golden State Warrios aguantaría 6 partidos antes de claudicar. Y en la final de conferencia, los Grizzlies. Estos habían borrado del mapa a los grandes favoritos, Oklahoma City, apoyados en el dominio de la mejor pareja interior de la NBA: Gasol – Randolph. Pero los del Álamo estaban a otro nivel. 4-0 y directos a las finales. En el Este, poco que destacar, hasta la última ronda. Indiana Pacers y Miami Heat nos regalaron unas series magníficas, en la que el intercambio de golpes era constante. Un jovencísimo Paul George se hacía un hueco entre los mejores, y Roy Hibbert alcanzó ese nivel que se adivinaba en sus años de universidad. Lamentablemente, lo del pívot fue efímero, pero durante esas 2 semanas pareció un coloso. Claro que si en tu equipo juega LeBron James, partes con ventaja. El de Akron impulsó a los suyos y tras 7 duelos se plantaban en la final por segundo año consecutivo. ¡Y qué final! Un Tim Duncan rejuvenecido dominaba los tableros, y un tal Kawhi Leonard asomaba la cabeza y daba muestras del jugador que iba a ser. Por Miami, LeBron James y Dwyane Wade mantenían el tipo. Pero el hombre de las finales sería otro. Sexto partido, los Spurs lideran la serie 3-2. A falta de 20 segundos un tiro libre de Leonard ponía a los texanos 3 arriba. En el siguiente ataque, LeBron James fallaba el triple del empate, pero Chris Bosh capturaba el rebote más importante de su carrera, para asistir a un Ray Allen que se encontraba en un lateral. Paso atrás y poesía. Su canasta de 3 a falta de 5 segundos llevaría el partido a la prórroga, donde los de Florida se imponían. Golpe moral asestado a un equipo que se veía campeón. Esperanza al que estaba con la soga al cuello. En el séptimo LeBron James imponía su ley y con 37 puntos comandaría la ofensiva de los suyos. Segundo anillo consecutivo para Miami. Los premiados fueron: LeBron James (Miami), MVP y MVP de las finales; Marc Gasol (Memphis), mejor defensor; Damian Lillard (Portland), rookie; J.R. Smith (New York), sexto hombre; Paul George (Indiana), mayor progresión; George Karl (Denver), entrenador; Masai Ujiri (Denver), ejecutivo; Jason Kidd (New York), deportividad; Kenneth Faried (Denver), cuidadano; Chauncey Billups (L.A. Clippers), mejor compañero. El 5 ideal lo formaron LeBron James, Kevin Durant, Tim Duncan, Kobe Bryant y Chris Paul, mientras que en el defensivo se colaron 6 jugadores: LeBron James, Serge Ibaka, Joakim Noah, Tyson Chandler, Tony Allen y Chris Paul. La estadística la lideraron Carmelo Anthony (puntos), Dwight Howard (rebotes), Rajon Rondo (asistencias), Chris Paul (robos), y Serge Ibaka (tapones). Cabe mencionar que esta sería la primera temporada de los Nets en Brooklyn, el fallecimiento de Jerry Buss, propietario de Los Angeles Lakers, y los 81 partidos jugados por Boston Celtics e Indiana Pacers, en lugar de los 82 oficiales, debido a que nunca se jugaría el partido aplazado tras el atentado en el maratón de Boston, debido a que sus posiciones ya estaban decididas.

Retiradas importantes en el verano de 2013: Gran Hill, Tracy McGrady, Jason Kidd, Brandon Roy, Juwan Howard, Michael Redd y Allen Iverson. Antes de iniciar la temporada, se anunció que New Orleans Hornets pasaban a denominarse Pelicans, lo cual permitía a los Bobcats de Charlotte recuperar (lo harían al año siguiente) el nombre  que en su día llevó la otra franquicia de la ciudad. San Antonio Spurs se había quedado con la miel en los labios el año anterior. La inercia del buen juego y las ganas de redención fueron motivación extra para una franquicia ganadora. Solo 20 derrotas durante la temporada regular los colocaron como primeros del Oeste y la liga. Oklahoma City, que sufrió la baja de Russell Westbrook en 36 partidos ganaría solo un encuentro menos que los Spurs. Parecía que, este año sí, estaban en disposición de asaltar el trono. Los Angeles Clippers, dirigidos por Doc Rivers, fueron terceros en una conferencia que presentaba a una gran cantidad de franquicias competitivas. Como ejemplo, los Phoenix Suns, que acabarían fuera de las eliminatorias por el título con un balance de 48-34, resultado que les hubiera valido para ser terceros en el otro lado del país. En el Este, Indiana Pacers ganó más que nadie, aventajando en 2 partidos a unos Heat que echaron en falta a Dwyane Wade (ausente casi en 30 choques). Lo demás en la costa atlántica, un solar. Como no podía ser de otra manera, en playoffs ambos equipos fueron superando eliminatorias sin excesivos problemas. En la final del Este, los Heat robarían en segundo duelo en el Bankers Life Fieldhouse, y no cederían en casa. El Oeste, por el contrario, nos ofreció unas series magníficas. Hasta 3 eliminatorias precisaron de 7 partidos en primera ronda. Los Spurs sufrieron para eliminar a Mavericks, Oklahoma City estuvo contra las cuerdas frente a los Grizzlies y los Clippers se las vieron y se las desearon para superar a los Warriors. A la final de conferencia llegarían Spurs y Thunder. Ahí los texanos, con hasta 6 jugadores por encima de los 11 puntos de promedio en la serie, se impusieron a Westbrook, Durant y compañía. Las finales eran una reedición de las del curso anterior. Pero la película sería muy distinta. Pese a que los Heat ganaron el segundo partido en Texas, los Spurs pasarían por encima de los de Florida en el resto de encuentros, practicando un baloncesto coral como nunca se ha visto. La perfección ofensiva, jugar de memoria, sin errores. Mucho se habla de los Warriors de 2015 y 2016. Pero esos Spurs no eran highlights, sino baloncesto puro. Y luego, Kawhi Leonard, que recogía el testigo de las veteranas estrellas del Álamo y daba un paso al frente para ser el referente del grupo. Los galardones recayeron en Kevin Durant (Oklahoma City), MVP; Kawhi Leonard (San Antonio), MVP de las finales; Joakim Noah (Chicago), mejor defensor; Michael Carter-Williams (Philadelphia), rookie; Jamal Crawford (L.A. Clippers), sexto hombre; Goran Dragic (Phoenix), mayor progresión; Gregg Popovich (San Antonio), entrenador; RC Buford (San Antonio), ejecutivo; Mike Conley (Memphis), deportividad; Luol Deng (Cleveland), ciudadano; Shane Battier (Miami), compañero. El mejor equipo estaba compuesto por Kevin Durant, LeBron James, Joakim Noah, James Harden y Chris Paul, mientras que el 5 defensivo por Paul George, Serge Ibaka, Joakim Noah, Adre Iguodala y Chris Paul. Los líderes estadísticos: Kevin Durant (puntos), DeAndre Jordan (rebotes), Chris Paul (asistencias y robos) y Anthony Davis (tapones). Queda en el apartado de noticias destacadas el nombramiento de un nuevo comisionado, Adam Silver, tras el adiós de David Stern; y el feo episodio racista de Donald Sterling, propietario de Los Angeles Clippers. A la liga no le tembló el pulso y fue expulsado de la misma.

El 11 de julio de 2014 LeBron James volvía a sacudir la NBA. Tras 4 años en Miami, el alero anunciaba su regreso a Cleveland Cavaliers, su equipo. Este movimiento convertía a los Cavs en candidatos a todo, máxime tras el traspaso que enviaría a Kevin Love también en Ohio. Junto a Kyrie Irving conformaban un Big Three temible. Los resultados fueron instantáneos. Solo Atlanta superó a Cleveland en en Este. Los Hawks, dirigidos por Mike Budenholzer, ex asistente de Gregg Popovich, llegaron a ser bautizados como los “Spurs del Este”, debido a que los texanos eran el espejo en el que se miraban. Los Bulls habían recuperado a Derrick Rose, y en el mercado de agentes libres se hicieron con Pau Gasol, quien firmaría unos números espectaculares. Sin embargo, la mejor noticia era Jimmy Butler, un escolta de continuo crecimiento que se erigiría en líder del grupo. Terceros y con buenas sensaciones. En el Oeste la lesión de Kevin Durant se convirtió una losa muy pesada para los Thunder, quienes quedarían fuera de la pelea. El mejor equipo de la conferencia (y de la liga), sería Golden State Warriors, quienes contaban con el debutante Steve Kerr en el banquillo. Los Angeles Clippers, Houston Rockets, Memphis Grizzlies y San Antonio Spurs ganarían al menos 55 partidos. En primera ronda, una canasta de Chris Paul en el séptimo partido, apartaría a los campeones de la carrera por el anillo. Sin embargo, los Clippers desperdiciarían en la siguiente ronda una ventaja de 3-1 en favor de Houston Rockets. En cualquier caso, nadie parecía en disposición de batir a los Warriors. 4-1 ante los texanos y directos a las finales. En el Este solo Chicago pudo ganar algún partido a Cleveland. Los Cavs se presentaban en la final con posibilidades, pese a haber perdido a Kevin Love por el camino (lesión en primera ronda ante Boston). Pero el destino quiso ser más duro con los de Ohio. Durante el primer encuentro de las finales, Kyrie Irving también se lesionaba de gravedad y dejaba a LeBron James solo ante el peligro. La final fue la de un hombre contra todo un equipo. A pesar del esfuerzo sobrehumano del mejor jugador del mundo (35,8 puntos, 13,3 rebotes y 8,8 asistencias de promedio en la serie), los de la Bahía de Oakland liquidaron a los Cavs en 6 partidos, regando con champán el vestuario del Quicken Loans Arena. Una afrenta que un hombre mantendría en mente. Este año los premiados fueron Stephen Curry (Golden State), MVP; Andre Iguodala (Golden State), MVP de las finales; Kawhi Leonard (San Antonio), mejor defensor; Andrew Wiggins (Minnesota), rookie; Louis Williams (Toronto), sexto hombre; Jimmy Butler (Chicago), mayor progresión; Mike Budenholzer (Atlanta), entrenador; Bob Myers (Golden State), ejecutivo; Kyle Korver (Atlanta), deportividad; Joakim Noah (Chicago), ciudadano; Tim Duncan (San Antonio), compañero. El equipo ideal lo formaron LeBron James, Anthony Davis, Marc Gasol, James Harden y Stephen Curry. En el quinteto defensivo: Kawhi Leonard, Draymon Green, DeAndre Jordan, Tony Allen y Chris Paul. La estadística fue para Russell Westbrook (puntos), DeAndre Jordan (rebotes), Chris Paul (asistencias), Kawhi Leonard (robos) y Anthony Davis (tapones).

 

Los mejores del lustro

 

Franquicias

1 Miami Heat (2 campeonatos, 2 finales)

2 San Antonio Spurs (1 campeonato, 1 final)

3 Dallas Mavericks (1 campeonato), Golden State Warriors (1 campeonato)

 

Primer equipo

Chirs Paul (New Orleans Hornets – Los Angeles Clippers)

Kobe Bryant (Los Angeles Lakers)

Dwight Howard (Orlando Magic – Los Angeles Lakers – Houston Rockets)

LeBron James (Miami Heat – Cleveland Cavaliers)

Kevin Durant (Oklahoma City Thunder)

 

Segundo equipo

LaMarcus Aldridge (Portland Trail Blazers)

Blake Griffin (Los Angeles Clippers)

Marc Gasol (Memphis Grizzlies)

Russel Westbrook (Oklahoma City Thunder)

James Harden (Oklahoma City Thunder – Houston Rockets)

 

Tercer equipo

Tim Duncan (San Antonio Spurs)

Pau Gasol (L.A. Lakers – Chicago Bulls)

Chris Bosh (Miami Heat)

Dwyane Wade (Miami Heat)

Tony Parker (San Antonio Spurs)

 

Equipo defensivo

LeBron James (Miami Heat – Cleveland Cavaliers)

Tony Allen (Memphis Grizzlies)

Tyson Chandler (Dallas Mavericks – New York Knicks)

Serge Ibaka (Oklahoma City Thunder)

Chris Paul (Los Angeles Clippers)

 

Mejor entrenador

Gregg Popovich (San Antonio Spurs)

 

MVP EQUIPO NBA DE SPHERA

Juanan Mota (@juanan_mt): LeBron James

Iván Libreros (@IvánLibreros95): LeBron James

Jacobo Correa (@JacoCorrea): LeBron James

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