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Historia de la NBA. Capítulo XI – 1991/1995

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Los 90. Los Bulls. Y los Rockets de Olajuwon, los Jazz de Stockton y Malone, los Supersonics de Payton y Kemp, o los fugaces Magic de Shaquille y Anfernee Hardaway. El lockout. El draft del 96. Las retiradas y regresos (con distinto impacto) de Magic Johnson y Michael Jordan. La llegada de Tim Duncan. Los 90 traen tanto que va a ser complicado resumirlo. Pero, una vez más, aceptamos el reto, comenzando por los primeros 5 años de la década…

Desde 1971, ningún equipo que contara en sus filas con el máximo anotador del campeonato se había alzado con el anillo. Fueron los Buks de Kareem Abdul-Jabbar. 20 años se cumplían esa temporada. Michael Jordan había liderado en 4 ocasiones ese apartado estadístico desde su llegada a la liga. En su mochila, el premio al novato del año, un MVP, 4 inclusiones en el mejor quinteto y otras 3 en el cinco defensivo y primero en robos de balón en una de esas temporadas. Pero sus Bulls no habían sido capaces de superar a los Pistons, campeones en 1989 y 1990. Llegaba el momento: a lo largo de los años, Chicago había ido formando una plantilla muy competitiva alrededor de su estrella: John Paxson en 1985, Pippen y Grant, en 1987, Cartwright, en 1988 y B.J. Armstrong, en 1989 llegaron a la Ciudad del Viento. Estaban listos para asaltar el trono. En Regular Season, firman su mejor registro de siempre (61-21) y son líderes del Este. En el Oeste, por primera vez desde 1981, Los Angeles Lakers no comanda la conferencia. Son los pujantes Trail Blazers de Drexler, dirigidos por Rick Adelman los que logran desbancar a los amarillos tras casi una década: 63-19 para ser los mejores de la NBA. Llegados los playoffs, los Bulls derrotan con facilidad a Nueva York y Philadelphia, antes de vérselas una vez más con los Detroit Pistons. Les tenían ganas y no desaprovechan la ocasión para barrerles, dando carpetazo a la época gloriosa de los Bad Boys. Portland, por su lado del cuadro, aparta de la carrera por el campeonato a Seattle y Utah, pero se topan con unos Lakers que, bajo la dirección de Mike Dunleavy y su nuevo enfoque priorizando la defensa, son capaces de superar a los de Oregón en 6 duelos. Las finales se presentan como un duelo generacional. Michael Jordan reclamaba por fin un lugar que en los últimos años habían ocupado Magic Johnson y Larry Bird, y que iba más allá del título. Era por fin presente, el icono del torneo. Sam Perkins decide el primer envite en el Chicago Stadium y abre la discusión sobre una posible serie larga. Nada más lejos de la realidad. Michael Jordan promedia 31,2 puntos, 11,4 asistencias y 6,6 rebotes para liderar la ofensiva de los suyos, que crecieron a partir de las exhibiciones de su jefe de filas. Una de las claves, la defensa: 458 puntos sumaron los angelinos, menor anotación propia hasta la fecha en una serie cerrada en 5 encuentros. Los premiados del año fueron los siguientes: Michael Jordan (Chicago), MVP y MVP de las finales; Don Chaney (Houston), mejor entrenador; Derrick Coleman (New Jersey), rookie del año; Dennis Rodman (Detroit), mejor defensor; Detlef Schrempf (Indiana), sexto hombre; Scott Skiles (Orlando), mayor progresión; David Robinson (San Antonio), IBM; Bucky Buckwalter (Portland), ejecutivo; Kevin Johnson (Phoenix), mejor ciudadano. El mejor quinteto lo formaron Karl Malone, Charles Barkley, David Robinson, Michael Jordan y Magic Johnson. El 5 defensivo: Michael Jordan, Alvin Robertson, David Robinson, Dennis Rodman y Buck Williams. Los líderes individuales serían Michael Jordan (puntos), David Robinson (rebotes), John Stockton (asistencias), Alvin Robertson (robos) y Hakeem Olajuwon (tapones). Una efeméride: el 30 de diciembre de 1990, Scott Skiles , base de Orlando Magic, reparte 30 asistencias ante Denver Nuggets, estableciendo uno de esos récords que difícilmente van a ser superados algún día. Y algo a tener en cuenta: la 1990-91 sería la campaña en la que se estrenarían las faltas flagrantes.

7 de noviembre de 1991. Magic Johnson comparece en rueda de prensa. Tras haberse perdido los primeros 3 partidos de los Lakers por un supuesto virus estomacal, el base angelino comunica que ha dado positivo en unos análisis y que es portador del VIH, por lo que decide dejar el baloncesto para dedicar todo su tiempo a ayudar y educar a la gente sobre la enfermedad.  5 anillos, 3 MVPs y una carrera absolutamente mágica se ve sesgada a sus 32 años. La liga tenía que despedir a uno de los mejores de siempre. No sería el único. Para Larry Bird, quien sufría unos terribles problemas de espalda, se retiraría al finalizar una campaña en la que el físico solo le permitiría participar en 45 duelos, pero fiel a su manera: se marcha superando los 20 puntos de media por encuentro. En apenas 8 meses, la NBA decía adiós a quienes habían sido su imagen durante toda una década. Los aficionados despedíamos a 2 de los tipos más inteligentes que se hayan visto nunca sobre un parquet, 2 de los más grandes de todos los tiempos, 2 mitos. Ya en competición, en Chicago elevaron el nivel para registrar la cuarta mejor marca hasta entonces de la historia de la liga: 67-15. Michael Jordan firma 30,1 puntos de media, la más baja en 6 años. Esto habla bien del resto de compañeros. Scottie Pippen, por ejemplo, superaba los 21 puntos de promedio, y Horace Grant convivía con el doble doble. Los Bulls eran mejor equipo todavía. La alternativa en el Este: los Cleveland Cavaliers de Mark Price y Brad Daugherty, quienes igualan a Portland (los mejores del Oeste) para firmar el segundo mejor registro (57-25). En playoffs, Chicago se impone sin problemas a Miami, pero sufre lo indecible  ante los Knicks de Nueva York, quienes llevan la serie a 7 encuentros, y a la épica. El último escalón antes de las finales para los de Illinois son los Cavs, a los que despachan en 6 partidos. En el Oeste hay un dominador claro. Los Blazers se deshacen de Lakers y Phoenix cediendo solo un punto por ronda, y se imponen a unos Jazz que empiezan a asomar y se postulan como amenaza en tiempos venideros. Las final alcanza el sexto duelo con 3-2 para los Bulls, pero tras 3 períodos, los ese día visitantes se imponen 64-79 y todo parece indicar que habrá séptimo. Es entonces cuando un extraño quinteto formado por Pippen, Williams, Armstrong, Hansen y King logra un parcial de 14-2, metiendo de lleno a su equipo en el partido. A partir de ese instante, Jordan y Pippen anotan los últimos 19 puntos de Chicago, para acabar derrotando a Portland por 97-93. Back to back. Los premiados esa campaña fueron: Michael Jordan (Chicago), MVP y MVP de las finales; Don Nelson (Golden State), entrenador; Larry Johnson (Charlotte), rookie; David Robinson (San Antonio), defensor; Detlef Schrempf (Indiana), sexto hombre; Pervis Ellison (Washington), mayor progesión; Dennis Rodman (Detroit), IBM; Wayne Embry (Cleveland), ejecutivo; Magic Johnson (L.A. Lakers), ciudadano. El primer equipo estaba compuesto por Karl Malone, Chris Mullin, David Robinson, Michael Jordan y Clyde Drexler. El defensivo por Dennis Rodman, Scottie Pippen, Michael Jordan, David Robinson y Joe Dumars. La estadística sería cosa de Michael Jordan (puntos), Dennis Rodman (rebotes), John Stockton (asistencias y robos) y David Robinson (tapones). Apéndice: si hay un All-Star para guardar (cuando hablamos solo del partido y no del evento al completo) es el de Orlando, celebrado en 1992. Magic Johnson, pese a no jugar con su equipo, fue el más votado para el partido de las estrellas. Y, a pesar de que en principio algunos compañeros se mostraron reacios, el genial base formo de la partida para firmar una última actuación que agrandaría aun más su leyenda. Los suyos vencerían por 40 puntos de margen y él sería galardonado con el MVP del encuentro.

El verano de 1992 trajo consigo una de esas operaciones que condicionan la competición. Los Phoenix Suns, que bajo las órdenes de Cotton Fitzimmons habían alcanzado un mínimo de 50 victorias en cada una de las 4 temporadas anteriores, dan una vuelta de tuerca y se hacen con Charles Barkley mediante un traspaso que daría con los huesos de Jeff Hornacek, Tim Perry y Andrew Lang en Philadelphia. Kevin Johnson, Tom Chambers, Dan Majerle, Danny Ainge, Richard Dumas, Cedrick Ceballos… Y Sir Charles. De golpe y porrazo, los Suns se convertían en aspirantes a todo, algo que refrendaron firmando el mejor balance del curso (62-20), tiranizando el Oeste. En la otra costa, los Knicks, de la mano de Pat Riley, alcanzan las 60 victorias, superando a Chicago o Cleveland y situándose en la pole position del Este. Ya en playoffs, los Suns encuentran más dificultades de las previstas. En primera ronda, se deshacen de los Lakers en la prórroga del duelo definitivo, tras empezar la serie perdiendo 0-2; luego dejan en la cuneta a San Antonio en una eliminatoria de marcadores ajustados y sufren para apartar a los crecientes Supersonics en 7 choques. En el Este, New York y Chicago alcanzan el penúltimo escalón sin excesivos sobresaltos. Después de ganar ambas escuadras sus 2 primeros partidos en casa, la eliminatoria la decantan los Bulls asaltando en el quinto el Madison para sentenciar en casa en el sexto. En una extraña final, Chicago gana los 2 encuentros celebrados en Phoenix y se empieza a hablar de barrido. Sin embargo, los Suns se imponen en 2 de los siguientes 3 partidos como visitantes para devolver la serie a su casa. Es ahí donde Jordan y compañía sentencian. Solo una victoria local en la eliminatoria, algo tan inusual como imprevisto. Chicago Bulls se convierte en el tercer equipo en lograr un Threepeat, tras los Celtics de los 60 y los Lakers de los 50. Ese año los premios se repartirían de la siguiente manera: Charles Barkley (Phoenix), MVP; Michael Jordan (Chicago), MVP de las finales; Pat Riley (New York), mejor entrenador; Shaquille O´Neal (Orlando), rookie; Hakeem Olajuwon (Houston), defensor e IBM; Cliff Robinson (Portland), sexto hombre; Mahmoud Abdul-Rauf (Denver), mayor progresión; Jerry Colangelo (Phoenix), ejecutivo; Terry Porter (Portland), ciudadano. Los quintetos fueron los siguientes: en el 5 ideal; Charles Barkley, Karl Malone, Hakeem Olajuwon, Michael Jordan y Mark Price. En el defensivo; Scottie Pippen, Dennis Rodman, Hakee, Olajuwon, Michael Jordan y Joe Dumars. La estadística individual: Michael Jordan (puntos y robos), Dennis Rodman (rebotes), John Stockton (asistencias) y Hakeem Olajuwon (tapones).

El 6 de octubre de 1993 Michael Jordan anuncia que deja el baloncesto. La muerte de su padre y, según sus propias palabras, el no disfrutar de este deporte como antes, serían los motivos para el abandono. La retirada en la treintena, en el cénit, resultó incomprensible para la mayoría. No solo los periódicos nacionales estadounidenses llevarían a su portada la noticia. Atrás, 3 títulos, un puñado de premios individuales y la convicción general de que era el más grande. Su nueva aventura, el beisbol, deporte que lo devolvería a la condición de mortal; aunque eso es otra historia. La retirada de Jordan abría el camino a otros equipos y los convertía inmediatamente en aspirantes al título. En el Este, Chicago resiste gracias a un enorme Scottie Pippen, que, en ausencia de Michael, firma una campaña espectacular digna de MVP. Los Bulls suman 55 victorias y solo son superados por New York y Atlanta, 2 equipos que basan su juego en una agresiva defensa. Ambos llegan a 57 triunfos. Cerca, asomando, los Magic de Shaquille O´Neal, que contaban con el rookie Anfernee Hardaway. Ambos parecían entonces destinados a ser alternativa clara en años posteriores. En el Oeste, los excitantes Seattle Supersonics registran un balance de 63-19 y se postulan como máximos favoritos al título. Otros candidatos, los Rockets de Olajuwon, que ganan 58 partidos, los Spurs de Robinson (55) y unos Suns (56) que se vieron lastrados por las lesiones de Barkley y Johnson. En la primera ronda de playoffs tiene lugar una de esas historias hermosas que quedan grabadas en el recuerdo de los aficionados: Denver, cabeza de serie número 8, levanta un 2-0 adverso ante los Sonics y se llevan la serie. Era la primera vez que un octavo eliminaba a un primero. Pero esos Nuggets se mostrarían duros más allá de la sorpresa. Utah sudaría sangre para deshacerse de ellos en semifinales de conferencia, donde Houston también necesitaría 7 partidos para apartar a Phoenix de su camino. En la final del Oeste, los Jazz no pueden plantar cara a los texanos y ceden en 5. El camino del finalista por parte de la conferencia Este sería más duro aun. Tanto Chicago como Indiana llevarían a los Knicks a los 7 choques, que superarían por escaso margen. New York y Houston se citaban en una final que tenía como protagonistas a los 2 pívots más icónicos de la última década: Hakeem Olajuwon y Patrick Ewing. Tal vez una tercera serie consecutiva agotando todos los partidos pasaría factura en la última eliminatoria del año a los de la Gran Manzana. Con 2 oportunidades para cerrar, pierden por 2 y 6 puntos ambos duelos y los Rockets eran los primeros campeones tras los 3 años de tiranía de Jordan. Olajuwon se convierte en el nuevo rey de la NBA, tras copar los premios de MVP de temporada y finales y el destinado al mejor defensor. El resto de galardones fueron a parar a las manos de Lenny Wilkens (Atlanta), entrenador; Chris Webber (Golden State), rookie; Dell Curry (Charlotte), sexto hombre; David Robinson (San Antonio), IBM; Bob Whitsitt (Seattle), ejecutivo; Joe Dumars (Detroit), ciudadano. En el mejor quinteto de la temporada encontramos a Scottie Pippen, Karl Malone, Hakeem Olajuwon, John Stockton y Latrell Sprewell. Los 5 que formaron el equipo defensivo fueron Scottie Pippen, Charles Oakley, Hakeem Olajuwon, Gary Payton y Mookie Blaylock. Brillaron estadísticamente David Robinson (puntos), Dennis Rodman (rebotes), John Stockton (asistencias), Nate McMillan (robos) y Dikembe Mutombo (tapones). El anecdotario nos trae dos actuaciones para el recuerdo de David Robinson. La primera, el 17 de febrero de 1994, fecha en la que firma el cuarto cuádruple doble de la historia (34 puntos, 10 rebotes, 10 asistencias y 10 tapones ante Detroit Pistons). La segunda, el 24 de abril de ese mismo año, en el último partido de temporada regular, en el que endosaría a Los Angeles Clippers nada menos que 71 puntos.

A punto está de no celebrarse la temporada 1994-95, pero gracias a una reunión en un hotel de Manhattan entre propietarios y jugadores que duraría nada menos que 48 horas, ambas partes salvan las diferencias en el convenio laboral, olvidando el cierre de la liga. Una liga que comienza con pequeños cambios en el reglamento, del cual destaca el recorte en la distancia de la línea de 3 puntos. Pero esta notica ha sido eclipsada en el tiempo por otra que tuvo lugar el 18 de marzo de 1995: un boletín de prensa publicado por la NBA de tan solo 2 palabras. El protagonista, Michael Jordan. El texto: “I’m back”. 11 días después, anotaría en el Madison Square Garden 55 puntos. A pesar de todo, Chicago no puede sino ser quinto en su conferencia, siendo superado por los Magic, un equipo joven y muy talentoso, Indiana, New York y Charlotte. En el Oeste, Houston no da la talla. San Antonio, Utah, Phoenix, Seattle y Lakers presentaron mejor balance al finalizar la Regular Season. Intentando encontrar una solución, los Rockets adquieren a Clyde Drexler mediante traspaso, aprovechando que el propio jugador había pedido a Portland que le permitiese luchar por el anillo en los últimos años de su carrera. El destino no podía ser mejor, ya que regresaba a casa y se reunía con su antiguo compañero de universidad, Hakeem Olajuwon. En playoffs, sucede algo que no se daba desde 1990: Michael Jordan pierde una serie. Sería ante Orlando Magic, que apartarían a los Bulls en 6 partidos. Nick Anderson, escolta de los de Florida afirmaría después que “no se parecía al Michael Jordan de los viejos tiempos”. Quién sabe si estas palabras sirvieron de acicate a Jordan, que colgaría la siguiente campaña el dorsal 45 con el que jugaba desde su regreso, para recuperar el antiguo 23. En la final del Este, Orlando sufre ante Indiana, a quienes apean de la carrera por el trofeo en 7 duelos. En el Oeste sucede lo inesperado. Houston elimina a sus 3 rivales con el factor cancha en contra: primero, a los Jazz en 5 partidos, tras ir 2-1 abajo en la serie; luego a Phoenix en 7, cuando perdían 3-1 y venciendo en el séptimo por 1 punto; y finalmente derrotando a los Spurs del MVP, favoritos máximos al anillo, en 6. La final tiene poca historia. También con el factor cancha favorable a su rival, los Rockets barren a unos inexpertos Magic, logrando el ansiado back-to-back. Sería entonces cuando Rudy Tomjanovich, coach de los texanos, diría aquella mítica frase: “Nunca subestimes el corazón de un campeón”. Los premiados de la temporada serían: David Robinson (San Antonio), MVP e IBM; Hakeem Olajuwon (Houston Rockets), MVP de las finales; Del Harris (L.A. Lakers), entrenador; Grant Hill (Detroit) y Jason Kidd (Dallas), compartiendo el galardón al mejor rookie; Dikembe Mutombo (Denver), defensor; Anthony Mason (New York), sexto hombre; Dana Barros (Philadelphia), mayor progresión; Jerry West (L.A. Lakers), ejecutivo; Joe O’Toole (Atlanta), ciudadano. El primer equipo lo formaron Scottie Pippen, Karl Malone, David Robinson, John Stockton y Anfernee Hardaway. El 5 defensivo: Scottie Pippen, Dennis Rodman, David Robinson, Gary Payton y Mookie Blaylock. Los líderes estadísticos fueron Shaquille O´Neal (puntos), Dennis Rodman (rebotes), John Stockton (asistencias), Scottie Pippen (robos) y Dikembe Mutombo (tapones). En el anecdotario, dos récords: Lenny Wilkens supera a Red Auerbach como entrenador con más victorias de todos los tiempos y John Stockton adelanta a Magic Johnson en la clasificación histórica de asistencias y se sitúa en el primer lugar. Y la confirmación de la llegada de 2 equipos canadienses la temporada venidera: Vancouver Grizzlies y Toronto Raptors.

Repasa las anteriores entregas de la historia de la NBA
Inicios NBA – Cap I
NBA 1946/1950 – Cap. II
NBA 1951/1955 – Cap. III
NBA 1956/1960 – Cap. IV
NBA 1961/1965 – Cap. V
NBA 1966/1970 -Cap. VI
NBA 1971/1975 -Cap. VII
NBA 1976/1980 -Cap. VIII
NBA 1981/1985 -Cap.IX
NBA 1986/1990 -Cap.X

 

Los mejores del lustro

 

Franquicias

1 Chicago Bulls (3 campeonatos)

2 Houston Rockets (2 campeonatos)

3 Phoenix Suns (1 final, todos los años por encima de las 53 victorias)

 

Primer equipo

Karl Malone (Utah Jazz)

Michael Jordan (Chicago Bulls)

David Robinson (San Antonio Spurs)

John Stockton (Utah Jazz)

Charles Barkley (Philadelphia 76ers – Phoenix Suns)

 

Segundo equipo

Chris Mullin (Golden State Warriors)

Clyde Drexler (Portland Trail Blazers – Houston Rockets)

Hakeem Olajuwon (Houston Rockets)

Kevin Johnson (Phoenix Suns)

Scottie Pippen (Chicago Bulls)

 

Tercer equipo

Dominique Wilkins (Atlanta Hawks – Los Angeles Clippers – Boston Celtics)

Mitch Richmond (Golden State Warriors – Sacramento Kings)

Patrick Ewing (New York Knicks)

Tim Hardaway(Golden State Warriors)

Mark Price (Cleveland Cavaliers)

 

Equipo defensivo

Scottie Pippen (Chicago Bulls)

Dennis Rodman (Detroit Pistons – San Antonio Spurs)

David Robinson (San Antonio Spurs)

Joe Dumars (Detroit Pistons)

Gary Payton (Seattle Supersonics)

 

Mejor entrenador

Cotton Fitzimmons (Phoenix Suns)

 

MVP EQUIPO NBA DE SPHERA

Juanan Mota (@juanan_mt): Michael Jordan

Iván Libreros (@IvánLibreros95): Michael Jordan

Jacobo Correa (@JacoCorrea): Michael Jordan

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