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Historia de la NBA. Capítulo X – 1986/1990

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No sé a vosotros, pero a mí ya la segunda mitad de los 80 me resulta extremadamente familiar. La expansión mediática y comercial de la NBA había alcanzado por fin España. En ‘Cerca de las Estrellas’ nos acostumbramos a ver un partido semanal y revistas como ‘Superbásket’ eran lectura obligada para los amantes de este deporte. Son los tiempos de Larry Bird vs. Magic Johnson, de los vuelos de Jordan o Dominique, de los Bad Boys, de la llegada de Miami, Charlotte, Minnesota y Orlando. Son tiempos nuevos, con grandes figuras que engrandecerían el deporte y arrastrarían masas. Los nuevos tiempos, esos que tendrían lugar sin Kareem Abdul-Jabbar.

Temporada 1985-86. El famoso 40-1 en casa, registro solo igualado (el pasado año) por San Antonio Spurs, como carta de presentación de unos Celtics escocidos por la derrota en las finales anteriores. Larry Bird, MVP indiscutible de la liga, se haría con su tercer galardón consecutivo tras situarse entre los 10 primeros en 5 categorías estadísticas diferentes. Pero posiblemente la clave de un registro inalcanzable para el resto de la liga (67-15) respondía al nombre de Bill Walton. En un traspaso que llevaría a Cedric Maxwell a Los Angeles Clippers, el hombre de cristal reforzaba el juego interior de los de Boston, ofreciendo minutos de calidad cuando llegaba el descanso de Robert Parish y Kevin McHale. 80 partidos jugados, récord para un hombre castigado por las lesiones durante toda su carrera. Con él sano, el premio de mejor sexto hombre tuvo un dueño claro. Mientras, el Oeste era dominado por los Lakers, quienes registran un balance de 62-20 y se postulan como claros candidatos a la gloria. Pero llegados los playoffs, los angelinos serían sorprendidos en final de conferencia por un equipo que daba una vuelta de tuerca al dominio basado en un gran jugador interior. Mikan, Chamberlain, Russell, Reed, Kareem… Tipos que en la zona mandaban y condicionaban. Houston Rockets y las ‘Torres Gemelas’, un nuevo escenario, 2 pívots capaces de marcar diferencias en la pintura compartiendo escuadra. Los texanos, comandados por Hakeem Olajuwon y Ralph Sampson, y dirigidos por un viejo ‘celtic’ (Bill Fitch), levantarían un 2-0 en contra encadenando 4 triunfos consecutivos. Antes de tal hazaña habían apartado de su camino a Sacramento y Denver. En el Este se cumplió el guión previsto, a pesar de que “Dios se disfrazara de jugador de baloncesto”, como dijo Bird, un 20 de abril. Michael Jordan, que se había perdido prácticamente toda la temporada por lesión, daba en ese segundo choque de primera ronda una pista de lo que podía llegar a ofrecer. Tras derrotar a Chicago, Atlanta y Milwaukee cediendo un solo partido, los Celtics estaban listos para recuperar el trono. Dos claves decantarían la serie. Larry Bird, con unos promedios de 24 puntos, 9,7 rebotes y 9,5 asistencias; y las dobles y triples defensas sobre los pívots de los Rockets. Como dijera Sampson al término de la eliminatoria: “No recuerdo una defensa igual en toda mi vida. Siempre que recibía el balón tenía a 2 o 3 rivales junto a mí. Y lo mismo con Hakeem”. Decimosexto título para la franquicia del trébol. Además del MVP de temporada regular, Larry Bird se hizo también, como no podía ser de otra manera, con el de las finales. Y el resto de los premios individuales fueron a parar a Mike Fratello (Atlanta), mejor entrenador; Patrick Ewing (New York), rookie del año; el ya mencionado galardón de Bill Walton como sexto hombre; Alvin Robertson (San Antonio), mejor defensor; Charles Barkley (Philadelphia), premio IBM, Stan Kasten (Atlanta), ejecutivo del año; y compartiendo el honor de mejor ciudadano, Michael Cooper (Los Angeles Lakers) y Rory Sparrow (New York). Lideraron las estadísticas: Dominique Wilkins (puntos), Bill Laimbeer (rebotes), Magic Johnson (asistencias), Alvin Robertson (robos) y Manute Bol (tapones). El mejor quinteto lo formaron Larry Bird, Dominique Wilkins, Kareem Abdul-Jabbar, Isiah Thomas y Magic Johnson, y el 5 defensivo Paul Pressey, Kevin McHale, Mark Eaton, Sidney Moncrief y Maurice Cheeks. Una efeméride: el 18 de febrero, Alvin Robertson registraría el segundo cuádruple doble de la historia (tras el de Nate Thurmond, 1974), gracias a sus 20 puntos, 11 rebotes, 10 asistencias y 10 robos de balón.

El curso 86-87 viviría el mayor festival anotador de un jugador desde los tiempos de Wilt Chamberlain. Nadie, desde el legendario pívot, había alcanzado la cota de los 3.000 puntos en una sola temporada. Michael Jordan sumaría 3.041. Los 63 puntos en el Garden meses atrás tenían continuidad. Pese a ello, el récord de los Bulls no alcanza siquiera el 50% de triunfos en una conferencia que seguía comandando Boston (quienes padecieron las lesiones de Walton y Wedman, acortando la profundidad del banquillo), pero con Atlanta muy cerca, a solo 2 partidos de los orgullosos verdes, y con Detroit creciendo en la sombra. En el Oeste, los Lakers se postulan como claros favoritos: 65-17 y la sensación de equipo inabordable cuando estaban totalmente conectados. Con Kareem Adbul-Jabbar cerca de los 40, Pat Riley pide a Magic Johnson que dé un paso adelante en lo que a anotación se refiere. Sin dejar de repartir asistencias, la media del base alcanza los 23,9 y se torna en principal referencia anotadora de su equipo. Siendo conscientes de que no es necesario esperar por Kareem en cada ataque, el vértigo se impone en la ofensiva amarilla y el juego de los angelinos recibe el apelativo de “Showtime”. Llegados a playoffs se cumple la lógica, aunque de diferente manera. Mientras Los Angeles arrasan registrando un tremendo 11-1 en sus 3 eliminatorias, Boston sufre ante Milwaukee y Detroit, llegando en ambos casos a un séptimo duelo en el Garden. La jugada de la final tuvo lugar en el coliseo bostoniano. Con la eliminatoria 2-1 a su favor, los Lakers pierden 106-104. Abdul-Jabbar dispone de 2 tiros libres. Tras anotar el primero, su error en el segundo provoca una lucha por el rebote que acabaría con saque de lateral para los visitantes. A falta de unos segundos, Magic recibe y en su penetración topa con Bird, McHale y Parish. Su solución, el ‘Baby Hook’. Como diría Bird: “teníamos previsto que lanzaran de gancho, pero jamás imaginamos que fuera Magic el encargado de ejecutarlo”. Cuarto anillo para los Lakers en su década prodigiosa. No sería sorpresa que Magic recibiera el trofeo de MVP de las finales, que complementaría al recibido por su temporada regular. El resto de galardones anuales recaerían en Mike Schuler (Portland), como mejor entrenador; Chuck Person (Indiana), novato del año; Michael Cooper (L.A. Lakers), mejor defensor; Ricky Pierce (Milwaukee), mejor sexto hombre; Charles Barkley (Philadephia), premio IBM; Stan Kasten (Atlanta), ejecutivo; Isiah Thomas (Detroit), ciudadano. Además, Dale Ellis (Seatlle), quien había pasado de anotar 7,1 puntos por partido a 24,9, inauguraría el palmarés de la distinción al jugador de mayor progresión. Los mejores quintetos, los siguientes: Hakeem Olajuwon, Kevin McHale, Michael Jordan, Magic Johnson y Larry Bird, primer equipo; y Alvin Robertson, Michael Cooper, Dennis Johnson, Kevin McHale y Hakeem Olajuwon, equipo defensivo. Los líderes estadísticos: Michael Jordan (puntos), Charles Barkley (rebotes), Magic Johnson (asistencias), Alvin Robertson (robos) y Mark Eaton (tapones).

Durante los festejos del título angelino, Pat Riley garantizó que su equipo repetiría proeza en esta campaña. Afirmación llena de osadía, pues desde Boston en 1968 y 69, ninguna franquicia había sido capaz de lograr tal gesta. Que el talento individual estuviese tan disperso reafirmaba la creencia de aquellos que cuestionaba que se pudiera alcanzar semejante hito. El nombrado ‘equipo de los 80’ tenía en mente la hazaña para alcanzar el grado superior, ese en el que están los más grandes conjuntos de todos los tiempos. Mimbres no le faltaban: Byron Scott y James Worthy garantizaban anotación desde el perímetro, Magic y Kareem eran el inicio y final del grupo y gente como A.C. Green, Michael Cooper, Kurt Rambis y Mychal Thompson mantenían el nivel cuando las estrellas descansaban o tenían un mal día. El mejor balance del campeonato, 62-20, confirmaba que los máximos candidatos al trofeo Larry O’Brien seguían en la ciudad del cine. Sin embargo, el Oeste presentaba más amenazas de las imaginadas. Primero Utah (con una pareja que daría que hablar en años venideros), y luego Dallas, forzaron a los Lakers a jugar 7 partidos para hacer camino. En el Este los Celtics ya no estaban solos. Pese a ser los dominadores en Regular Season (57 victorias), los Pistons, dirigidos por Chuck Daily y con un roster que incluía a Thomas, Dumars, Laimbeer, Mahorn, Dantley, Johnson, Salley o un jovencísimo Rodman, vengaron la derrota el playoffs del año anterior al imponerse en la final de conferencia en 6 partidos. Quizá, la serie previa, que enfrentó a Boston con Atlanta (con un duelo para la historia protagonizado por Larry Bird y Dominique Wilkins), había agotado las reservas de combustibles de los verdes. Detroit, antes, tuvo que apear a Washington y Chicago (a estos sustentados en las famosas ‘Jordan Rules’). Ya en la final, los Pistons consiguen ponerse 3-2 por delante y disponen de 2 oportunidades para sentenciar. Pero en esta serie nadie lograría asaltar la cancha rival, y en el Forum, Los Angeles remontaría (pese a aquel legendario sexto duelo en el que Isiah Thomas, lesionado en el tobillo, anota 25 puntos en el último cuarto para un total de 43) haciendo realidad la profecía de su entrenador. Los premiados ese año serían: Michael Jordan (Chicago), MVP y mejor defensor; James Worthy (L.A. Lakers), MVP de las finales; Doug Moe (Denver), entrenador; Mark Jackson (New York), rookie; Roy Tarpley (Dallas), sexto hombre; Kevin Duckworth (Portland), mayor progresión; Charles Barkley (Philadelphia), IBM; Jerry Krause (Chicago), ejecutivo; y Alex English (Denver), ciudadano. El primer equipo estuvo compuesto por Larry Bird, Charles Barkley, Hakeem Olajuwon, Michael Jordan y Magic Johnson; y el equipo defensivo por Kevin McHale, Rodney McCray, Hakeem Olajuwon, Michael Jordan y Michael Cooper. Michael Jordan lideraría además a los anotadores y ladrones de balón, Charles Oakley rebotearía más que nadie, John Stockton sería el primero en asistencias y Mark Eaton comandaba los tapones. PD: en esta serie no solemos incluir los All-Star, pero el de este año, 1988, es de obligado visionado, con unos concursos para la historia.

En verano de 1988, Kareem Adbul-Jabbar anuncia su retirada. 6 anillos, 6 MVPs, máximo anotador de todos los tiempos. Un tercer campeonato consecutivo como objetivo para despedirse por todo lo alto. Ese año llegan además dos nuevos equipos: Miami Heat y Charlotte Hornets. La vida sigue igual en el Oeste, Los Angeles Lakers firman el mejor registro, por delante de Phoenix y Utah. Y en playoffs arrasan con todo por ese lado del cuadro: 3-0 a Portland, 4-0 a Seattle y 4-0 a los Suns. Sin duda parecían capacitados para alcanzar el Threepeat. Sin embargo, había un nuevo sheriff en la competición: los Detroit Pistons, rivales en las pasadas finales de los angelinos, que dieron un salto de calidad 3 días después de celebrarse el All-Star, mediante un traspaso por el que recibían a Mark Aguirre (prolífico anotador y uno de los mejores aleros del momento) a cambio de Adrian Dantley y su primera elección del draft. No puede salirles mejor la apuesta: 63-19 y mejor registro de la liga. Solo Cleveland se acercaría a esos números. Ya en las eliminatorias, los Pistons fulminan a Boston y Milwaukee, para plantarse en la final de conferencia. Allí, en esta ocasión, los sorprendentes Bulls de Jordan, quien en primera ronda dejaría una de esas canastas que serán referencia para siempre en el mundo del baloncesto. Estando 1 abajo en el marcador y con 3 segundos por jugarse, recibe en escorado a la derecha a la altura de la línea de 3 puntos desde saque de centro, se abre paso hasta la personal y, con Craig Ehlo tratando de taponar, firma una suspensión imposible sobre la bocina que quitaría de en medio a uno de los máximos aspirantes al anillo de ese año. Los Cavs, con Price, Harper, Ehlo, Nance, Daugherty, Rollins o Williams, caían merced a la genialidad de Jordan. La jugada será recordada por siempre como “The Shot”. En Detroit se frotaban las manos, ignorando que en la final del Este, los Bulls darían un último susto, llegando a estar arriba 1-0 y 2-1, antes de caer en 6 partidos, sufriendo la dura defensa de los “Bad Boys”. Ya en las finales, los Lakers padecen las lesiones de rodilla de Byron Scott (en el primer encuentro) y Magic Johnson (en el segundo), y son barridos de manera incontestable por los Pistons. Joe Dumars, cuyo rendimiento tanto en ataque como en defensa fue sobresaliente, sería elegido MVP de las mismas. El resto de premios de la temporada recayeron en Magic Johnson (L.A. Lakers), MVP; Cotton Fitzimmons (Phoenix), entrenador; Mitch Richmond (Golden State), rookie; Mark Eaton (Utah), mejor defensor; Eddie Johnson (Phoenix), sexto hombre; Kevin Johnson (Phoenix), mayor progresión; Michael Jordan, IBM; Jerry Colangelo (Phoenix), ejecutivo; y Thurl Bailey (Utah), ciudadano. Los miembros del primer equipo (este año por primera vez se escoge también un tercero) fueron Karl Malone, Charles Barkley, Hakeem Olajuwon, Magic Johnson y Michael Jordan. El quinteto defensivo estuvo compuesto por Dennis Rodman, Larry Nance, Mark Eaton, Michael Jordan y Joe Dumars. Los líderes estadísticos del curso: Michael Jordan (puntos), Hakeem Olajuwon (rebotes), John Stockton (asistencias y robos) y Manute Bol (tapones).

Por segundo año consecutivo, se celebran 2 drafts. El de siempre, y el de expansión, pensado para nutrir de jugadores a las nuevas franquicias de la liga. Esta temporada llegaban Orlando Magic y Minnesota Timberwolves. Por primera vez en 20 años, la NBA arranca sin Kareem Abdul-Jabbar. Lejos de sufrir una debacle, Magic Johnson eleva su nivel y los Lakers logran el mejor balance de la competición: un asombroso 63-19. Pero en la conferencia Oeste no estaban solos los de Pat Riley; otros 4 equipos superarían las 50 victorias ese curso: los Trail Blazers de Drexler, los Spurs del novato David Robinson (sumando 35 triunfos más que en la 88-89), los Jazz de Stockton y Malone y los Suns de Cotton Fitzsimmons. En el Este, Detroit sigue mandando, pero la sombra de unos Bulls dirigidos Phil Jackson empieza a ser alargada, más seria de lo que se presuponía. Poco a poco, los de Chicago habían ido sumando piezas alrededor de Michael Jordan y estaban en disposición de hacer algo grande. Llegados los playoffs salta la sorpresa en segunda ronda: Phoenix endosa un contundente 4-1 a Los Angeles y abren el camino al resto de rivales. Portland, que había derrotado a Dallas en primera ronda, sufre lo indecible frente a los Spurs, a quienes acaban apartando en 7 duelos, lo que les valdría por fin el reconocimiento que no se les había dado anteriormente, debido a que en los 4 años anteriores jamás habían superado la primera eliminatoria. Esta vez iban en serio: los Suns serían víctimas del empuje de los de Oregón. En el Este, Detroit no sufre ante Indiana y New York, pero necesita 7 partidos para derrotar a los pujantes Bulls. Las ‘Jordan Rules’ harían efecto por última vez. Las finales de 1990 carecerían de emoción. Portland no sería amenaza alguna para Detroit, que en 5 partidos despacharía la serie. Isiah Thomas sería nombrado MVP de las finales. Los otros premios de la temporada se los llevarían Magic Johnson (L.A. Lakers), MVP; Pat Riley (L.A. Lakers), entrenador; David Robinson (San Antonio), rookie e IBM; Dennis Rodman (Detroit), mejor defensor; Ricky Pierce (Milwaukee), sexto hombre; Rony Seikaly (Miami), progresión; Bob Bass (San Antonio), ejecutivo; y Doc Rivers (Atlanta), ciudadano. En el equipo ideal: Karl Malone, Charles Barkley, Patrick Ewing, Magic Johnson y Michael Jordan. En el defensivo: Dennis Rodman, Buck Williams, Hakeem Olajuwon, Michael Jordan y Joe Dumars. En la estadística individual sobresalieron Michael Jordan (puntos y robos), Hakeem Olajuwon (rebotes y tapones), y John Stockton (asistencias). Y un dato para la historia: el 29 de marzo de 1990, Olajuwon registra el tercer cuádruple doble de siempre, al anotar 18 puntos, capturar 16 rebotes, repartir 10 asistencias y colocar 11 tapones en el partido que enfrentó a su equipo con los Bucks.

Repasa las anteriores entregas de la historia de la NBA
Inicios NBA – Cap I
NBA 1946/1950 – Cap. II
NBA 1951/1955 – Cap. III
NBA 1956/1960 – Cap. IV
NBA 1961/1965 – Cap. V
NBA 1966/1970 -Cap. VI
NBA 1971/1975 -Cap. VII
NBA 1976/1980 -Cap. VIII
NBA 1981/1985 -Cap.IX

 

Los mejores del lustro

 

Franquicias

1 Los Angeles Lakers (2 campeonatos, 1 final) y Detroit Pistons (2 campeonatos, 1 final)

2 Boston Celtics (1 campeonato, 1 final)

3 Houston Rockets (1 final) y Portland Trail Blazers (1 final)

 

Primer equipo

Magic Johnson (Los Angeles Lakers)

Michael Jordan (Chicago Bulls)

Hakeem Olajuwon (Houston Rockets)

Larry Bird (Boston Celtics)

Charles Barkley (Philadelphia 76ers)

 

Segundo equipo

Karl Malone (Utah Jazz)

Dominique Wilkins (Atlanta Hawks)

Patrick Ewing (New York Knicks)

John Stockton (Utah Jazz)

Isiah Thomas (Detroit Pistons)

 

Tercer equipo

Kevin Johnson (Cleveland Cavaliers – Phoenix Suns)

Clyde Drexler (Portland Trail Blazers)

Kareem Abdul-Jabbar (L.A. Lakers)

Tom Chambers (Seattle Supersonics – Phoenix Suns)

Kevin McHale (Boston Celtics)

 

Equipo defensivo

Alvin Robertson (San Antonio Spurs – Milwaukee Bucks)

Kevin McHale (Boston Celtics)

Hakeem Olajuwon (Hoston Rockets)

Mark Eaton (Utah Jazz)

Michael Jordan (Chicago Bulls)

 

Mejor entrenador

Pat Riley (Los Angeles Lakers)

 

MVP EQUIPO NBA DE SPHERA

Juanan Mota (@juanan_mt): Magic Johnson

Iván Libreros (@IvánLibreros95): Isiah Thomas

Jacobo Correa (@JacoCorrea): Magic Johnson

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