Tenis

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Hasta siempre, Rusty

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La semana pasada, ante las prácticamente 14.000 personas que caben en la Rod Laver Arena de Melbourne, Hewitt jugó su último partido como tenista profesional. Se despedía del deporte que le ha dado la vida y lo hacía enfrentándose a otra leyenda, David Ferrer. El actual número 308 de la clasificación mundial recibía una invitación de parte del torneo para disputar su vigésimo, y último, Open de Australia, en el escenario que le vio nacer cuando allá por 1997 derrotaba a Sergi Bruguera en su estreno en Melbourne Park.

El sorteo le sonrió esta vez a Rusty (apodado así desde joven), ya que se cruzaba en primera ronda al joven e inexperimentado Duckworth, al que derrotaría en tres mangas. Tras esto, David Ferrer sería el encargado de acabar con la carrera de Hewitt, en un partido en el que el australiano iba a tener muy pocas opciones, dado su bajón tenístico en los últimos años al prácticamente solo competir en la Copa Davis. Y así iba a ser, el alicantino se deshacía de Hewitt en un precioso partido donde Rusty murió matando ante una pista central abarrotada de gente animando al ídolo australiano del siglo. Tras el partido, un precioso homenaje en el que el videomarcador recogió testimonios de grandes rivales como Federer, Nadal, Murray o su pupilo, Nick Kyrgios. Lleyton abandonó la Rod Laver Arena con sus tres hijos y con una frase que caló en los aficionados y sirve como lección a los más jóvenes: “nunca me dejé nada en el vestuario, siempre fui al 100%“.

Deja el tenis uno de los grandes de este deporte y uno de los tenistas más prematuros de la historia, ostenta el récord de nº1 más joven de la historia, ya que con tan solo veinte años se hizo con el primer puesto de la ATP. Campeón del US Open en 2001 ante Sampras y de Wimbledon en 2002, siempre le quedará la espina clavada de no haber logrado nunca el Open de Australia, y siempre quedará en su memoria y en la de todos los australianos la derrota en la final de 2005 ante Marat Safin. Sin embargo, dio a Australia la Copa Davis de 1999 y disputó la final en dos ocasiones más. Desde entonces, nunca ha fallado una temporada con su país y hasta esta temporada ha sacado victorias adelante, alcanzando las semifinales esta edición.
 
Rusty abandona el tenis profesional pero no quedará muy apartado, ya que a partir de marzo pasa a ser el capitán de Copa Davis australiano. Será el encargado de comandar toda la buena hornada de jóvenes nacionales que llegan: Kyrgios, Millman, Kokkinakis… También se especula que puede pasar a ser el entrenador del joven talentoso Nick Kyrgios, quien de momento da más que hablar por su labor fuera de las pistas que dentro de ellas.

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