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Hablemos sobre Messi y liderazgo, Diego

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Hola Diego. Perdona que me dirija a ti, pero es que no paro de darle vueltas, en mi cabeza, a ese comentario que le hiciste hace unos días a Pelé, otro mito del fútbol. Ya sabes a lo que me refiero, a aquello que tiene que ver con Leo Messi, lo de que no tiene personalidad para ser líder. Verás… Es que yo no lo veo así. Y si me lo permites, voy a tratar de explicarme para que me entiendas.

Sé que fuiste el más grande de tu tiempo. Uno de mis primeros recuerdos como aficionado al deporte que practicaste es el partido de cuartos de final del mundial de México, en 1986, ante Inglaterra. ‘La mano de dios’y ‘el gol del siglo’ en un mismo encuentro: como para no retenerlo, aunque sea ínfimamente debido a mi corta edad, en la memoria. Y luego, cuando tiro de videoteca, la narración de Victor Hugo Morales, que engrandece aún más con el paso del tiempo aquella gesta. Barrilete Cósmico, qué momentazo.

Aparte de por la albiceleste, Diego, sé de tu historia en el F.C. Barcelona, donde dejaste tu huella, por vídeos que inundan internet. Eras un portento y el talento se te escapaba por los poros; tu habilidad, algo fuera de lo común. ¿Sabes? Recuerdo resúmenes de tu Nápoles, un equipo que compitió con los gigantes italianos durante tu estancia: un par de Scudettos, una UEFA, la Copa de Italia y una Supercopa. Ya más fresco en mi mente tu jugueteo con un pedazo de papel de plata en el córner del Sánchez Pizjuán que provocó el delirio en la grada. Y también me dio después tiempo para reconocer tu carácter, puesto que seguiste jugando unos años más en tu país y yo ya llevaba un buen puñado viendo fútbol. Aunque no todo es mágico, Diego. Y es que también guardo otras cosas de ti de las que no sentirse especialmente orgulloso. Pero mira, Diego, eso ahora no viene a cuento.

Antes de ir al grano, me gustaría saber si tienes algún problema personal con Lionel. No sé si su palmarés te intimida (que no debería siendo tan grande), con esos 5 Balones de Oro, premio que se otorga anualmente al mejor futbolista del planeta, y sus innumerables trofeos a nivel de clubes. Tal vez que tu decadencia personal y ocaso mediático coincida con la Era Messi sea para ti un problema. Puede que el que con sus apenas 28 años muchos entendidos sitúen al ‘10’ del Barcelona y su selección, tu Argentina, por encima de ti te cree conflicto. Sinceramente, creo que a nadie le gusta que lo bajen del trono y eso te ha ocurrido con tu compatriota. Debe ser aún menos agradable con un ego como el tuyo, supongo…

 

Pero vamos a lo que íbamos.

Diego, tú dices que Messi no tiene carácter para ser líder, pero resulta que yo no tengo claro a qué te refieres con eso. No sé si tú entiendes que liderazgo es hablar mucho de uno mismo y proclamar que eres el número uno en tu deporte, sacar pecho y señalarte el número de la camiseta, o gritar a los cuatro vientos ante una cámara que vislumbres cercana a la hora de celebrar un gol. Más que liderazgo, yo veo afán de notoriedad. Es carácter, sí. Pero no liderazgo. Es deseo de reconocimiento, saberte un astro, y necesitar que además te lo digan. Escucha Diego, igual eso no es tan bueno; quizá tu carácter de estrella también hiciera que te perdieses varias veces durante tu carrera, no tanto en el terreno de juego como sí fuera del mismo. ¿Has pensado en ello, Diego? Creo que sí, pero no lo dices. Fuiste un líder, eso no lo discuto. Pero, otro tipo de líder.

Y es que Diego, de veras, ¿qué es liderazgo?

Yo no tengo la respuesta clara y por eso trato de buscarla en otros para poder valorar desde mi criterio. A mí, Diego, siempre me ha llamado la atención la cultura oriental. Bien, pues decía Lao-Tzé, un antiguo filósofo chino, que un líder es mejor cuando la gente apenas sabe que existe, y que cuando su trabajo está hecho y su meta cumplida, son de los que dicen: lo hicimos nosotros (no yo). Tal vez Leo sea esa clase de líder. El que implica a los demás, el que no necesita sobresalir más que por sus cualidades.

A ver, no todo el mundo puede ser Diego Armando Maradona, ni Carlos Puyol o Javier Mascherano. La personalidad de Cristiano Ronaldo es suya. Y la de Zlatan Ibrahimovic de él. Oye, todos los mencionados son ejemplos de líderes visibles, aquellos que levantan la voz si es menester. Pero es que, Diego, existe otro tipo de liderazgo. ¿O de veras piensas que Andrés Iniesta no es un líder? ¿Tampoco Iker Casillas? Es que me pierdo, Diego, perdona.

 

Lionel Messi… Pues fíjate que yo sí creo que Leo es un líder. Un tipo que lleva una década en el podio de los mejores jugadores del planeta tiene que serlo. Escucha Diego, una vez leí otra descripción de lo que significa ser un líder en un artículo de la psicóloga deportiva Patricia Ramírez, en el que hacía referencia a la figura de Carles Puyol. Ella mencionaba aptitudes y actitudes como la humildad, el respeto, la empatía, el esfuerzo, el trabajo, el agradecimiento o la comunicación. Leo no es Carles, pero la mayoría de esas cualidades las reconozco en el rosarino. El palmarés de Messi no es casualidad, y tiene que ver también con su liderazgo. Un palmarés, por cierto, muy por encima del tuyo, Diego. Y es que no todo es ganar la Copa del Mundo; al fin y al cabo, se trata de un torneo de tres semanas que se disputa una vez cada cuatro años, y en el que deben darse tantos factores para campeonar que lo lógico es no ganarlo. Pero en Argentina existe un problema, y es pensarse siempre favoritos. Diego, que no jugáis solos. De hecho, nunca en la era Messi habéis sido los candidatos más serios a levantar el trofeo. Es más, a mí me parece increíble que en el pasado mundial alcanzarais la final, ¿qué quieres que te diga? Y volviendo al palmarés, un inciso en forma de interrogante: ¿piensas en serio que es casualidad que Messi forme parte de la mejor etapa de la historia del Barça? 

Diego, me estoy extendiendo. Y en realidad puede que esto sea solo una cuestión de perspectiva. Yo simplemente quería exponer mi punto de vista, y que tú lo valorases si lo crees oportuno. Busco una reflexión, nada más. Claro que otras personas pensarán que tú llevas razón en tu argumento… Aunque Diego, permíteme solo una última pregunta: si no ves en Leo Messi a un líder, ¿por qué le diste el brazalete de capitán cuando dirigías la albiceleste? Cuanto menos, contradictorio teniendo a tantos jugadores con carácter. Si puedes, me lo explicas. Estaré encantado de que me lo aclares.

Diego, que ya no te entretengo más. Solo te pido una cosa: por favor, no hables siempre desde tu pedestal. Harás bien al fútbol, y te harás bien a ti. Y cuidado, que tal vez en esta Copa América Centenario que se está disputando, el mejor jugador del mundo lleve a tu país a la gloria de nuevo. Porque Diego, lo bueno que le pueda suceder a Argentina en estos años tendrá que ver directamente con la figura de Lionel Andrés Messi Cuccittini. El líder de la selección. Que no te quepa duda.

Saludos, genio.

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