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‘Guns and Boxes’: reflexiones del GP Hungría (2014)

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"Guns and Boxes" es un espacio creado por Jose Carlos de Celis, que pretende exponer algunas ideas, comentarios y reflexiones después de Gran Premio de Fórmula 1

QUE CAMBIE EL VIENTO
Qué carrera, amigos. Qué carrera. La lluvia provocó la salida del coche de seguridad y ahí el mundo se volvió loco y nada fue muy cuerdo hasta el final. Las diferentes estrategias de neumáticos y otro coche de seguridad permitieron ver espectáculo hasta la bandera a cuadros. Hamilton se sacó de la chistera una remontada más y terminó, ignorando órdenes de equipo de dudosa finalidad, por delante de su máximo rival. Me van a permitir que desee su título, sin menospreciar a Rosberg. El británico fue el único Mercedes en el podio y eso ya es noticia, siendo además tercero, tras Ricciardo y Alonso. El de Red Bull sigue siendo el único piloto que no es Lewis o Nico que gana este año, y aunque demostró talento al volante, su victoria fue un tanto casual.

La salida del coche de seguridad y que su equipo volviera a acertar en su estrategia sobre la de su compañero no es cuestión de suerte, ni mucho menos, pero en condiciones normales me temo que aún no le da a nadie, ni a Red Bull ni a Alonso, para batir a las flechas de plata. El mes de trabajo sin carreras que hay por delante puede dejarnos un panorama al regresar muy diferente a lo visto hasta ahora, y pocas cosas apetecen más. Ver a Alonso tan cerca de la victoria con una carrera digna de ser recordada durante mucho tiempo, pero con la sensación de que sin problemas en los Mercedes no hay triunfos, hace desear que cambie el viento y sople en dirección de los perseguidores. El equipo alemán ha hecho su trabajo mejor que nadie y merecen estar donde están, pero hay ganas de dejar de celebrar podios y empezar a saborear victorias.

LAS CONSPIRACIONES Y LOS COMPLEJOS
Quien escribe esto no cree en conspiraciones y sí en las casualidades acumuladas. Que casi todo en Mercedes, equipo alemán, le pase a Hamilton, el piloto no alemán de su plantilla, es casualidad. Que casi todo en Ferrari le pase a Raikkonen o en Red Bull a Vettel, también lo es. Resulta imposible pensar que un equipo haga la vida imposible a uno de sus pilotos, aunque sí tengan sus preferencias. Así que ni ahora, ni en el pasado. Las conspiraciones, para los programas de terror, la Fórmula 1 es un negocio demasiado grande como para que un equipo gaste tiempo y dinero en torpedear la temporada de uno de sus dos conductores, a los que pagan millonadas.
Por otra parte, si uno leía las redes sociales tras la carrera, sin saber cómo había quedado, se imaginaría a Vettel en mejor posición. Tal es el complejo de muchos que ni olvidan al alemán cuando es séptimo y su piloto hace podio, y las menciones y burlas no cesan. Tal protagonismo, pese que está lejos del podio en el Mundial, hace ver que los cuatro años anteriores han dolido en muchos sitios. Sebastian debe estar orgulloso en ese sentido. No así con su rendimiento, aunque está mejorando y vimos una mejor versión en Hungría (segundo en clasificación) hasta que el Safety Car cambió todo y Red Bull atinó con la estrategia de Ricciardo, que pasó a heredar un primer puesto que luego convertiría en victoria.

SENSACIONAL PRIMERA PARTE DE LA TEMPORADA
El mejor consejo que me gusta dar cuando hablo de Fórmula 1 es disfrutar de este deporte más allá de colores. No es que aconseje no tener un favorito, no. Es inevitable. Uno se posiciona de cualquiera de los lados incluso en un torneo de petanca de la tercera edad en el parque de tu pueblo. Se trata de saborear lo que la Fórmula 1 nos regala más allá de nuestras preferencias. Si Alonso no es mi favorito, sería estúpido no disfrutar de carreras como la de Hungría. Si prefiero que gane otro que no es Hamilton, es tontería no gozar con su remontada y su lucha contra las adversidades. Sé que el consejo es difícil, pero dejar de admirar cada trazada, cada adelantamiento, cada batalla si no la hace mi piloto favorito me hace sentirme vacío como aficionado a este deporte. Se goza el doble, lo aseguro.

La primera parte de la temporada ha sido de lo más emocionante. Quizás no en cuanto al título, o sí, estando Hamilton tan decidido a no descolgarse pese a la mala suerte que le castiga de vez en cuando. Pero, más allá de la superioridad de Mercedes, me cuesta encontrar tantas carreras divertidas otras temporadas como estamos teniendo en esta. Para quien solo es fan de la Fórmula 1 en ocasiones contadas, la carrera de Hungría, con Alonso en el papel de protagonista, es un motivo de mantener la televisión encendida durante la sobremesa de un domingo. Es la pena de lo que decíamos antes, que en gran parte de las ocasiones nos limitemos a no disfrutar de más que lo nuestro. Pero, hablando en general, 2014 está siendo un año espectacular. ¿Quién se acuerda ya de los morros feos o del poco ruido de los motores?

RESUMEN DE LO VISTO, Y DESIERTO
En líneas generales podríamos resumir las once primeras carreras. Mercedes tiene ganado el título de escuderías, pero Hamilton resiste con más victorias y menos puntos que Rosberg en el de pilotos. Ricciardo ha sorprendido a todos y es tercero, batiendo en todo, por unas cosas u otras, al tetracampeón Vettel. Alonso es cuarto, dejando momentos de lucidez extrema: es tan bueno como parece, pero el Ferrari no es tan malo como parece. De hecho está bastante parejo al nivel de Red Bull, y en algunos circuitos eso significa ser segundo equipo, pese a los motores. Williams sufre más en trazados como el húngaro, Force India es un sí pero no, y de Mclaren se sigue esperando mucho más. Y, por supuesto, a Raikkonen no se le ha olvidado conducir, pese a que Bianchi empuje y el finlandés no se haga al Ferrari.

El año pasado, desde el descanso veraniego, solo un piloto ganó carreras: Sebastian Vettel. Ni Rosberg, ni Hamilton, y mucho menos algún otro, parece que lo vaya a conseguir este año, así que aún faltan muchas cosas por decirse. Un mes, hasta el Gran Premio de Bélgica, nos viene por delante sin carreras. Un desierto en el que pasaremos sed, pero en el que podemos refrescarnos con otros deportes que continúan o empiezan. O, quien sea afortunado, en alguna playa. Sea como sea, cojan fuerzas, que lo que nos queda hasta noviembre promete ser de emociones fuertes. Disfruten, como siempre.

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