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Green Street Hooligans, la película que marcó a toda una generación

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Fútbol y cine, quizás, no son la pareja más común. En muy pocas ocasiones, comparado con otras categorías, se ve de la mano paseando por las carteleras del llamado séptimo arte a la cinematografía y el deporte rey.

Sin embargo, pese a ello, existen producciones que decidieron vincular los dos ámbitos. A contracorriente, río arriba, pero las aspiraciones de algunos directores dieron como resultado películas en las que dos de las pasiones de más firmes y vibrantes del planeta se veían las caras.

Si desde aquí se preguntara una película de fútbol, sin duda, casi de forma automática, un alto porcentaje de respuestas irían destinadas para una misma producción. “Green Street Hooligans” es una película estrenada en el año 2005, hace 10 años, y dirigida por la directora alemana Lexi Alexander, que marcó a toda una generación, que presentó sobre la mesa del cine las intrahistorias del fútbol, cuando las pasiones se entremezclan e incluso dejan de lado el deporte.

El film, de 109 minutos de duración, es uno de los títulos más vistos a nivel deportivo, en el que destaca la figura del actor estadounidense Elijah Wood por encima del resto de reparto por su nivel mediático dentro de la industria del cine. El conocido actor dejó de lado su archiconocido papel en la saga del Señor de los Anillos, y posteriomente en el Hobbit, entre otros muchos títulos, para adentrarse en el mundo del fútbol. Una producción estadounidense, donde el fútbol no es el deporte mayoritario, pero que sin embargo se ha convertido en un clásico del aficionado general.

Green Street Hooligans” es un drama que transcurre principalmente en el Reino Unido, sumergiéndose en el mundo del hooliganismo localizado en el fútbol. Matt Buckner (Elijah Wood) es un estudiante de periodismo expulsado de Harvard que decide viajar a Londres y visitar a su hermana para conocer a su sobrino y a su cuñado, Steve Dunham. Una vez allí, conoce a Pete Dunham (Charlie Hunnam), cuñado de su hermana, con quien decide ir a un partido de fútbol, sumergiéndole así, de forma automática, en el mundo de los hooligans ingleses, con sus conocidas consecuencias.

Una película que refleja muy de cerca la gravedad de muchas de sus situaciones, de sus enfrentamientos, de la violencia que llegan a adquirir cuando se enfrentan entre grupos bajo la excusa y el idioma, según ellos, del fútbol. Dos rivales principalmente, presentados en la rivalidad West Ham-Milwall de la ciudad de Londres. Quizás, se trate de una de las rivalidades más vibrantes, pasionales, y peligrosas del fútbol inglés.

Todo aficionado al mundo del fútbol ha visto esta película y ha conocido el romanticismo de un estadio como Upton Park, con su mágico ambiente bañado en pompas de jabón que otorgan un aura familiar. Ha conocido a un equipo como el Milwall, que pese a estar actualmente en la Championship, segunda categoría inglesa, tiene el “prestigio” de tener en sus gradas a una de las aficiones más violentas de la capital y del país. Pese a no estar en el primer escalón uno escucha o lee “Milwall” y acaba pensando en esta película que marcó a una generación de aficionados.

El cántico “I’m forever blowing bubbles“, que es característico de la afición del West Ham, adquiere otro valor. La película lleva al espectador a ese ambiente de fútbol británico, de futbol inglés, que sobrepasa el deporte y le instaura peso casi cultural. Como curiosidad, si se echa un vistazo a versiones en otros países del film, no se doblaron y modificaron los cánticos. En España sí ocurrió. Es por ello que en la versión española se escucha “Lindas pompas de jabón“, que muy poco tiene que ver con la versión original de “Pretty Bubbles in the Air“.

Hooligans, pero ¿por qué Green Street? Green Street es la calle localizada en London Borough of Newham, en la ciudad de Londres, donde se encuentra situado el estadio del West Ham, Upton Park.

La producción tuvo un gasto final de 346.830 dólares, pero acabó recaudando en taquilla 3.154.346 millones. Es decir, un éxito rotundo, que además sirvió para abrirse camino y quedar en la cima como una de las obras cinematográficas más representativas del mundo del fútbol.

Una película que atrapa a conocidos y extraños del deporte rey. Un drama que refleja la brutalidad que alcanzan algunas rivalidades futbolísticas, que sobrepasan lo deportivo para entrar en el ego de lo propio por encima del resto.

Green Street Hooligans“, la película deportiva que marcó a toda una generación y que todavía hoy se sigue recordando como una gran producción.

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