Ciclismo

article title

Giro, las expectativas y lo que está por venir

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Metido de lleno ya en la segunda semana de competición, el Giro d’Italia está cumpliendo las expectativas. Y eso es una gran noticia. Porque eran altas y porque la combinación de la segunda llegada en alto de la carrera y la contrarreloj larga han dejado la clasificación general a punto de caramelo para ver espectáculo, ataques y valentía -buen ciclismo, vaya- en la pirotécnica semana final en los Alpes.

La primera semana sirvió de toma de contacto, como apuntaba el recorrido: la subida al Monte Etna el cuarto día, tras el primer descanso, no fue más que una mera día de primer control y vigilancia entre favoritos, sin ningún ataque reseñable y victoria de Jan Polanc, fugado todo el día. El resto del paseo por el sur de Italia (Cerdeña, Sicilia, Calabria, Lucania y Puglia) dejó momentos para los sprinters –Greipel, un imperial Fernando Gaviria y Caleb Ewan-, un par de fugas –Postlberger y Dillier– y la bonita etapa por el Gargano vencida por el español Gorka Izagirre.

El Blockhaus, el coloso de los Apeninos, fue el primer juez de la carrera. El ascenso confirmó tres apuntes esperados: que el Movistar tiene el mejor equipo para la alta montaña –Anacona destrozó el grupo de favoritos con dos kilómetros infernales-; que Vincenzo Nibali, Thibaut Pinot y Nairo Quintana son los tres mejores escaladores de la carrea, y que el colombiano es el mejor de ellos actualmente; y que Tom Dumoulin es una bestia parda en magnífica forma.

Bueno, y que las motos siguen siendo un problema en las carreras ciclistas: un ciclomotor de la Polizia Stradale italiana se frenó en un mal punto sin arcén al inicio del ascenso al Blockhaus y provocó un accidente que concluyó con el abandono de Wilco Kelderman -gregario principal de Tom Dumoulin- y las caídas de Geraint Thomas y Mikel Landa -los líderes de Sky- y Adam Yates, prácticamente eliminados para la general final pese a su tesón por minimizar pérdidas.

Si el buen golpe de Nairo Quintana en la montaña cumplió con creces las expectativas, todavía más lo hizo Tom Dumoulin en la contrarreloj de 40 kilómetros en la Umbria, en la región del vino Sagrantino. Se esperaba que el neerlandés reventara los registros y la carretera confirmó las apuestas.

Entre los favoritos, solo Geraint Thomas y Bob Jungels consiguieron estar por debajo del minuto de desventaja con Dumoulin. A más de dos minutos quedaron Nibali, Mollema y Zakarin y más cerca de los tres minutos Pinot y Nairo Quintana, el peor de todos en la crono.

La general, reventada:

Tom Dumoulin: Tanto el ascenso al Blockhaus como la contrarreloj fueron el ejemplo perfecto de ciclista completo. Con una planta de modelo sobre la bicicleta, se exhibió para minimizar pérdidas con Quintana en montaña (menos de medio minuto) y hacer explotar el Giro en la contrarreloj. Está en gran forma y tiene que gestionar casi dos minutos y medio de ventaja en seis etapas de alta montaña. Pero ya sabe lo que es perder una Vuelta en el último día, su fondo físico en la tercera semana está por ver y su equipo es bastante flojo.

Nairo Quintana: Todos los focos estarán puestos en él en los próximos días de montaña tras su magnífico rendimiento en el Blockhaus. Debería llegar en plena forma a la última semana y sigue siendo el gran favorito y con el mejor equipo. Pero debe mostrar una versión valiente que todavía no se le ha visto. Y mejor que no piense en que los esfuerzos del Giro los pagará en el Tour.

Bauke Mollema: Siguiendo su costumbre, el neerlandés aparece en las primeras posiciones sin haber salido en televisión. A rueda siempre en el Blockhaus (de Dumoulin y de Pinot), hizo una buena contrarreloj. Su regularidad le dará para Top-5, pero difícilmente para el podio.

Thibaut Pinot: El francés dio la cara en el Blockhaus pero volvió a hundirse cuando se esperaba su mejor rendimiento contra el reloj, disciplina en la que había mejorado. Perdió la oportunidad de poner tierra de por medio con el resto de escaladores pero está en buena forma y se debería notar en la montaña alpina.

Vincenzo Nibali: Se cebó en los ataques iniciales de Nairo Quintana en el Blockhaus y terminó reventando, minimizando pérdidas al minuto. De menos a más en la contrarreloj, debería ser así también su Giro. De hecho, ya ganó la última Corsa Rosa en los días finales remontando una desventaja de casi cinco minutos.

Atencion a Bob Jungels, cuyo motor puede darle más de un susto a los favoritos si decide salir a la aventura. Ciclistas como Pozzovivo, Zakarin, Kruijswijk o Thomas están a dos-tres minutos del podio, por lo que también estarán en la lucha para aprovechar cualquier desfallecimiento de los favoritos principales para subirse al cajón. Y Mikel Landa, ya sin ninguna opción en la general, puede lucirse como agente libre.

EL RECORRIDO DE LO QUE QUEDA DE GIRO D’ITALIA

Las distancias en la clasificación general presentan un panorama inmejorable para ver espectáculo en la semana alpina. Y con ello, una reflexión acertada, frente la reciente moda de acabar con la contrarreloj en las grandes vueltas, sobre su necesidad para permitir que haya más espectáculo y valentía en la montaña:

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Artículos relacionados