Se habla de:

Motociclismo

article title

#GasolinaConHielo MotoGP Assen 2016

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Una orgía transalpina en Moto3 y el renacer del sol nipón en Moto2 prologaban la que se acabaría convirtiendo en una de las carreras más surrealistas de la historia de MotoGP. La lluvia fue el desencadenante del caos. Llegó y se fue, pero duró lo suficiente como para asegurar el cartelito pertinente de ‘Wet Race’ (carrera en mojado). La locura estaba servida.

CINCO MOMENTOS

1. El sello #YH68: En Assen, lluvia se escribió con i griega. Yonny Hernández convirtió la danza de la ídem en una cumbia colombiana; llevando la bandera tricolor de su 68 a terreno desconocido hasta entonces para el país sudamericano. Un sueño que duró nueve vueltas, cuando su Ducati no le avisó. Un glorioso espectáculo que acabó en traspiés y sin premio; pero cuya coreografía quedará en los ‘highlights’ de la pista de baile. Dejó el sello: YH68.

2. Rossi entre Ducati: La caída de Yonny dejó a Dovi como líder, seguido por Rossi. Por detrás, llegaba Petrucci para completar un triplete italiano. Empezaba a hacerse carril… y volvió la lluvia. De forma torrencial; lo que era aprovechado por Scott Redding para apuntarse a la fiesta, superando a Rossi y haciendo a Ducati soñar con un inaudito triplete. Para colmo, llegaban las Honda: Marc Márquez, Dani Pedrosa… y hasta Cal Crutchlow.

3. Hoy tampoco, Dovi: Hasta siete pilotos rodaban en un pañuelo cuando hizo su aparición la bandera roja, para cabreo de la mayoría de los integrantes de dicho grupo. Aunque en ese momento lideraba Petrucci, la última vuelta consolidada (la vuelta 14) situaba primero a Dovizioso. El diluvio hacía pensar que esa sería la clasificación definitiva; pero Dirección de Carrera optó por esperar a que escampara para disputar los doce giros restantes.

4. Cuestión de (in)seguridad: Y, como siempre que llueve, al final escampó. La pista drenó lo suficiente como para que se volviese a salir… y como para otorgar a los pilotos una sensación de seguridad que se acabaría traduciendo en un sinfín de caídas en los primeros giros. Entre ellos, cuatro de los siete a los que la roja había pillado en cabeza: Pedrosa, Crutchlow, Rossi y Dovi. Una criba que permitiría la aparición de un invitado inesperado a la fiesta.

5. Esto es Jackass: Desde mitad de parrilla, Jack Miller salió encendido. Se colocó delante de Petrucci, que tuvo que abandonar al romper su Ducati; y rebasó a Márquez para ponerse líder. El 93 no quiso entrar al trapo y el australiano controló el hueco para cruzar la meta triunfal. El podio lo completó Redding, que estudió durante unos cuantos giros a un Pol Espargaró que volvió a quedarse con la medalla de chocolate. Sin hacer ruido, Iannone fue quinto.

 

Clasificación Assen 2016

Resultados MotoGP Assen 2016 - Sphera Sports

Takaaki Nakagami Moto2 Assen 2016 - Sphera SportsMoto2: Nakagami-San

El estreno en lo alto del podio del japonés Takaaki Nakagami llegó gracias a una bandera roja a dos giros del final, cuando trataba de contener la remontada de Johann Zarco, finalmente segundo y nuevo líder, empatado a puntos con Álex Rins, que concluyó sexto. Completó el podio el italiano Franco Morbidelli.

Pecco Bagnaia Fabio Di Giannantonio Andrea Migno Moto3 Assen 2016 - Sphera SportsMoto3: Peccata minuta

El italiano ‘Pecco’ Bagnaia logró su primer triunfo mundialista, por delante de sus compatriotas Fabio Di Giannantonio y Andrea Migno en un ‘top 5’ íntegramente transalpino. ‘Pecco’ no cometió errores y le dio a Mahindra su primera victoria en el Mundial, en una carrera en la que el mejor español fue Joan Mir, octavo.

 

GRANIZADO DE IDEAS

Para un piloto, lo normal es que el fin de semana no salga según lo esperado, sino peor. En mayor o menor medida. En MotoGP, hasta cuatro pilotos llegan –a priori- a cada GP con la victoria en mente. Por lo tanto, sólo un 25% cumple sus expectativas. Que te salga el finde que esperas es la excepción, pero puede pasar. Lo de Jack Miller fue otra cosa. Esas cosas no pasan.

Cuando se paró la primera carrera, Jack Miller había cruzado la línea de meta en novena posición. Un resultado que ya colmaba el vaso de su esperanza para este viaje a los Países Bajos. Por eso, lo que sucedió en la segunda carrera ya escapa a los límites de toda lógica. Lo que debió sentir al pasar a Márquez y verse ganador sólo lo puede saber él. O quizás ni eso.

En un momento así, la mente entra en un bombardeo de imágenes pavoroso: Rossi en el suelo, Marc en el cogote, el flashback de Yonny… Podían pasar mil cosas, pero necesitaba que nada pasara. Y nada pasó. Con admirable entereza, sus manos hicieron el resto. Mantuvo su cabeza fría –granizada- y su talento le llevó en volandas hacia lo impensable. Al sueño dorado.

Cinco años habían pasado desde la última vez que alguien rompió la impenetrable frontera de los cuatro magníficos –Rossi, Pedrosa, Lorenzo y Stoner/Márquez-, que alguien osó traspasar la barrera de la victoria. Fue Ben Spies y también sucedió en Assen. La Catedral nombra dioses a su capricho, aunque sea por un sábado. Perdón, domingo.

Spies no pudo repetir. Miller tiene un porrón de años para intentarlo. A partir de ahora, será interesante comprobar cómo gestiona esta situación. Ha probado el sabor del champagne de los mayores, pero en Sachsenring volverá a peleas más humildes. Si logra readaptarse al rol que le permite su mecánica, algún día podrá volver a lo más alto. Madera hay.

Y, si hubo algo que le tranquilizó, fue la presencia de Márquez. Saber que el rival más cercano en pista estaba en un juego distinto ejerció de calmante. Marc apunta a cotas más altas, y sólo así se explica su tercer segundo consecutivo. Más líder y viene Sachsenring. Como le sucediese a Miller, el 93 ni se imaginaba estar así hace apenas unos meses.

Sobresaliente Redding, salvando a Ducati –que había acariciado el triplete- al sacar del podio a su otrora rival de Moto2, Pol Espargaró. Scott vuelve a erigirse en valor seguro en condiciones complicadas; y Pol da otro paso hacia ganar la clasificación de mejor privado.

Vamos con los damnificados. El que más: Yonny Hernández. El farolillo rojo de MotoGP dio un recital y lideró nueve vueltas. Nadie podía seguirle. Hizo vibrar a Colombia… pero acabó por los suelos. La interrupción de la prueba hizo estéril todo su esfuerzo en lo que a la estadística se refiere; pero las imágenes de su Ducati abriendo en dos las aguas de Assen ya son eternas.

Yonny Hernández crash MotoGP Assen 2016 - Sphera Sports

También nos quedamos a las puertas de asistir a la primera victoria de Danilo Petrucci. El italiano, que ya se ha mostrado intratable en agua; había tomado el liderato de la prueba cuando fue detenida; y en la reanudación su Ducati le dejó tirado. Viendo su rendimiento, no es tontería pensar que hubiera batido a Miller. O que se hubieran caído los dos, quién sabe.

El otro gran perjudicado fue Rossi. El italiano estaba luchando por la victoria cuando salió la bandera roja; y, en la reanudación, había asumido el liderazgo y no quería mirar atrás. Bordeó los límites del riesgo y lo pagó caro: caída y otro cero. La menor cantidad de agua en el asfalto le otorgó una falsa sensación de seguridad, y el grip de sus Michelín le devolvió a la realidad.

Como a tantos. Dovi o Pedrosa también estaban en la lista de caídas; que dio lugar a un amargo debate. Muchos de los aficionados salieron de Assen con una sensación agridulce, preguntándose en qué punto queda la seguridad de los pilotos cuando se pone en contraposición con el espectáculo.

Personalmente, creo que las decisiones fueron acertadas. Se sacó bandera roja cuando las condiciones de visibilidad hacían muy peligrosa la práctica del motociclismo; y se reanudó al considerarse que el peligro había pasado. Hubo muchas caídas, sí; pero por el ansia de los pilotos. Una carrera corta invitaba a arriesgar, y más en una pista que no parecía estar tan mal.

No hubiese pasado nada por dar por terminada la prueba, es verdad; pero ‘show must go on’… siempre que se pueda. Y poderse, se podía. Algunos salieron a por todas y cayeron; otros se dedicaron a mantenerse encima de la moto y acabaron –sirvan de ejemplo Viñales (9º) o Lorenzo (10º)-. Hubo muchos abandonos, pero no fue una cifra desmedida.

La Catedral nos deja tres nuevos ganadores. Y, lo importante, nadie se hizo daño. Vamos a valorarlo mientras esperamos a que Alemania nos mande de vacaciones. Por lo tanto, oremos.

General MotoGP Assen 2016 - Sphera Sports

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Artículos relacionados