Motociclismo

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Gasolina con hielo: Reflexiones GP Valencia 2015

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No hubo sorpresa en Cheste. Desde la pole, Jorge Lorenzo se alzó con una nueva victoria para proclamarse campeón de MotoGP 2015, haciendo estéril la remontada de Valentino Rossi hasta la cuarta posición.

Jorge salió como un tiro y Marc Márquez y Dani Pedrosa se situaron a su estela. Una vez más, el plan del mallorquín no varió un ápice: dar martillazos al cronómetro y confiarse a la milimétrica precisión de su Yamaha, descontando vueltas siempre en cabeza hasta cruzar la bandera a cuadros.

No lo tuvo fácil. Márquez estrujó su Honda más allá del límite deleitando a los presentes con sus habituales derrapadas para evitar que el 99 pusiera tierra de por medio. El de Cervera tenía que hacer ímprobos esfuerzos para replicar el ritmo de su contrincante, cuya montura sí parecía caminar sobre raíles. Pedrosa no lograba hacer lo mismo y, a base de dejar escapar décimas en el tercer sector, llegó a tener una desventaja de más de dos segundos.

En otra carrera muy diferente, Rossi realizó una primera vuelta antológica superando pilotos por doquier hasta situarse en la parte media de la parrilla. A partir de ahí, y asumiendo calculados riesgos, siguió escalando posiciones de forma magistral hasta alcanzar el cuarto puesto… pero los tres primeros ya estaban en otra dimensión.

El hueco abierto por Lorenzo y Márquez respecto a Pedrosa parecía poner el cartel de imposible al décimo de Rossi; pero el renacimiento del 26 hizo soñar a toda la parroquia rossista. Recuperó los dos segundos y llegó a rueda de Marc, justo cuando este preparaba el ataque en busca de la victoria.

Dani no quiso hacer prisioneros y no dudó en meter la moto a su compañero, pero se marchó ligeramente largo y Márquez recuperó la segunda posición sin problemas. Sin embargo, en dicho envite perdieron unas décimas preciosas, que dieron aire a un Lorenzo que caminaba impertérrito sin mirar atrás ni, como él mismo reconocería después, a la pizarra.

Marc apretó en la última vuelta dispuesto a repetir la machada de Phillip Island, pero ya no había tiempo. Lorenzo cruzó la línea de meta para llevarse victoria y título, todo en uno; y la dupla de Honda completó el primer podio íntegramente español del año en la categoría reina.

Decepcionado y visiblemente enfadado, Rossi acabaría cuarto, perdiendo por segunda vez en su vida un título en Cheste. Tras él entrarían Pol Espargaró y Bradley Smith, lo que suponía la presencia de cuatro Yamaha entre los seis primeros. Completaron el ‘top ten’ Andrea Dovizioso, Aleix Espargaró, Cal Crutchlow –desde el pit lane- y Danilo Petrucci.

MotoGP Valencia 2015

Moto2: Rabat se despide en lo alto

Recién recuperado de su lesión, Tito Rabat logró mantener a raya a Álex Rins para hacerse con el triunfo en su última carrera en la categoría intermedia antes de dar el salto a MotoGP. Completó el podio el suizo Thomas Luthi.

Moto3: Victoria de Oliveira, título de Kent

Miguel Oliveira cumplió al llevarse la victoria ante el local Jorge Navarro y el checo Jakub Kornfeil; pero no hubo milagro. A Danny Kent le bastaba con ser 14º y concluyó noveno, logrando el primer título mundial para Gran Bretaña desde 1977.

 

GRANIZADO DE IDEAS

Por suerte, el Mundial de MotoGP se ha acabado. La que debería haber sido recordada como una de las mejores temporadas de la historia se ha visto ensuciada por los lamentables acontecimientos que dieron comienzo en Sepang y tuvieron su eco en Cheste.

Jorge Lorenzo es campeón con todos los honores. Y por la puerta grande: ganando la carrera final, que lideró de principio a fin sin conceder ni un solo hueco a sus rivales. Pentacampeón del mundo y tricampeón de MotoGP, con este título ya se puede considerar que ha cruzado la línea que separa a los grandes de las leyendas.

Pese a haber pecado de irregular en algunos momentos de la temporada, la simbiosis que ha alcanzado con su M1 no ha tenido parangón. Prácticamente cada vez que ha sido el piloto más rápido lo ha traducido en 25 puntos, que es la cifra que habitualmente conduce a los títulos.

Valentino Rossi ha reeditado el subcampeonato por una sencilla razón: sólo puede haber un campeón. Condenado a la última posición por la archiconocida acción de Malasia, cuajó una remontada memorable… hasta la cuarta posición. Cuando llegó allí, un abismo le separaba del cajón y sólo podía cruzar los dedos y esperar un milagro que no llegó.

De lo sucedido después, mejor ni hablar; no seremos nosotros quiénes les robemos material a los suministradores de estramonio que recientemente han descubierto la existencia del motociclismo.

En un circuito estrecho, y donde las posibilidades de adelantamiento cuando se rueda a ritmo similar son mínimas; Márquez quiso repetir la estrategia empleada tanto en Assen con Rossi como con Lorenzo en Indianápolis; e incluso con este mismo en Australia: reservarse para el ataque final. Esta vez no le salió.

Y no le salió porque Pedrosa volvió a hacer una carrera de menos a más. Obligado a forzar demasiado al principio para seguir a sus dos compatriotas, conservó gomas para mejorar su ritmo al final y hacerse con la victoria, pero Marc le replicó el adelantamiento y tuvo que conformarse con el tercer escalón del podio.

Tras Rossi entraría Pol, que pudo así resarcirse de una temporada gris llegando por delante de Smith y de un cada vez más apagado Dovi, que sería la mejor Ducati debido a la caída de Iannone, que se fue al suelo al arriesgar más de la cuenta para llegar al grupo cabecero.

Entre los demás, es de justicia destacar la gran remontada de Crutchlow después de haber tenido que salir de pit lane; así como la consecución de la subcategoría Open por parte de Héctor Barberá. Si Yamaha hizo la mejor Factory, es indudable que Ducati ganó la partida entre las motos de segunda fila, pese a los esfuerzos de Loris Baz con su inferior Yamaha Forward.

Y, por supuesto, despedir a Nicky Hayden. En el mismo escenario en el que se proclamó campeón en 2006, el último bastión del motociclismo estadounidense abandona MotoGP dispuesto a afrontar el reto de Superbike, y se despide con la vitola –probablemente inmerecida- de ‘MotoGP Legend’. Un gran piloto y un gran tipo, se le echará mucho de menos.

Cerrado el capítulo 2015, se inicia un periodo de oscuridad hasta el alumbrado de 2016 bajo los focos cataríes. Mientras tanto, sólo cabe desear que toda la morralla extradeportiva se vaya difuminando en la penumbra y que, cuando caiga el desértico telón del nuevo año, sólo quede motociclismo.

General Final MotoGP 2015

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