Motociclismo

article title

Gasolina con hielo: Reflexiones GP Australia 2015

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

El idílico paisaje de Phillip Island acogía a los pilotos de MotoGP, cuya situación no era ni de lejos tan bucólica como el decorado, pintado entre aliados y trincheras. Tres carreras para el final, 18 puntos entre Valentino Rossi y Jorge Lorenzo.

Como casi siempre, Lorenzo exhibió un mejor ritmo que su compañero durante los entrenamientos. Pero esta vez el claro dominador de los mismos no fue otro que Marc Márquez, e incluso Andrea Iannone –con la inestimable referencia del propio Lorenzo durante la Q2- amenazaba con compartir con el 93 la toga de juez del Mundial que en Japón había vestido Dani Pedrosa.

Dicho y hecho. El de Ducati cuajó una gran salida y replicó a base de caballos a todo aquel que intentó adelantarle durante los primeros giros –mayormente Lorenzo-. Después de impactar con una de las habituales gaviotas australianas, tuvo que batallar con Márquez y Rossi, lo que propició una escapada de Lorenzo que, esta vez, no fructificó.

Pedrosa se había quedado varado en una lucha a tres con Cal Crutchlow y Maverick Viñales, pero la igualdad del cuarteto cabecero dejó en segundo plano todas las demás luchas. A la mínima que veía a sus rivales metiéndose la moto entre sí, Jorge apretaba los dientes para coger unas décimas.

A un giro del final, parecían definitivas… hasta que Márquez comenzó a deslizarse sobre el maravilloso trazado oceánico cual Casey Stoner enfurecido; llegando a rueda de Lorenzo y firmando el último adelantamiento para sumar su victoria número 50: una victoria inolvidable en una carrera épica e histórica.

Sólo unas décimas detrás, Iannone privaba del podio a un Rossi que veía su ventaja reducida a once puntos. En apenas un segundo, cuatro pilotos cruzaron una de la bandera a cuadros más agridulces de todos los tiempos, ya que suponía la conclusión de un espectáculo difícilmente repetible.

Pedrosa terminaría quinto en solitario, con Maverick sexto después de haberse zafado de Crutchlow, finalmente séptimo. Jack Miller se reivindicó como mejor Open en su circuito de casa.

MotoGP Australia 2015

Moto2: La isla de Rins

Apabullante triunfo de Álex Rins, que lideró de principio a fin para imponerse a Sam Lowes y Lorenzo Baldassarri, que se estrenó en el podio. La victoria de Rins y la ausencia de Tito Rabat –que tampoco estará en Malasia- le dejan el subcampeonato a tiro de piedra.

 

Moto3: Oliveira pone picante

Miguel Oliveira firmó una última vuelta magistral para llevarse su cuarta victoria del año y evitar el título de Danny Kent, que se fue al suelo. Efrén Vázquez retornó a un podio completado por Brad Binder, con Jorge Navarro cuarto a apenas nueve milésimas del sudafricano.

 

GRANIZADO DE IDEAS

Lo primero es repartir reverencias. Cuatro, en concreto: a Marc Márquez, Jorge Lorenzo, Andrea Iannone y Valentino Rossi. Motivo: hacer que una noche en vela valga la pena a base de ofrecer un grandioso espectáculo con un sinfín de adelantamientos en los que reinaron en armonioso bipartito la agresividad y la limpieza; llevando la pervivencia de la emoción en todos los frentes hasta los últimos segundos. Gracias, gracias, grazie y grazie.

En ocasiones concretas, y muy especiales, las circunstancias desaparecen. Se esfuma la puesta a punto, las pizarras se vuelven borrosas, se altera el orden lógico de las cosas e incluso se desvanece el talento. A veces, simplemente, gana el que menos tiene que perder.

Y eso pasó en Australia, con la majestuosidad de Phillip Island (aprende, Tilke) como ‘locus amoenus’ motero. Y pasó en dos frentes: Márquez ganó a Lorenzo porque no se jugaba nada, y más de lo mismo para Iannone con Rossi. Lucha española por la victoria y contienda italiana por el podio.

Dos jóvenes aguerridos de la escuela Moto2 sin más presente que el ahora; y dos veteranos (uno más que otro) curtidos en el cuarto de litro con el instinto apuntando a la próxima curva pero con la mirada puesta en el horizonte: un ojo en Sepang y otro en Cheste.

Al final, Marc Márquez firmó su mejor victoria en la categoría reina y una de las mejores de su vida. Lo que hizo el bicampeón en la última vuelta para poner su pica en la isla merece un rincón dorado en el libro gordo de MotoGP. Enjugó una distancia de casi un segundo con Lorenzo para colarse por el último resquicio y alcanzar el medio centenar de victorias.

Jorge, pese a que no pudo rubricar el plan de ganar en solitario, realizó una carrera inteligente. Sin tanto ritmo como otras veces, no varió un ápice su estrategia y se porfió a que el amor por los adelantamientos de sus rivales le permitiera abrir hueco. Se fue, le cogieron y se volvió a ir. Esta vez ya sólo le cogió el 93, pero ya sin margen de maniobra para responder al ataque.

La mejor noticia para el 99 fue Iannone. Más allá de rematar de cabeza a una pobre gaviota que eligió emprender el vuelo en mal momento -y con la aceleración de la Ducati como mejor arma-, se enzarzó en un carrusel de adelantamientos con todo aquel que osara meterle rueda. La pasada doble a Marc y Vale acompañará a la última vuelta del 93 en los cantares de gesta de las dos ruedas.

Desacato a Italia para unos, ambición sin límites para otros. El caso es que el 29 sacó del podio al 46; que presentó batalla hasta donde pudo, tomando más riesgos de los que resultarían prudentes a estas alturas. Con once puntos de ventaja y dos carreras por delante, depende de sí mismo. Y, si no gana, posiblemente estemos ante el mejor subcampeón de la historia.

Tras diluir a todos sus rivales en Japón, Pedrosa se derritió en las primeras vueltas de Australia pese a su ímpetu. Quinto en solitario por haber tardado demasiado en zafarse de Crutchlow y Maverick; que cuajó una actuación esplendorosa para honrar el legado de Suzuki y finalizar sexto por detrás de cinco pilotos consagrados con mecánicas netamente superiores.

Reconocer el gran fin de semana en casa de Jack Miller, mejor Open de forma indiscutible; así como señalar a los grandes derrotados –sobre todo por lo odioso de las comparaciones-: Aleix Espargaró y, sobre todo, Andrea Dovizioso. Ambos superados por sus jóvenes compañeros, lo de Dovi comienza a ser realmente preocupante…

Con dos tercios de la gira asiática completados, este fin de semana toca Malasia. En Sepang podrían quedar resueltos los dos títulos restantes. Quizás dormir sea de cobardes. Lo que es seguro es que hacerlo el próximo sábado será de insensatos. ¡Hasta pronto!

General MotoGP Australia

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Artículos relacionados