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Gasolina con hielo: Reflexiones del GP de Australia 2014

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Australia no decepcionó. Al menos, en lo que en términos de emoción se refiere. Y eso que Marc Márquez salió empeñado a aburrir a aquellos que sólo encuentran emoción en saber quién ganará la carrera. Salió bien, superó rápidamente a Jorge Lorenzo (que salió aún mejor) y se largó. Como quiso. Con cuatro segundos de ventaja y la duodécima del año en el bolsillo, bajó el ritmo y… se cayó. Sin más.

Una caída que convirtió una apoteósica batalla por la segunda posición entre Lorenzo y Valentino Rossi en la victoria número 108 de ‘Il Dottore’. El italiano, después de una remontada para enmarcar, volvió a ganar un frenético cuerpo a cuerpo ante su compañero antes de escaparse en pos de una nueva victoria. Las 122 de Giacomo Agostini no son una utopía.

Un neumático defectuoso llevó a Jorge a perder la segunda posición en favor de Cal Crutchlow, y Pol Espargaró amenazaba su puesto en el podio; pero ambos siguieron los pasos de Márquez.

Mucho antes, Andrea Iannone se había pasado de frenada, impactando con Dani Pedrosa antes de aterrizar. Mediada la carrera, Stefan Bradl realizó una maniobra muy parecida, con Aleix Espargaró como diana. Tanto Dani como Aleix lograron evitar la caída, pero ambos sufrieron daños mecánicos que les obligaron a tomar el camino a boxes. Con Karel Abraham y Broc Parkes, el número de abandonos se elevó hasta nueve.

La caída de Crutchlow no obligó a modificar la bandera británica del tercer escalón, que acabó siendo en honor a Bradley Smith, que supo mantenerse encima de la moto para estrenarse en el podio.

Cuarto fue Andrea Dovizioso y quinto Héctor Barberá; mientras que Álvaro Bautista se hizo con el sexto puesto al ganar la batalla a Scott Redding. Completaron el ‘top ten’ Hiroshi Aoyama, Alex De Angelis y Nicky Hayden. Sólo 14 pilotos cruzaron la meta.
En la lucha por el subcampeonato, Rossi aventaja a Lorenzo en ocho puntos, y a Pedrosa en 25. Parece que será para una Yamaha.

MOTO2: VIÑALES POSPONE EL TÍTULO
Maverick Viñales se llevó una gran victoria en una carrera protagonizada por pequeños errores, posponiendo así el título de Tito Rabat, tercero tras Thomas Luthi. Su ventaja con Mika Kallio, cuarto, asciende a 41 puntos. En Malasia le bastará ser séptimo para proclamarse campeón.

MOTO3: MILLER RESURGE EN CASA
Jack Miller se hizo con la victoria en Moto3, imponiéndose en una apretadísima llegada a Álex Márquez, Álex Rins y Efrén Vázquez. Márquez sigue líder con 20 puntos sobre Miller, por lo que en Malasia sería campeón si gana la carrera y el australiano no es segundo.

GRANIZADO DE IDEAS
La de Australia fue una carrera de agua sin una sola nube.
Se venía barruntando durante todo el fin de semana en las tres categorías, y la carrera de MotoGP confirmó las sospechas. Un rosario de incidentes que acabó con sólo 14 pilotos cruzando la meta, quedándose nueve por el camino. Decir que ha sido la carrera más loca del año sería pecar de olvidadizos con lo sucedido en Aragón, pero no se ha quedado muy lejos.

Cuando en MotoGP reina la incertidumbre, siempre aparece una certeza: Valentino Rossi. Su sempiterna presencia ya es un regalo para el Mundial. Su obstinación a combatir el paso del tiempo, la mejor de las bendiciones. Su victoria número 108, otra muesca en la culata del revólver de la historia.

Quizás ya no sea el pistolero más rápido del motociclismo, pero sigue siendo el más certero. Para alcanzar lo más alto del podio, fue haciendo bailar a sus rivales a base de disparos al suelo. Se deslizó por Phillip Island firmando una coreografía de adelantamientos, la versión de las dos ruedas de ‘Mira quién baila’.

Después, acribilló a Lorenzo sin piedad para –caída de Márquez mediante- soplar el cañón sobre la línea de meta. No es para menos. No lograba dos victorias en cuatro carreras desde 2009, hace más de cinco años.

Jorge se resistió mientras pudo, y supo mantenerse dentro de los precarios límites de su neumático. No tenía moto para ganar y se centró en sumar puntos. Llegó a verse fuera del podio, pero acabó subiendo al segundo escalón aprovechando los errores de dos rivales que pagaron el exceso de ganas.

Crutchlow hizo su mejor carrera del año pero acabó como en tantas otras, por los suelos. Una caída que ni él mismo se explicaba, ya que su segundo puesto no corría ningún peligro. Igual de inexplicable fue la de Márquez, que paseaba por Australia cuando se vio besando el asfalto.

Se entiende mejor la de Pol Espargaró. El virtual ‘rookie’ del año (lo será en Malasia) vio el podio muy cerca, demasiado. Era su circuito fetiche y los problemas de Lorenzo le abrían de par en par las puertas del cajón, pero de un portazo se pilló los dedos.
Y, a la postre, le regaló ese honor a su compañero Bradley Smith, al que ha sonrojado durante todo el año. Su podio es el triunfo del tesón, el premio a la ausencia de errores en una carrera atípica. El británico se coló en la foto del que probablemente haya sido el triplete más inesperado en la historia de Yamaha.

Carteles de ‘Wanted’ para Iannone y Bradl por su tibieza con el freno, que pagaron con el abandono Pedrosa y Aleix, respectivamente.

Dovi sumó 13 puntos más en un fin de semana difícil, y Bautista pudo consolarse con un sexto puesto en su GP número 200, batiendo además a su compañero Redding. De Angelis noveno, sumando en silencio. Como Petrucci, Laverty, Di Meglio… Lo bueno de estas locuras es que hasta los más modestos pillan cacho.

En una semana, Malasia. Fin de la gira asiática. Veremos si Tito Rabat y Álex Márquez dejan algo para Valencia. Y veremos chispas en MotoGP. Phillip Island lo ha vuelto a dejar claro: dormir está sobrevalorado.

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