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Luca Toni, 300 veces

Caza un balón en el corazón del área. Un excepcional movimiento con el cuerpo y un recorte hacia el lado contrario le permiten deshacerse de los defensas que le cubrían, Heurtaux y el líbero Danilo. Con el espacio creado, lanza un descomunal disparo con la zurda a la escuadra. Es la última jugada del primer tiempo, que permitirá posteriormente la remontada del Verona en Udine. Y es el gol número 300 en la carrera de Luca Toni.

 

Tres centenares de goles, de todos los colores, en todos los campos y competiciones, en Italia y en el extranjero, desde los campos transalpinos de tercera división hasta el Mundial. El único denominador común es el resultado, obtenido a partir de una efectividad, un dominio del área y un olfato que han poseído pocos jugadores en los últimos tiempos.

Luca Toni ha goleado ininterrumpidamente durante los últimos 20 años, desde su debut, todavía menor de edad, con el Modena, club en el que creció como adolescente. También durante su paso por diversos clubes de las categorías inferiores del Calcio, como el Empoli, el Fiorenzuola -donde pensó en dejar el fútbol al no contar con la confianza del entrenador Cavasin en Serie C-, el Lodigiani o el Treviso, donde explotó en Serie B con 16 tantos.

Debutó con el Vicenza en Serie A en octubre del 2000, contra el Milan, con 23 años, para luego ganarse el pase al Brescia el siguiente verano, como el fichaje más caro de su historia. Los goles de Luca Toni seguían cayendo, ahora en la élite, aunque una lesión truncó su temporada junto a los Baggio o Guardiola antes de recalar en Palermo.

En la icónica ciudad siciliana se relanzó definitivamente su carrera como goleador de super élite. 50 goles en dos temporadas, ascenso mediante; traspaso millonario a la Fiorentina, donde Luca Toni se convirtió en el primer italiano en conseguir la Bota de Oro. Luego el fichaje por el Bayern, ya con la treintena, y la posterior y progresiva decadencia pero siempre goleando. Retorno a Italia con Roma, Genoa o Juventus.

El Al Nasr, donde anotó siete goles, parecía ser su última aventura futbolístico, más tras el duro golpe de la pérdida de su hija en el verano de 2012. Sin embargo la Fiorentina le recuperó para la élite y ahora en Verona Luca Toni ha vuelto a revivir sus años dorados en forma de más goles, veinte la pasada temporada, otros siete ya en la presente. Todos estas celebraciones, con su característico gesto de la rueda sobre la oreja, unidas a sus 16 goles con la selección que le hizo campeón del mundo, suman la mágica cifra de 300.

 

 

300 veces gol. Uno de los mejores delanteros de la última década. Simplemente, Luca Toni.

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