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2014: El año de Alemania

Ganar un Mundial está al alcance de muy pocos, hacerlo por 4ª vez es casi imposible, vencer en el país del fútbol, un sueño hecho realidad para Alemania. Los chicos de Löw se hicieron gigantes en 2014 al conseguir el Mundial en Brasil. Levantar algo más de 6 kilos no supone cansancio si lo que se levanta son dos figuras sosteniendo a la tierra, oro sólido de 18 quilates. Götze, Müller, Schweinsteiger, Lahm, Klose y compañía, pasan de ser jugadores de presente, y en algunos casos incluso de futuro, a ser considerados historia eterna del fútbol. El 2014 fue el año de Alemania.

Amistosos y la noticia más amarga

El 2014 empezó a funcionar tarde para las selecciones. Alemania jugó 4 amistosos previos a la gran cita de Brasil. El primero de ellos, ante Chile en Stuttgart. Curiosamente, Mario Götze fue el primer jugador en anotar un tanto con la Mannschaft el año en el se erigirá como protagonista principal.

Tras el encuentro ante los sudamericanos, llegarían los vecinos polacos y la Camerún de Volker Finke. Probaturas en el primer partido con titularidad de jugadores como Mustafi, Kramer, Rüdiger, Rudy, Meyer, Goretzka o Volland, y dudas defensivas en el segundo. Falta de ideas, el debate del falso 9 e incertidumbre defensiva a falta de 15 días para el Mundial.

Ante Armenia, en el último amistoso antes de viajar a Brasil, llegó la peor noticia para Alemania en 2014. Marco Reus tuvo que salir retirado del terreno de juego segundos antes de que el austriaco Harald Lechner, pitara el final de la primera mitad. Yedigaryan golpeó a Marco y el talentoso futbolista del Borussia Dortmund pisó el suelo de manera extraña, provocando un giro en su tobillo izquierdo que generó una rotura parcial del ligamento. Un sueño roto para Reus, un palo para sus compañeros y pesadumbre en todo el país.

Fase de grupos, 4 defensas y Lahm en la medular

El partido que abría el Mundial para Alemania era quizás, el más complicado del grupo. Sin embargo, el comienzo no pudo ser mejor, quizás como augurio de lo que sucedería días después. Die Mannschaft recibía a la Portugal de Cristiano Ronaldo y Löw ya mostró sus cartas en el primer encuentro. Línea defensiva con laterales defensivos -Höwedes y Boateng, Lahm de mediocentro y falso 9 arriba. La revolución no pudo ser más efectiva. 4-0 con hat-trick de Thomas Müller, un falso 9 muy real. La expulsión de Pepe y las controvertidas decisiones arbitrales no empañaron la superioridad de Alemania ante los portugueses. El Mundial no podía empezar mejor.

Ante Ghana volvió el titubeo. Sin cambios en el once, la frescura y el mando del partido no eran tan evidentes. Tras ir perdiendo 1-2, el salvador no fue otro que un mito empeñado en romper récords. Miro Klose se unió a la fiesta y también quiso dejar su sello en el año de Alemania. Su gol dejó el 2-2 en el marcador y los de Löw podrían certificar el pase a siguiente ronda sellando la paz con la EEUU de  Jürgen Klinsmann.

Ante los yankees, Alemania consolidó su pase con una victoria, evitó las sospechas de biscotto, Müller volvió a mojar y Schweinsteiger se hizo con la titularidad tras recuperarse al 100% de sus problemas físicos.  Las buenas sensaciones, de nuevo tomaban relevancia.

El camino hasta la gloria

Para llegar a una meta, es necesario encontrar el camino que te lleve hasta ella. Tras la fase de grupos, Alemania debía superar diferentes escollos. Argelia era el primero de ellos. El sufrimiento es necesario para que la felicidad final sea mayor. Tras 90 minutos sin goles y un Manuel Neuer salvador, la prórroga soltó a ambos equipos y los tantos llegaron, afortunadamente para Löw, con más firmeza por la parte alemana.

La siguiente piedra sería Francia, rival eterna. Tras la angustia anterior, los cambios de piezas y la modificación del sistema llegaban a la Mannschaft. Lahm volvía al lateral, Götze se sentaría en el banquillo y Klose era la sorpresa de los onces elegidos por Löw. El gol de Hummels hacía soñar a Alemania y en semifinales esperaba el rival más duro y temible del Mundial 2014.

Un 7 a Brasil, final y tetracampeones

Los anfitriones no habían desplegado un fútbol preciosista pero habían llegado a semis con la etiqueta de favorito. Una etiqueta que Alemania arrancó y pisoteó con descaro. 5 goles en la primera media hora de partido. Nuestros ojos veían historia en directo y en HD. Nuestra boca dejaba de estar abierta para expresar un “no me lo creo” mientras Alemania seguía haciendo goles devolviendo el estado de asombro a nuestros rostros. Una noche irrepetible y sin dudas, el partido del año 2014.

Maracaná de gala. Sin Brasil, la final la disputaba la mejor selección de la competición hasta el momento y la Argentina de Leo Messi. 75000 espectadores tuvieron que esperar hasta el minuto 113 de partido, cuando Mario Götze, inicialmente desde el banquillo, levantó a toda una nación llegando a convertirse en el Cristo de Corcovado alemán.

Die Mannschaft y los retirados

Tras el Mundial, Alemania sufrirá una regeneración interna. El título ayuda a que grandes mitos se marchen por la puerta grande y de esta manera, provocar el menor daño posible a la selección. Miro Klose, Philipp Lahm y Per Mertesacker dan un paso al lado dejando el mayor legado posible a sus futuros sucesores. La película de 2014 acabó con Die Mannschaft en la gran pantalla, una gran producción con Joachim Löw como director, Mario Götze como protagonista principal y 22 actores secundarios, cada uno, con un papel fundamental.

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