Ciclismo

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Froome sin miramientos en Mont Ventoux

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Enrique Julián Gómez – Nada que hacer. Ni la cacareada debilidad de su equipo, ni el supuesto retorno de Contador después de recortarle poco más de un minuto hace dos días a causa de los abánicos, ni un colombiano que se está confirmando como el gran escalador del futuro más próximo. Nada que hacer ante Chris Froome en las imponentes laderas del solitario Mont Ventoux. El inglés no tuvo piedad y realizó su tercera exhibición en lo que llevamos de Tour de Francia, después del ascenso a Ax3 Domaines y la contrarreloj de Mont Saint-Michel.

Chris Froome dio su golpe definitivo a falta de 7 kilómetros, una distancia más que respetable teniendo en cuenta las características de Mont Ventoux, si no la más dura, sí la más impresionante de las cimas que se ascienden en el Tour. Apenas se levantó de la bicicleta unos segundos, un pequeño pero letal cambio de ritmo, moviendo desarrollo a una velocidad endiablada para dejar completamente desfondado a Alberto Contador, el único que había aguantado a duras penas el ritmo de Richie Porte, fresco lugarteniente del líder.

A ritmo alcanzó a Nairo Quintana, ese pequeño colombiano que en su debut en el Tour de Francia y apenas 23 años está dejando boquiabiertos a todos los espectadores, por ese estilo inconfundible, sobriedad y eficiencia en la alta montaña. Inmutable sobre la bicicleta en las rampas más duras, parece que no avanza cuando ya ha dejado una decena de metros por detrás a sus rivales, como hizo a falta de 13km de puerto todavía, cuando saltó del grupo de favoritos y nadie se atrevió siquiera a seguirle con la mirada.

Nairo y Froome, una vez que comprobó en el primer envite que a Quintana no lo podía desfondar como había hecho fácilmente con Contador,  realizaron el resto de la ascensión en pareja. La vacía discusión del espectador sobre si debían ayudarse o no quedó en nada, con Froome tirando por su propio beneficio, y Nairo no solo por la etapa, sino por asegurarse el maillot blanco de mejor joven y acercarse ilusionantemente al podio final. Juntos hasta que unos metros antes del arco del último kilómetro, en las inhumanas rampas finales con el desolado observatorio meteorológico de la cima de Mont Ventoux ya a la vista, Froome realizaba otro cambio de ritmo sin apenas inmutarse para, esta vez definitivamente, distanciar a Quintana e imponerse en solitario en la ventosa cumbre pelada.

Por detrás, un completamente destrozado Alberto Contador, que ha vuelto a demostrar que en el cuerpo a cuerpo no tiene nada que hacer con Chris Froome, tenía que realizar toda la ascensión a rueda del vasco Mikel Nieve, que sin recibir ni un solo relevo por parte de Contador, finalizó su magnífica ascensión en tercera posición. En meta junto a Nieve llegaba Joaquím Rodríguez, que lideró el grupo perseguidor de favoritos, y por delante de Alberto Contador, que se hundió todavía más en los últimos metros para llegar a 1:40 de Froome, acompañado de su compañero Roman Kreuziger. Unos metros por detrás llegaban el danés Jakob Fuglsang y la pareja de neerlandeses que forman Bauke Mollema, que todavía mantiene la segunda posición, y Laurens Ten Dam.

Chris Froome consolida su Tour de Francia, con una ventaja que ya supera con creces los cuatro minutos sobre sus perseguidores Mollema (4:14), Contador (4:25) y Kreuziger (4:28), fácilmente ampliable el próximo miércoles en la contrarreloj de Chorges. Nairo Quintana consolida su posición de mejor joven, segundo mejor escalador, solo detrás de Froome, y se acerca a poco más de un minuto del podio, situación más que beneficiosa para un Movistar que parecía desolado tras perder las opciones de Valverde. Y el Mont Ventoux vuelve a demostrar por qué es uno de los puertos más temidos, respetados y a la vez esperados de todos los que se suben en el Tour de Francia.

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