Tenis

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Fondistas de ilusión

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El Mundial de Atletismo está en Londres pero hay dos fondistas en Canadá dispuestos a pelear por lo intagible, dispuestos a quitarse el polvo de encima para brillar como nunca.

Quien sabe si esta carrera, que comienza en Montreal, acabará o no en la ciudad que baña el Támesis a final de año. Muchos conocen lo seguro: el desenfreno está a punto de comenzar.

Los astros parecen alinearse en un 2017 que va camino de ser la temporada de los reencuentros entre dos ‘clásicos’ que se reinventan mandando a paseo las críticas y centrándose en lo importante: competir sin mirar los números.

Porque a Nadal y Federer los números les importan bien poco. Las cifras son el recuerdo, sobre el papel, de un legado que se construye en la memoria. Privilegiados los que asistimos al renacer de esta rivalidad; privilegiados los que seguimos disfrutando de algo, que como todo lo que tiene magia, es difícil de explicar con palabras. Habla por sí solo.

El efecto WOW que es verlos en acción es anestesia visual. Uno es incapaz de volver a la realidad, por unos minutos, porque el tira y afloja a uno y otro lado de la red es un péndulo que hipnotiza hasta al más escéptico.

En Montreal, Nadal puede «salir a hombros» del Uniprix. Federer tendrá que esperar. Pero pase lo que pase, aun con el número uno en juego, es terapia recomendada mirar atrás y recorrer, con titulares en mano, los últimos años de ambos.

Es terapia porque solo así uno es consciente de la grandeza que albergan estos dos ‘animales’ competitivos. Es terapia porque la lección de vida que dan, ahora vas tú y la aplicas. Es terapia porque, con ellos sobre una pista de tenis, el deporte va más allá de la metafísica.

Y permíteme decirte que cuando esto ocurre, los recuerdos jamás se olvidan. El carpe diem, que es dogma ahora con ellos, es la mejor solución para disfrutar en plenitud. “Voy día a día, mi meta es hacerlo lo mejor que pueda en cada partido. No está en mi cabeza, pero si sucede (regresar al número 1) será bienvenido. Tras todo lo que me ha ocurrido con las lesiones, volver a esa posición sería muy especial”, comentó el balear ante los medios.  “Si está concentrado espero que pueda hacerlo. Se lo merece”, apuntó el suizo.

Y es que el mire al futuro con ellos, está condenado a no disfrutar del presente y el presente es el que es. Sin cuestiones. Sin miramientos de ningún tipo. Con gente que intentó acabar con esto antes de tiempo. Ahora no hay mejor moneda de cambio para todos ellos que el silencio.

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