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Fin al culebrón del verano en Alemania

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Se acabó. Por fin se concretó uno de los culebrones del verano en el mercado de fichajes. Tras el descenso del VfB Stuttgart a 2.Bundesliga, sus jugadores importantes abandonaron el club con destino a otros lugares.

Este mismo verano, Daniel Didavi, el jugador más valioso de “Die Roten”, confirmó su incorporación al Wolfsburgo a coste cero, ya que terminaba contrato. La marcha de Didavi era la primera de lo que sería un periodo lleno de cambios en un club histórico que había descendido. Otra de las salidas importantes fue la de Martin Harnik, que dejó el club tras seis temporadas y se incorporó al Hannover 96, donde se verá las caras con el club del Mercedes-Benz Arena y contra los que, muy probablemente, luchará por un mismo objetivo, el ascenso.

También se marcharon Tyton (al Deportivo de la Coruña), Geoffrey Serey Dié (al FC Basilea) o Daniel Schwaab (PSV Eindhoven). Pasó lo que ocurre habitualmente cuando jugadores con mucho cartel juegan en un equipo que desciende de categoría. Sin embargo, ninguna de las bajas del VfB Stuttgart de este verano levantó tanto polvo como la de Filip Kostic, fichado recientemente por el HSV por una cantidad menor a la que pedía, en un principio, su club. Y eso que hubo varias posibles novias para el jugador internacional serbio. Su nombre sonó en la Premier League, en la Liga Española y en otros clubes de la 1.Bundesliga. De entre esos posibles candidatos, Valencia y Hamburger SV eran los que más apostaron por el jugador y más cerca estuvieron de contratarlo. Los hanseáticos, finalmente, su nuevo destino.

 


Filip Kostic era un sueño para el nuevo proyecto de Dietmar Beiersdorfer y Bruno Labbadia para el Hamburger SV. Ante la inyección de nuevo capital, el club se fue reforzando con la intención de dejar de sufrir como en las últimas temporadas y volver a estar entre los grandes. Recordamos, por si a alguien se le ha olvidado, que el Hamburger SV es el único club que ha disputado todas las temporadas desde la creación de la Bundesliga. El único en Alemania que no ha descendido de la Primera División. Para ello han incorporado a gente como Christian Mathenia, uno de los porteros revelación de la pasada temporada como suplente (al inicio) de René Adler; o Alen Halilovic, uno de los grandes jugadores jóvenes del panorama europeo, fichado del FC Barcelona, con el que ya habían mantenido contactos el verano pasado.

Pero volvamos al tema Kostic. La llegada del serbio al Volksparkstadion estuvo rodeada de negociaciones muy duras y varios negociadores. Primero fue el Valencia quien tenía la sartén cogida por el mango. La diferencia económica y el interés del jugador en quedarse en Alemania dinamitaron todas las opciones del club español y otras ligas como la Premier League. Beiersdorfer quería a Kostic y Kostic quería al HSV. La cantidad final del traspaso será de unos 14 millones de euros (bonus incluidos). Esta cantidad es menor a la que pidió desde un inicio el VfB Stuttgart, que no se bajaba del burro con los 18 millones de euros. Al final ganó el deseo a la ambición. Tarde o temprano estaban condenados a entenderse, ya que Kostic era un futbolista que costaba mucho dinero al club de Baden-Wurtemberg y además, con mucho nivel para una Segunda División.

 

 

¿Qué aportará Filip Kostic al Hamburger SV? Junto a la llegada de Halilovic, el fichaje del serbio aumentará la calidad de la plantilla. Si en algo fallaba el club hanseático las últimas temporadas era en crear fútbol y ocasiones, además de marcar goles. Tanto el serbio como el croata son futbolistas que aportarán esa gota que le falta al club. Mientras Alen juega por el medio, Filip ocupará, con toda probabilidad, la banda izquierda. No obstante, la banda derecha puede ocuparla en ocasiones y, si se requiere, también Labbadia podría utilizarlo por el centro, aunque esto será en ocasiones concretas. Kostic tiene un buen regate, mucha velocidad y hambre de gol. Aunque la última temporada sus números fueron algo pobres y no destacó en su rendimiento, al igual que el resto de la plantilla, Kostic cotiza a la alta y tiene aún margen de mejora. Este detalle lo debe aprovechar el jugador en su nueva aventura en el HSV, además de empezar a ser pieza importante en el camino de su selección hacia el próximo Mundial de Rusia.

No se llama Mats Hummels, ni Mario Götze. No es André Schürrle, ni Marc Bartra. Sin embargo, Filip Kostic se convirtió, sin duda, en el protagonista del gran “Culebrón del Verano” en 2016 en el fútbol alemán. Un jugador, quizás, con menos nombre como los anteriormente nombrados, pero cuya calidad y la situación del equipo en el que estaba le convertían en un caramelo muy apetecible para los grandes o cualquiera con posibilidades económicas. Kostic eligió Hamburgo y seguramente haya sido una buena opción, pero eso lo dirá el tiempo.

 

 

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