Fórmula 1

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Alonso, el incomprendido

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Hace un tiempo una periodista catalana exclamaba en Twitter: “Elegir. No sé qué hay peor”. Y la respuesta me parece evidente: no elegir. No elegir implica quedarse igual, no elegir implica rechazar el riesgo, no elegir implica no progresar. Solo los que eligen fallan. Y al fallar encuentran la oportunidad de aprender y, por tanto, crecer.

Esta frase me llevó a pensar en Fernando Alonso y en todas las decisiones que ha tomado durante su carrera. Alonso se ha equivocado muchas veces, es cierto, y se le ha criticado mucho por ello, pero si no lo hubiera hecho no habría tenido la posibilidad de intentar cumplir su sueño: que era competir con la mejor escudería, Ferrari, y ganar un Mundial con McLaren-Honda. Lo primero lo ha conseguido, lo segundo parece complicado.

‘Destrozacoches’, una farsa, quejica, borde…. a Alonso se le ha atizado de todas las maneras posibles y lo peor es que muchas de las críticas llegan desde España. Qué fácil es criticar sin conocer. Alonso no sólo ha logrado dos mundiales con Renault y tres subcampeonatos con Ferrari, sino que además ha hecho que la Fórmula 1 sea el deporte más seguido en España después del fútbol, según los índices de audiencia. Unos índices que, por cierto, cuando no compite por el Mundial caen desplomados. De hecho, ya ni siquiera se emite en abierto en España.

Esos dos mundiales, por otro lado, ya de por sí, aunque se retirara esta tarde, deberían bastar para que todos nos sintiéramos orgullosos de tener un piloto de su nivel, pero parece que eso no basta.

Año Fecha Cadena Audiencia Share Resultado Alonso
2004 9/5 T5 4.251.000 37,7% 4 de 13
2005 8/5 T5 6.059.000 49,7% 2 de 13
2006 14/5 T5 5.123.000 48,1% 1 de 17
2007 13/5 T5 5.524.000 47,1% 3 de 14
2008 27/4 T5 5.347.000 43,4% Abandono
2009 10/5 La6 3.910.000 32,1% 5 de 14
2010 9/5 La6 5.082.000 38,4% 2 de 19
2011 22/5 La6 4.423.000 35,8% 5 de 21
2012 13/5 A3 4.975.000 39,7% 2 de 19
2013 12/5 A3 5.651.000 44,2% 1 de 19
2014 11/5 A3 4.075.000 33,2% 6 de 20
2015 10/5 A3 2.653.000 24,3% Abandono

[vía Formula TV]

En una competición en la que los coches influyen demasiado y en la que las manos valen menos de lo que debería, medir la calidad de los pilotos es una cosa tremendamente complicada. ¿Cuál es la mejor forma? Para muchos, la forma más objetiva es comparar a un piloto con su compañero de equipo. Y aquí Alonso apenas tiene rival: en toda su carrera, ha logrado 32 victorias; sus compañeros de equipo, 7. Ha logrado 97 podios; sus compañeros de equipo, 32. Ha logrado 22 poles; sus compañeros de equipo, 10.

Si nos centramos en un caso en concreto, en su etapa en Ferrari, una de las más criticadas, la superioridad fue apabullante. El asturiano compartió escudería con Massa cuatro años, pero sumó 533 puntos más: 1029 por 496. En 2014, Ferrari fichó a un campeón del mundo: llegó Kimi, pero lejos de la realidad el finlandés no fue rival para Alonso: el asturiano sumó 161 puntos; Kimi, 55. Esto le llevó a ser elegido por los jefes de equipo como mejor piloto en dos ocasiones, como segundo mejor piloto en otras dos y como tercer mejor el año restante (2013).

[vía Marca]

[vía El País]

De hecho, únicamente en dos ocasiones Alonso no ha batido a su compañero y, curiosidades de la vida, ambas han sido en McLaren: en 2007, sacó los mismos puntos que Hamilton (109) y en 2015 perdió la batalla con Button (16-11). Este 2016, pero, Alonso ha regresado a la normalidad y ha vuelto a ser muy superior a su compañero.

Vía Soy Motor

A la hora de repasar y analizar su trayectoria y las decisiones tomadas en cada momento es necesario conocer bien a Alonso, saber quién es, de dónde viene, qué quiere. Ayrton Senna es probablemente el mejor piloto que haya habido nunca en la F1 y era el ídolo, el referente, de Alonso. ¿En qué equipo corría Senna? Efectivamente, McLaren-Honda. Por tanto, quién no hubiera fichado por McLaren en 2007 después de ganar dos mundiales con Renault. Yo creo que ninguno hubiese rechazado la propuesta: era la oportunidad perfecta para cumplir su sueño: ganar el mundial con la escudería de su ídolo. Alonso fracasó entre comillas, en gran parte, porque la escudería inglesa se decantó por Hamilton en la batalla por el título; y digo que fracasó entre comillas porque aquel año, pese a no ganar el campeonato, los McLaren fueron claramente los mejores, pero errores infantiles les condenaron. La situación era insostenible.

Alonso, sin la madurez que actualmente le caracteriza, buscó una salida – lo que probablemente fue un error, pues de quedarse seguro que hoy tendría más mundiales – y recibió ofertas de Brawn GP, Red Bull y Renault. Ninguno le garantizaba a priori luchar por el título, y era muy complicado, por no decir imposible, saber que Brawn GP, primero, y Red Bull, después, iban a dominar la F1 en los próximos años. Alonso optó por volver a casa. En Renault, no optó a los títulos, pero ganó carreras y sacó el máximo provecho del coche. Eso le llevó a Ferrari, la mejor escudería de la historia. ¿Quién iba a rechazarles? Se califica su paso por la escudería italiana como fracaso, olvidando que, más allá de los datos comentados anteriormente, Alonso perdió con un coche inferior dos mundiales en la última carrera.

Yo no soy objetivo con Alonso, lo admito, no puedo serlo. Mi padre siempre amó la F1, lo que me llevó a mí a amarla también y, casualidad o no, me enganché a este deporte con la aparición de Alonso. A lo que voy es que claro que las cosas no han ido como a muchos nos habría gustado, pero creo ciegamente que todos hubiésemos hecho lo mismo. Creo, también, que lo único que quiere mucha gente es criticar por criticar, ir a hacer daño. A veces, demasiadas lamentablemente, no valoramos lo que tenemos: al final, parece fácil y todo ser bicampeón del mundo. Un informe del Instituto Elcano, por ejemplo, afirma que Fernando es el español más conocido de todo el mundo, junto al escritor Miguel de Cervantes. A veces hay gente a la que se le valora más fuera que en casa.

Uno debe siempre perseguir su sueño, aunque ello comporte equivocarse en según qué decisiones. Y es que nunca está de más recordar que solo triunfa el que arriesga, nunca el conformista. Alonso lo sabe bien y sabe que, termine su carrera con más o menos campeonatos, habrá hecho lo que sentía en cada momento. Y eso es motivo de orgullo.

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