Fútbol alemán

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FC Ingolstadt, el equipo modesto de Audi

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Allá por septiembre de 2012 acudí a uno de esos típicos festivales de música techno que tan típicos son en Alemania. No es que fuera un evento equiparable a un Ultra Music Festival, por poner un ejemplo, aunque tenía atractivo por el buen cartel que presentaba y por estar en pleno corazón de Múnich, lo que me vino genial, ya que aún no tenía carnet de conducir. El único ‘pero’ era el retorno a casa, ya que el S-Bahn (metro que va hasta a las afueras) ese día solo estaba operativo hasta las doce de la noche. Pese a haber vivido en Munich, mi conocimiento de esa zona era nula, para qué engañarnos, por lo que no tuve más remedio que volver a esa hora. Casi al tiempo de irme, mientras esperaba en la barra para entregar el pfand, una especie de chapa que me dieron con la consumición y que con la que me devolvían dos euros, a un chaval de delante, con síntomas de haber bebido más de un par de cervezas aunque todavía con sentido crítico, se le cayó la susodicha chapa. Ni se dio cuenta, pero se la devolví y me lo agradeció con una cerveza que me vi obligado a aceptar. Empezamos a charlar y me comentó que era de Ingolstadt y que trabajaba para Audi allí, como casi todos los habitantes. Habló casi fascinado de la industria que la empresa automovilística había creado. No era ingeniero ni mucho menos (si no recuerdo mal se dedicaba a la mecánica) aunque le seguía valiendo para vivir muy aceptablemente. Fue la primera vez que escuché el nombre de esa ciudad que, hasta entonces, era desconocida para mí. En aquel instante no pude imaginarme que tres años después el equipo de esa ciudad estaría a punto de subir a la Bundesliga.

Una ciudad histórica

Ingolstadt se encuentra a ochenta kilómetros de Munich, o lo que es igual, a una hora en coche, aproximadamente. La ciudad ha sufrido numerosos cambios a lo largo de su historia: La primera vez que se la reconoce como tal fue en el año 806 cuando Carlo Magno construyó allí una Corte Real. Hasta 1472, la ciudad pasa por las manos de varios Reyes Bávaros para luego convertirse en ciudad universitaria. En 1537 se convierte en la “Fortaleza de Baviera” y la apodan “Die Schanze” (fortaleza militar), llamando a sus habitantes Schanzer. Este apodo se sigue utilizando en la actualidad y el Ingolstadt lo incorpora hasta en su escudo. Durante la primera guerra mundial fue utilizada para encarcelar a soldados enemigos. En la segunda, la famosa cárcel no fue utilizada como campo de concentración, si no Dachau, donde sí que se construyó uno y donde fueron deportados los judíos y los contrarios al régimen. Al finalizar la guerra, más de 400 años después, el sobrenombre de “ciudad fortaleza” queda anulado e Ingolstadt vuelve a recuperar su nombre. En pleno posguerra, Auto Union Chemnitz estableció su sede allí, pasando a convertirse en una ciudad industrial, lo que sigue siendo en la actualidad. En 1969, Auto Union se fusionó con Neckarsulmer Motorenwerke AG, creándose así lo que se conoce hoy en día como Audi. Echando cuentas, Audi lleva casi ochenta años en la ciudad. En la actualidad cuenta con una población de 132.000 habitantes y solo el 3’5% de paro.

Comienzos deportivos del FC Ingolstadt, estadio y economía

El equipo se creó a través de la fusión del MTV Ingolstadt y el ESV Ingolstadt en 2004 y desde entonces, Audi apoyó el proyecto, apareciendo como sponsor principal en las amisetas a partir del año 2006. Ha tenido una trayectoria parecida a la del RB Leipzig en sus primeros años de vida, aunque no tan brillantemente. Empezaron en la Oberliga Bayern en 2004 y en 2008 ya habían llegado a la 2.Bundesliga, aunque no lograron mantenerse. Ya en la 2010/2011 volvieron a segunda donde han permanecido hasta ahora.

Su andadura futbolística comenzó en el estadio del MTV, uno de los equipos fusionados, pero en 2007 la DFL les obligó a mudarse obligatoriamente al ESV Stadium, del otro equipo que participó en la fusión. La federación alemana cambió las normas y el “cambio de domicilio” fue inevitable. Desde 2010 el club juega en el Audi Sport Park que tuvo un coste total de 25 millones de euros. Audi puso 5 millones para que el estadio llevara su nombre, ejerciendo así influencia en el merchandising y en la publicidad. Desde 2013, Audi tiene el 100% de las acciones del estadio y del campo de entrenamiento.

Pese a que pueda parecer lo contrario, quattro GmbH, filial de Audi, solo cuenta con casi el 20% del accionariado, perteneciendo el 80’06% restante al club. El consejo, con 6 integrantes, está conformado en su mayoría por personas de Audi y Volskwagen (4).

FC Ingolstadt y RB Leipzig

¿Está el FC Ingolstadt al mismo nivel de gastos que el RB Leipzig? Definitivamente, no. El traspaso más caro de la historia del club es el de Mathew Leckie por 750.000 Euros. Nada que ver con los casi 10 que gastó el equipo de Red Bull en Bruno este verano. Aunque se les compara mucho, hay diferencias entre ellos:

  • RB Leipzig nació en solitario, no de fusiones, aunque si contó con ayudas de otros clubes. El FC Ingolstadt nació de una fusión de dos clubes.
  • Red Bull tiene el 100% de decisiones sobre el club. Audi solo goza de un 20% de las acciones totales. No hay tanto poder de decisión.
  • Mucha inversión frente a poca inversión.
  • RB Leipzig ayudado por su “hermano” de Salzburgo. Wolfsburgo nunca hizo cesiones con el club.

Las comparaciones son odiosas y por ese motivo algunos aficionados le tienen aversión al equipo del millonario Mateschitz.

El ansiado ascenso

La quinta ciudad más grande de Baviera podría ver como su club llega a la primera división con poco más de una década de vida y sin grandes inversiones. No hay una gran masa social detrás como en Düsseldorf o Kaiserslautern, ya que su estadio tiene capacidad para 15.000 espectadores como máximo. Hasta el momento, Audi, o indirectamente Volkswagen, no ha hecho grandes inversiones en el club, pero el ascenso a primera podría significar el inicio de una inyección más alta de capital. No hay que obviar el hecho de que Volkswagen tendrá con casi toda seguridad a dos equipos de fútbol en la élite de Alemania, por lo que deberá repartir o seleccionar donde gastar más o menos. El primer “match ball” de ascenso llegará este fin de semana: Die Schanzer deberán ganar y esperar las derrotas de Karlsruher (3º) y Darmstadt (4º). De no ser así, se prolongaría para el siguiente fin de semana, aunque la lógica nos dice que llegará más pronto que tarde.

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