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Entrevista con el primer español fichado por la Bundesliga

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La playa, la brisa del mar, el buen tiempo… Todo eso en la ciudad de Puerto de la Cruz (Tenerife) sirvió para tener un encuentro informal con Antonio Manuel Rodríguez Cabo, más conocido como “Oti”.

Pudo haber sido el “primer español en jugar en la 1.Bundesliga”, pero una lesión en pretemporada le privó de tal reconocimiento. Aún así, tiene el privilegio de ser el primer futbolista español fichado por un club de la 1.Bundesliga y eso no se lo quita nadie. Oti es una persona cercana, alguien que actualmente está más dedicado a su familia y a su gente, que ve el fútbol como aficionado y no tiene vinculación alguna con un club o en el puesto que sea. Ahora es uno más, pero durante un tiempo fue alguien. Un humilde futbolista que salió del fútbol canario a vivir la aventura germana, así, gracias a un entrenador que estaba en el momento justo, en el lugar adecuado. Con él hablé de su carrera: su experiencia alemana, su regreso a España y trayectoria posterior, su opinión sobre distintos aspectos del fútbol actual en relación a sus años como jugador. Un buen rato, con buen rollo que se resume en la siguiente conversación.

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                                                               Oti, arriba a la izquierda

 

Juanma Perera : Para empezar y para quien no te conozca, ¿cómo era “Oti” como futbolista?

Oti : Era un futbolista al que le gustaba tener la pelota. Un jugador de equipos parecidos a lo que actualmente es el FC Barcelona. Me gustaba que el equipo jugara, que tuviera el balón siempre dominado. La verdad que me fue bastante bien, porque todos los equipos a los que fui eran iguales, Esos clubes querían que yo llevara las riendas del juego, que era lo que a mi me gustaba.

JP: ¿Un jugador de la actualidad al que te parecías cuando jugabas?

O: Era un futbolista muy parecido a Roque Mesa (UD Las Palmas), pequeñito, me gustaba jugar de mediocentro, tener la pelota, haciendo muchas ayudas a los compañeros… Sí, parecido a Roque Mesa, dentro del fútbol español.

JP: ¿Tu ídolo en el mundo del fútbol quién fue?

O: Yo te puedo decir dos, depende de la época. Cuando jugaba, me gustaba mucho Pep Guardiola. Me quería parecer él, porque es una persona que vive mucho el fútbol. Y, hoy en día, pues alguien que, para mi, cambió el fútbol en España, Xavi Hernández, un jugador impresionante.

JP: ¿Cuál ha sido el mejor jugador al que te enfrentaste?

O: El mejor jugador al que me he enfrentado fue Andreas Möller, un tío al que yo veía y parecía de otro nivel. También me enfrenté a Xavi Hernández, jugando él en el FC Barcelona B, con Puyol, Arnau, etc… , ya se veía que iba para crack en aquella época. Incluso, no me olvido de Juan Carlos Valerón, otro fuera de serie.

JP: Vamos ahora con el tema de Alemania. ¿Cómo un jugador de 22 años que jugaba en la Tercera División española acabó fichando por un club de la Primera División alemana?¿Cómo surgió?

O: Esa misma pregunta me la he hecho yo muchas veces (risas). Surgió de una manera tan sencilla como que, antiguamente, los equipos de fuera venían aquí al norte de la isla a quedarse en el Hotel Maritim en Invierno, como las ligas paraban casi mes y medio o dos meses y claro, el director del hotel era amigo de un miembro de la UD Realejos. Estaba el Bochum concentrado y llevaron al Mánager a ver un partido, creo que contra el Corralejo. Aquel partido me salió bien y me dijeron, a partir de ahí, que iban a hacerme un seguimiento, tanto a mi, como a uno de mis compañeros, Víctor Platero, Incluso, nos enfrentamos a ellos en pretemporada y tras tanto seguimiento, un día se me presentó el Mánager y me comentó que me quería fichar. No me lo pensé dos veces.

JP: ¿Fue muy duro tomar la decisión de marcharte?

O: Para mi no. Yo sé que estamos en una isla y que si quieres algo grande a nivel deportivo tienes que salir, porque por desgracia, en el lugar donde estamos es complicado. Aquí, o juegas en el CD Tenerife o es difícil que puedas avanzar hacia algo mejor.

JP: Mirando atrás, unos 25 años, ¿volverías a vivir la misma experiencia?

O: Por supuesto. Yo empecé muy bien allá, me trataron muy bien allá. La vida de Alemania me gustaba. Lástima por la lesión, pero yo me adapté rápido y la verdad que, para mi, gracias a esa aventura se me abrieron luego varias puertas, en otros equipos, porque era el primer español en ir para allá y, quieras o no, eso tiene un cartel.

JP: ¿Cómo fueron tus primeros días allí?

O: Los primeros días, si te soy sincero… fue algo extraño. Llegas un verano y, allí, a las 16:00 ya era de noche. Uno que viene de una isla, acostumbrado a estar hasta las 21:00 o hasta las 22:00… Ya te imaginas. Pero bueno, con los entrenamientos y centrándome nada más que en jugar al fútbol me adapté enseguida.

JP: ¿Y en la vida en Alemania en general?¿Fuera del fútbol?

O: Perfecto. Incluso, dos meses antes de irme ya estaba con un profesor, para ir aprendiendo el idioma y, según llegué a Alemania, otro profesor para continuar aprendiendo. O sea, que bien.

JP: ¿Qué relación tenías con el entrenador allí en Bochum?

O: En Alemania es muy complicado que un jugador hable con el entrenador. Es lo primero que aprendí. Cada uno tenía que prepararse, entrenar… Porque allí, te lesionas y es como si te dejan olvidado. Mientras estés en activo tienes todo lo que quieras, pero si te lesionas, tienes que recuperarte tú cuanto antes, porque si no, caes en el olvido.

JP: ¿Cuándo y dónde fue el momento exacto de la lesión famosa que te impidió llegar a debutar con el VfL Bochum en la 1.Bundesliga?

O: La lesión fue en un partido de los que teníamos concertados en pretemporada. Recuerdo que habían llamado por la mañana para decirnos que se había suspendido un partido por la lluvia y como el tiempo cambió, pues volvieron a ponerse en contacto con el otro equipo y al final jugamos. En una jugada dentro del área, que nunca piensa uno que se va a lesionar ahí, estando de espaldas, vino un alemán fuerte y al pisar la pelota me da por detrás en el tobillo y ahí se acabó.

JP: Dentro del vestuario del VfL Bochum quién fue tu mayor apoyo o mejor amigo?

O: Mi mayor apoyo fue el capitán (Thomas Kempe), que desde que llegué me acogió, me dijo que me sentara al lado suyo. Él llevaba allí unos 10 ó 12 años y cuando se sentó al lado mío me dijo que fuera aprendiendo, Después, también, un francés, Patrick Guillou (nacido en Alemania), que hablaba algo de español. Y bueno, esos dos, más o menos, fueron mis mayores apoyos dentro de la plantilla.

JP: Algo típico de los clubes alemanes, que sus veteranos acogen a los nuevos y los intentan integrar lo mejor posible en el equipo, para que se sientan como “uno más”.

O: Claro. Yo fui para allá con 20 años y él llevaba allí toda una década y algo más. Era el capitán. La verdad que ese apoyo me vino bien para sentirme integrado al llegar.

JP: ¿Qué me puedes contar del entrenador de aquel VfL Bochum, Holger Osieck?

O: Yo recuerdo haberlo visto con Beckenbauer en el Mundial de Italia 1990, que fue 2º entrenador. Yo me lo encontré allí y, claro, encima era preparador físico. Imagínate las palizas que nos daba entrenando.

JP: Como Simeone y “El Profe” Ortega juntos en una sola persona.

O: Sí, eso mismo (risas). Y bueno, al principio, mientras estaba entrando en los planes del equipo, antes de lesionarme, bien. Pero después, yo entendí un poquito más cómo son los entrenadores a ese nivel. Que mientras estés bien y cuenten contigo, perfecto. Pero si te lesionas, como dije antes, se olvidan.

JP: ¿Cómo te tomaste la decisión de que no contaran contigo tras la recuperación?

O: Fue una cosa muy rara. Los médicos se habían equivocado porque me pusieron un yeso y al final el yeso no hacía falta, sino que con una férula era suficiente. Perdí la musculatura y estuve unos meses recuperándome. Cuando ya estaba disponible, el capitán y los compañeros le preguntaban al entrenador que por qué no jugaba y Osieck decía que el que mandaba era él y no se le podía decir nada. Mis compañeros se lo preguntaron muchas veces y como el equipo no iba bien, nadie entendía nada. Él fue quien me fichó y lo que pasó tras la lesión me parecía raro. Los capitanes veían que conmigo el equipo podía dar un salto de calidad y el entrenador no me ponía. Pero bueno, Osieck decía que no y ahí me quedé.

JP: ¿Hubo un partido de aquella temporada que te hubiera gustado jugar especialmente? Por ejemplo, aquel año ganaron al Borussia Mönchengladbach, al Bayern Múnich, empataron en Hamburgo, Dortmund…

O: El estadio del Dortmund es impresionante. Ahora y antes. La gente se extraña ahora por ver los campos alemanes llenos. Pero cuando yo fui, ya lo estaban. Comparado con España, por ejemplo, los precios son diferentes y eso es muy determinante. Pero tanto antes, cuando yo estuve, como ahora, el ambiente de esos estadios es impresionante.

JP: ¿Seguías el fútbol alemán antes de irte para allá?¿Y ahora?

O: Si te soy sincero, antes de ir no seguía nada. Ahora, en cambio, sí. El fútbol en general, no solo en Alemania. Los resúmenes que dan por las diferentes plataformas. Pero claro, mi equipo, el VfL Bochum, un equipo ascensor que tan pronto asciende como baja, es difícil seguirlo, si no es por medio de resúmenes. Esta última temporada nos quedamos a las puertas. Una pena.

JP:  ¿Cómo es el fútbol alemán ahora comparado al que se jugaba cuando tú fichaste?

O: El de ahora sigue teniendo la misma fuerza o disciplina, pero ahora a otro nivel, con jugadores más técnicos. Antes era fuerza y más fuerza. Yo siempre le preguntaba a mis compañeros, ¿por qué Alemania llega siempre a las finales o a las últimas rondas de los grandes torneos? Porque, si te fijas, siempre está ahí. Ellos decían que empezaban a un ritmo y lo mantenían hasta el final. Que mientras las otras selecciones bajaban un poco el ritmo, los alemanes siempre estaban igual. Hoy en día tienes a Kroos, técnicamente muy bueno, Özil, Lahm, que pareciera que no pasan los años por él. Jugadores que, hace 20 años, era casi imposible verlos en la selección alemana. Como el caso de Cazorla, Xavi, Silva o Iniesta en España, a los que hubiera sido muy complicado verlos en la selección en la época de Clemente, por ejemplo.

JP: Dentro de las mejores ligas actuales, ¿en qué lugar colocarías a la Bundesliga?

O: Yo la colocaría después de la española. Dudo si colocar primero a Inglaterra o Alemania. Pondría a la Premier un punto por encima. Date cuenta de que muchos de los grandes entrenadores van a la Premier y para los jugadores también es un destino muy apetecible. En Alemania hay dos equipos, el Bayern Múnich y el Borussia Dortmund. La mejor liga, sin duda, es la española, porque tiene a los mejores jugadores. En infraestructura, la inglesa domina claramente. De Alemania destaco el trato que yo recibí allá. No era normal, de tan bueno que era, digo. No estuve en Inglaterra, pero sí en Portugal y el trato que me dieron en tierras germanas fue muy cercano, muy bueno. Algo que en otros países no pasa.

JP: Pasando ahora a tu trayectoria en España. ¿Cómo recuerdas el año en Segunda División con el Universidad de Las Palmas?

O: Aquel año empezamos muy bien, con David Amaral. Buenos compañeros, buena pretemporada. Ganábamos todos los torneos que jugábamos aquel verano. Sin embargo, llegamos al segundo o el tercer partido de la liga y ya nos pusieron los pies en la tierra. Era muy complicado, había equipos muy buenos.

JP: Es difícil que un equipo “novato” en una liga tan larga rinda bien desde el inicio. Cuesta aclimatarse, y más, con los equipos que había en contra ese año.

O: Por supuesto. Estaba el Sevilla, el Atlético Madrid, el CD Tenerife, el Real Betis… Equipos que, amigo, eran casi todos de Primera División.

JP: El 1 de Noviembre del año 2000. ¿De qué te suena esa fecha?

Fue el día en el que le ganamos 2-1 al Atlético de Madrid. Jugué todo el partido. Me reía con Kiko. No le sentó muy bien el perder aquel día. Te lo digo, porque yo me he considerado siempre un buen compañero dentro del campo, con rivales o con compañeros. A mi no me gusta perder, como a mucha gente, pero yo me lo tomo de otra manera. Al momento, cundo perdía, me lo tomaba muy mal. Después uno reflexiona, lo que ha hecho bien y lo que ha hecho mal. Sin embargo, dentro del campo, no se puede ver lo que vi yo aquel día. Eso no es bueno para el deporte. Supongo que habrá sido fruto del calentón del momento.

O: Aquel Atlético de Madrid no tiene nada que ver con el de ahora.

Es otro mundo. Partiendo de la base del entrenador que tienen. El Atlético ha tenido muy buenos entrenadores: Luis Aragonés, Manzano… Pero ninguno como Simeone. Él ha puesto al Atlético donde está actualmente. Aunque tú no creas, Simeone te hace creer. Te dice que va a salir de una manera y te lo crees. Tiene una convicción tremenda. Lucha, pelea, hasta el final. No da nada por perdido. Disciplina y trabajo, eso es Diego Simeone.

JP: En cuanto a números, tu mejor año fue con el Granada, una temporada en el que metiste 14 goles en Segunda B. ¿Cómo lo recuerdas?

Aquella temporada empezamos muy mal, con Crispi en el banquillo, que duró unos cuatro o cinco meses, no recuerdo bien. Después llegó Lucas Alcaraz. Cuando empezó Alcaraz íbamos terceros o cuartos por la cola y acabamos la temporada segundos, con 17 partidos sin perder. Un cambio radical. Pero claro, cuando uno no confía en una persona, por mucho que te digan… El equipo estaba hecho con jugadores que venían de Primera: Toño, ex del Tenerife; Julio Soler, del Real Betis, Ricardo Serna…

O: También jugaste en la UD Las Palmas, una temporada. ¿Qué te pareció el equipo esta última temporada en su regreso a la Primera División?

Impresionante. No me esperaba el cambio que el equipo dio con Setién. A veces jugaba bien, pero se le veían muchos problemas, sobre todo en defensa.

JP: Yo no he sido futbolista. Pero me sorprende que haya equipos que cambien tan radicalmente de un día a otro, solo con tener un nuevo entrenador. 

O: Date cuenta de una cosa. Con Paco Herrera ascendieron. Después de varios intentos, pero al final lo consiguieron. Pero claro, están en Primera División. La filosofía de Paco Herrera es muy diferente a la de Quique Setién.

JP: Como le pasó a equipos como Eibar y Getafe, que empezaron bien la temporada y luego bajaron el nivel y no sumaron tantos puntos como al principio. Pero será eso, que como lo veo desde fuera, no lo entiendo muy bien.

O: Muchos como Nauzet, Momo o Valerón venían de jugar en Primera División, pero del resto del equipo, la gran mayoría no. Se adaptaron, llegó Setién y los puso a cada uno en su sitio. Se pusieron a jugar y a morir con lo que tenían. Si la liga dura dos meses más, capaz que se metían en Europa.

JP: Para terminar. Una curiosidad. Siendo de la isla, ¿cómo es que nunca llegaste a jugar en el CD Tenerife? Bueno, gente como Pedro Rodríguez tampoco jugó allí y mira a donde llegó. Pero me gustaría saber el por qué. Si alguna vez hubo interés o qué pasó. 

O: Buena pregunta. Tengo que reconocer que el año que yo me fui a Alemania, cuando mi nombre sonó a ese nivel, el Tenerife estaba inmerso en la mejor época de su historia. Tengo una anécdota muy curiosa. No te lo vas a creer. Una vez jugando en el campo de El Peñón (Puerto de la Cruz), con la selección coreana que se preparaba para los Juegos Olímpicos de Barcelona, hicimos dos equipos. El equipo de los teóricos suplentes jugó la primera parte. Y saliendo, Justo Gilberto (que estaba ahí viendo el partido en representación del CD Tenerife) le dijo a un compañero mío “Muy bien jugado, Oti”. Tú imagínate el interés que tenían en uno, que ni siquiera sabían quién era. Eso me lo contó mi compañero y, cada vez que me acuerdo, me río. En aquella época era más fácil traer un jugador de fuera que meter a uno de la casa.

 

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