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Motociclismo

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En el nombre del padre

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A casi todos los efectos, el motociclismo es una religión. El olor a gasolina sustituye al del incienso y el rugir de los motores es capaz de ensordecer cualquier salmo. Los guardarraíles son el mismísimo demonio; y se practica el politeísmo con libertad de culto: cada motero tiene sus propios dioses. Pan y vino son, simplemente, pan y vino; y las ‘uves’ y las ráfagas son la forma más fraternal que se conoce de darse la paz.

No hay espíritu santo, ni falta que hace. Lo que sí hay es padres e hijos. Muchísimos. La pasión por las dos ruedas es algo que, con elevada frecuencia, se transmite de generación en generación como si fuese un Evangelio.

Basta con acercarse a cualquier Gran Premio para ver puestos de ‘merchandising’ en los que, junto a camisetas y gorras se pueden encontrar ‘bodys’ para los más pequeños de la casa. Bodys para bebés, que con apenas días de vida ya están vestidos de rojo Ducati; ‘correpasillos’ con el logo de Marc Márquez, triciclos que replican la Yamaha de Valentino Rossi… Los ejemplos se cuentan por miles.

Padres e hijos –y afortunadamente cada vez más madres e hijas- compartiendo una pasión, saliendo juntos de ruta, practicando motocross… Estampas familiares que hacen que, en algunos casos excepcionales, dos generaciones de una familia alcancen la gloria a nivel mundial.

Cada vez son numerosos en el Mundial de motociclismo los apellidos que inevitablemente recuerdan a su progenitor; y es de sobra conocido que los Roberts –Kenny y Kenny Jr.- son la única combinación padre-hijo inscrita en el palmarés de campeones.

Una cifra que se eleva a seis al hablar de padres e hijos capaces de ganar, al menos, un Gran Premio; y en las seis al menos uno de los dos es campeón mundial. Además, dos de ellas han superado claramente a los Roberts en número total de victorias, si bien en ambos casos el mayor mérito corresponde a un solo piloto: los Rossi y los Nieto.

Victorias GGPP Padres-Hijos - Sphera Sports

A finales de los 70, Graziano Rossi logró sus tres únicas victorias en el cuarto de litro. Nadie podía imaginar lo que, dos décadas después, iba a hacer su retoño en el mundo del motociclismo. Valentino acumula 108 triunfos, y subiendo.

Opuesto es el caso de los Nieto. El mítico Ángel colgó el casco con 90 triunfos. Sus hijos Gelete y Pablo probaron fortuna a principios de este siglo y finales del anterior, pero muy lejos del nivel del mítico 12+1. Sin embargo, la sorprendente victoria de Pablo en el Gran Premio de Portugal en 2003 coloca a la familia española en esta lista.

Roberts, Rossi y Nieto son los ejemplos más conocidos; pero mucho tiempo antes hubo otros dos, cuyos padres fueron pioneros en el Mundial de motociclismo. En la temporada inaugural, celebrada en 1949, Leslie Graham y Nello Pagani se hicieron con los títulos de 500cc y 125cc, respectivamente. Sus vástagos, Stuart Graham y Alberto Pagani, no llegaron a ser campeones, pero sí lograron subir a lo más alto del podio.

La última familia en unirse a la lista fue la de los Bradl. En 1991, Helmut se llevó un total de cinco victorias y el subcampeonato de 250cc; y en 2008 su hijo Stefan se hizo con su primer triunfo en el octavo de litro. Dos años después superó lo conseguido por su padres al coronarse campeón del mundo de Moto2.

Alberto, Stuart, Kenny Jr., Valentino, Pablo y Stefan. Seis victorias logradas en el nombre del padre.

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