Fútbol Español

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El Valencia deportivamente

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El Valencia sigue acumulando artículos destructivos por los problemas en los despachos. A pesar de ser una de las mayores entidades de España acechando uno de los descensos más baratos de la historia –los ches tienen 13 puntos en 16 encuentros y están fuera del infierno- se sigue hablando sobre los viajes de Lim, Pitarch o la presidenta. Pero en el campo hay otros problemas.

La defensa de tres de Prandelli ha desaparecido con la vuelta de Voro. El actual técnico valencianista ha buscado encontrar un esquema que no necesite una adaptación de nadie ya que es uno de los más utilizados en el fútbol moderno: el 4-2-3-1. Los más perjudicados, lesiones aparte, son Gayà y Cancelo. El español y el portugués jugando como carrileros con el italiano, sabían que a la hora de subir la banda tendrían tres centrales y un centrocampista defensivo guardándoles la espalda. Ahora sus subidas deben ser mucho más medidas.

 


En el centro, Parejo y Enzo –que no están dando el paso adelante que pide el equipo- están superados. El argentino parece lento porque cada vez que intenta realizar una ayuda llega tarde. Además, no tiene la calidad en los pies que tiene su acompañante. Sin embargo, Parejo se desgasta en demasía en labores defensivas algo que a todas luces no le ayuda ya que le gusta llegar al área.

En ataque la sensación es que hay calidad pero falta un goleador. Munir puede dar buenas cifras con sus diagonales, Mina es un chico que se le relaciona más con dar el pase de gol tras un gran regate y Rodrigo no es un punta. Este último podría triunfar con un delantero de peso a su lado, con él trazando sus buenos movimientos sin balón. Por ello, es verdad que los de Mestalla necesitan fichajes y más con las bajas en defensa. Pero hay algo más importante que la táctica o los problemas extradeportivos. En una dinámica negativa un vestuario necesita estar unido y ponerle mucha intensidad a cada lance. Al final, la calidad sobra en esta plantilla. Pero solo con calidad uno no se salva.

 

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