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Fútbol italiano

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El tiempo, la música y el Calcio

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Hubo una época en la que los discos de vinilo se vendían como el pan, pues eran la única forma de escuchar los grandes temas del momento. En una situación similar, salvando las distancias, hace tiempo, el Calcio englobaba casi en su totalidad a la palabra fútbol, era un sinónimo internacional. Eran tales tiempos que San Siro albergaba a 80.000 personas cada fin de semana en sus gradas para ver al Milan de Sacchi, tiempos en los que un Napoli de tercera división juntaba a 65.000 ruidosos tifosi, tiempos en los que la Juventus reunía más de 50.000 gargantas en su casa. Tiempos en los que incluso equipos de un nivel medio-bajo veían como sus estadios se quedaban pequeños para tanta gente que los iba a ver hasta en las categorías menos reconocidas del país. Eran tiempos en los que el Calcio estaba en la cúspide del fútbol mundial, pero son tiempos pasados, al fin y al cabo.

Y es que ahora, en días normales, es difícil ver al Milan sobrepasar la barrera de los 40.000 asistentes en un partido en casa o al Napoli juntar a más de 35.000. Solo la Juve llena su estadio -o lo roza- cada domingo, y como para no hacerlo viendo que apenas cuenta una capacidad para poco más de 41.000 tifosi. Todo esto motivado por la crisis económica, que ha afectado de lleno en el deporte rey y más en Italia. Ahora nadie compra entradas. ¿Para qué, si sale más rentable tener el canal de pago y ver el fútbol desde el sofá, sin pasar frío? Pero no solo los hinchas se han visto perjudicados por la crisis, también los clubes, que han visto como las estrellas mundiales hicieron las maletas hace tiempo y que desde entonces, rara vez, se ve a alguna pisar el país transalpino.

Coste de abonos, entradas y afluencia en la Serie A 2014/15 | Datos Transfermarkt
abonos calcio

Así las cosas, el Calcio, como los vinilos, se ha terminado convirtiendo en algo baladí para el aficionado moderno, cegado por los flashes y los mp3, incapaz de mirar más allá de los balones de oro de Messi y Cristiano y de los temas de David Guetta y Daddy Yankee. No se dan cuenta que fuera de esa burbuja están Buffon, Totti, Pink Floyd o Michael Jackson, que se resisten a abandonar el mundo del vinilo en tiempos de mp3.

roma lazio

A lo que quiero llegar con esas líneas es a que, quizás, la solución a la crisis económica, futbolística y de espectadores del Calcio esté en renovar los vinilos de una forma que no frene el avance de una herramienta tan novedosa y funcional como los mp3. Y con esa solución me refiero a que cada equipo tenga un estadio nuevo y en propiedad, de unas dimensiones acordes a la cantidad de respaldo social de cada uno. Un nuevo lugar sobre el que construir unos cimientos, como ha logrado una resurgida y joven Juventus, y a la que han querido copiar recientemente Udinese, Roma y Milan con planes de construcción de nuevas casas deportivas.

Una solución que no puede perder de vista a los tifosi, eje central de este tema y sin cuya aportación no entenderíamos el cambio. Y es que ellos quieren volver a llenar los graderíos, siempre a precios que entren en la lógica de todos, pues Italia tiene un sistema de abonos y entradas un tanto peculiar, como ya hemos visto en la tabla mostrada (10 euros supone ver un partido de Udinese, Sampdoria o Palermo; muy lejos de los 450 euros que te puede llegar a costar ver un encuentro desde el Juventus Stadium). Encontrando el equilibrio, el hincha italiano cambiará la televisión de pago por el abono, llenará el estadio y favorecerá la entrada de capital fresco para los clubes, que, con suerte, invertirán en nuevos estadios y jugadores que aúpen al Calcio a donde nunca debió bajarse, la cima del fútbol mundial. Pueden llegar tiempos mejores.

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