Fútbol alemán

article title

El semáforo de la Bundesliga

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Cada jornada, os traemos lo mejor, lo peor y lo más destacado del fútbol alemán en forma de semáforo. Lo que no queremos ver nunca, lo que sirve de ejemplo absoluto y lo que nos hace reflexionar tras la primera jornada cuyos protagonistas son Nico Müller, Marc Bartra y Timo Werner.

EN VERDE

Marc Bartra fue el autor del mejor gol de la jornada. Un tanto estéticamente perfecto cuyo creador fue un central con una calidad digna de un mediapunta. Un balón que cayó en sus pies en el perfil izquierdo del ataque del BVB y un disparo con el alma al palo largo que acabó batiendo a un Casteels que solo pudo presenciar en primera persona la mejor obra del central catalán. Pero lo mejor, estaría por llegar. Bartra dedicó su tanto a las víctimas de la tragedia sucedida en Barcelona y Cambrils, convirtiendo la sutileza empleada para anotar el segundo gol del BVB en rabia contenida contra los asesinos y homenaje emotivo para las víctimas.

EN AMBAR

Gol y lesión. Nicolai Müller fue el artífice del tanto que dio la victoria a un HSV que empezó la nueva temporada con un ilusionante triunfo. Pero la alegría duraría poco para el futbolista nacido en Lohr am Maim. Durante la celebración, el jugador del club hanseático se rompió los ligamentos y estará apartado de los terrenos de juegos los próximos 7 meses. El club se tendrá que reforzar de cara a esta temporada pero ha decidido renovar al futbolista, que acaba contrato en Junio de 2018. Gestos que tienen consecuencias.

 

EN ROJO

De todos es conocido el odio que en Alemania se le tiene al RB Leipzig, un club que ha nacido producto del dinero proveniente de Red Bull y que según los aficionados alemanes, utilizan el fútbol de una forma diferente a lo que se acostumbra en el pais teutón. Y si el club es el más odiado, uno de sus futbolistas también lo es a nivel particular. Se trata de Timo Werner, un joven y prometedor delantero que en su día cometió un error que le condena en la actualidad y le perseguirá en su carrera. El internacional alemán se lanzó a la piscina en una de sus visitas al Veltins Arena y el colegiado pitó penalti a pesar de que el propio jugador asumiera que el portero rival -Fährmann- no lo había tocado. Pero el árbitro señalo la infracción y el mayor perjudicado, siempre fue Werner por su intento de engañar al juez de la contienda. Muy mal visto en Alemania.

Pues bien, este fin de semana, el atacante y su club volvía a Gelsenkirchen donde se le recibió con una sonora pitada y una imagen sin rostro en los videomarcadores. Es hora de olvidar y aceptar el arrepentimiento.

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Artículos relacionados