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El Rayo Vallecano, la injusticia y la humanidad

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Hay situaciones que tienen sentido, y otras que son tan rotundas que impactan por la sencillez de un gesto innato del ser humano. Recientemente salió a la luz la triste historia de Carmen, una anciana de 85 años que se veía obligada a abandonar su casa por haber avalado a su hijo.

Una historia gris, emotiva, que dejó la imagen de Carmen marcada, como un dardo que se clava sin previo aviso, encogiendo el corazón de todo aquel que se quedara mirando. ¿Cómo es posible que ocurra algo así? Una anciana de 85 años. En fin.

Todo nacía cuando el hijo de Carmen solicitaba la cantidad de 70.000 euros a un prestamista particular, quien aceptaba como aval la vivienda de su madre, que ahora ve cobrada su deuda con el piso de la anciana sin que nadie pueda hacer nada por evitarlo. Pese a su edad, pese a su salud. El descontrol entra en acción, y vale absolutamente todo. Una historia dantesca, surrealista, pero tan viva como real, que ha sacudido como un golpe frontal en coche, inesperado, entrando en shock.

Sin embargo, la historia adquiría un giro inesperado lleno de esperanza. El Rayo Vallecano, mediante la figura de su técnico Paco Jémez, ayudará a la anciana a buscar un nuevo hogar para que su amarga espera sea lo menor posible. Según informó el técnico rayista, tanto él como su cuerpo técnico, más los jugadores de la plantilla y el propio club abrirán un canal de ayuda para conseguir dinero, y a partir de la semana que viene se emitirán comunicados para informar sobre la iniciativa.

Un gesto brillante, humano, pero dignamente humano. Lo lógico se convierte en noticia. Un equipo obrero, históricamente conocido por reunir a aficionados trabajadores, que luchan por derechos sociales, que protestan cuando es necesario sin pensar en el qué dirán. Todo cobra sentido. El Rayo Vallecano llevará a cabo un gesto solidario que vuelve a colocarles en la cima de la moral, de la ética, de lo humano.

Un club modesto, de barrio, que cuenta con un entorno alejado de lujos. No podían ser otros. Clubes con presupuestos estratosféricos, con miles de millones a su alrededor, con lujos y privilegios. Nadie cayó en ese detalle. Un movimiento que va en la filosofía del club. Carmen necesitaba ayuda ante una decisión incompleta de humanidad, y ahí está ese equipo que pregona el mensaje de defender los derechos sociales, sin faltar a su cita.

Injusticia que inunda la delicada situación del país, pero que sigue su particular y peligroso curso. No se piensa en las familias, en lo que conlleva. Sólo se ven cifras, deudas, números. Nadie para a pensar en las historias, en las vivencias, en la tragedia humana que conlleva todo. Carmen ha sido una de las últimas víctimas, pero el Rayo Vallecano ha movido ficha. Ovación cerrada en el mayor y más prestigioso teatro para ellos.

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