Sudamérica

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El producto defensivo brasileño está de moda

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Redacción – En una época nada lejana, el prototipo de futbolista brasileño se relacionaba con talento atacante, desborde, magia, regate y gol. Obviamente, en el país futbolero por excelencia estas características no han desaparecido, como demuestra sin ir más lejos el mediático y millonario fichaje de Neymar por el Barcelona. Sin embargo, cada vez se va buscando un perfil de jugador más efectivo que efectista, que otorgue al equipo un rendimiento, solvencia y seguridad antes que pirotecnias ofensivas. Y también en ese aspecto, el producto brasileño está siendo el preferido este verano. 

Las urgencias defensivas del Barcelona y la ambición del multimillonario Paris Saint Germain están agitando el mercado de defensas. Sobre la mesa, tres nombres, los tres brasileñosThiago Silva, David Luiz y Marquinhos.

El más consolidado es sin duda Thiago Silva. Llegado al más alto nivel europeo hace apenas cuatro años, cuando el Milan lo fichó por 10 millones de euros de Fluminense, se ha convertido desde entonces en uno de los mejores centrales del mundo. Sobrio, fiable, expeditivo, sin concesiones al rival y con una salida de balón exquisita. No por casualidad pagó el PSG 42 millones de euros al Milan el pasado verano por su traspaso, confirmándose en el podio de los mejores defensores de la actualidad. Sus maduros 29 años es lo único que hace dudar a las directivas.

David Luiz es actualmente su compañero de zaga en la defensa de la selección brasileña. Juntos han forman un cerrojo en la retaguardia, como demostraron en la victoria en la última Copa Confederaciones. Sin embargo, el rápido y eléctrico David Luiz adolece de sus fallos de concentración, lagunas que deben acudir raudos a corregir el propio Thiago Silva en la selección o John Terry en su actual club, el Chelsea, a donde llegó procedente del Benfica.

Por último, Marquinhos es el recién llegado. Apenas ha cumplido 19 años y ya está considerado como el central del futuro, siendo comparado precisamente al propio Thiago Silva. Titular destacado durante toda la temporada en el difícil contexto defensivo que supone la Roma, se ha mostrado como un central seguro, elegante y perfecto al corte, además de enseñar un aplomo impropio de un jugador de su edad. La Roma espera hacer negocios después de los poco más de 3 millones de euros que el club capitalino pagó a Corinthians el pasado de verano por el que se ha convertido en uno de los mejores centrales del año, pese a su tierna edad, en la Serie A italiana.

40 millones de euros son las cifras que se manejan por los fichajes de estos centrales. El PSG no dudará en pagarlos por Marquinhos a la Roma, especialmente si finalmente Thiago Silva marcha rumbo a Barcelona, pese a que las negociaciones parecen enquistadas. La Roma ya ha fichado al fiable central Mehdi Benatia, procedente de Udinese, como potencial sustituto de Marquinhos, mientras David Luiz permanece a la espera como posible alternativa para Barcelona y PSG. Entre brasileños anda el juego y el talento, en este caso defensivo.

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