Fútbol alemán

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El primer mes de Carlo Ancelotti

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Eran algo más de las once en punto de la mañana del día diez de julio cuando Carlo Ancelotti pisó por primera vez la sala de prensa del Allianz Arena como entrenador del Bayern München. Hasta ese día siempre lo había hecho como entrenador rival y siempre salió airoso de aquella habitación. Al igual que su antecesor, Carletto pronunció sus primeras palabras en alemán, que empezó a aprender medio año antes: “Estoy muy feliz y orgulloso de estar aquí. Me gustaría agradecérselo al Bayern. Me siento muy bien porque estoy en uno de los mejores clubes del mundo”. Las siguientes preguntas las acabó respondiendo en italiano, francés y español. La mañana la terminó posando junto a sus nuevos lederhosen (pantalones de cuero) en el césped del Allianz Arena, donde, simultáneamente, una banda de música amenizó el ambiente.

Por la tarde tuvo lugar el primer entrenamiento. Paul Clement y Davide Ancelotti tomaron el relevo de Lorenzo Buenaventura y Domenec Torrent. Sorprendió para bien a la directiva y a los aficionados el hijo del entrenador del Bayern, que explicó todos los ejercicios en alemán. En definitiva, fue un día agotador, pero ilusionante. Fue solo el preludio de todo lo que pasaría en las cuatro semanas siguientes.

Sin revolución, pero con cambios

‘Carlo Il Cuarto’ no dudó en alabar el legado de Guardiola: “En los últimos años hizo un trabajo excelente. Quiero continuar con este estilo”. El italiano dejó claro que no iba a empezar una “revolución”, sino que iba a trabajar sobre lo que los jugadores han estado aprendiendo los tres últimos años. Obviamente, y como se ha podido constatar a lo largo de este mes, ha introducido sus matices.

Ancelotti, tal y como hizo durante su etapa en el Real Madrid, usa desde el primer día el 4-3-3, mismo sistema que utilizó Pep Guardiola. Este once titular fue el utilizado en su primer partido como entrenador de los bávaros, que ganaron 3:4 al SV Lippstadt. El Bayern llegó a ponerse 0:4, pero los cambios y la relajación defensiva por poco juegan una mala pasada.

En el aspecto táctico, y pese a ser solo los primeros bocetos de un sistema que tiene que ir evolucionando, ya se observaron ciertos detalles que el propio Javi Martínez desveló en una entrevista: Ancelotti quiere un juego más vertical. En la salida de balón, los porteros siguen teniendo un gran protagonismo, al igual que los centrales. A menos que no quedara más remedio, los defensores no rifan ningún balón. La primer diferencia se observa cuando el balón pasa al medio campo: el Bayern siempre opta por salir por los laterales, como a menudo se hacía con Heynckes. Si hilan la jugada, se busca llegar rápidamente a portería mediante dos vías: combinaciones entre lateral, extremo e interior o un cambio de banda que normalmente ejecuta el mediocentro: Se sobrecarga la banda para que el extremo de la otra encare contra menos contrarios. No supone nada nuevo con respecto a su antecesor, aunque la diferencia radica en el número de pases ejecutados antes del cambio de banda.

Sin embargo, la gran debilidad de este Bayern, hasta la fecha, han sido las transiciones. El querer ser tan verticales pasa factura cuando el equipo pierde el balón: una mala subida del lateral, malos pases o presiones desorganizadas de los jugadores y la no finalización de las jugadas dejan al contrario en situaciones ventajosas a la contra, que solo son defendidas por los centrales, el mediocentro y/o el lateral de la banda contraria. AC Milan y Real Madrid sacaron gran rédito de esta problemática en sus partidos ante el campeón alemán.

Tras un total de seis partidos, el balance del Bayern es de cuatro victorias (SV Lippstadt, Manchester City, SpVgg Landshut e Inter de Milán) y dos derrotas (AC Milán y Real Madrid).

Plantilla cerrada: Götze y Benatia, sin sitio

Parece haberse convertido en costumbre ver al Bayern con la plantilla cerrada antes de que llegue el mes de agosto. Este año no fue una excepción: Hummels y Renato Sanches fueron anunciados el 10 de mayo cuando todavía quedaba por jugarse la final de la DFB Pokal. El club dejó para julio las salidas de Rode, Hojbjerg, Benatia y Mario Götze. Las dos primeras parecían salidas claras, independientemente del entrenador, pero las de los dos últimos sí que fueron algo más complejas.

 

 

Mehdi Benatia nunca llegó a ganarse un puesto en el once titular. Sus constantes lesiones, su falta de adaptación a la cultura alemana y algún que otro problema extradeportivo no ayudaron. Durante los últimos meses se sucedieron un sinfín de declaraciones diferentes: Primero reveló no querer marcharse para decir semanas más tarde que se iría si el club no lo quería. A la misma vez, el Bayern decía contar con él. Acabó marchándose a mediados de julio a la Juventus de Turín como cedido con opción de compra.

El caso de Mario Götze es el que ha traído más cola. En el mes de mayo se hizo público que Ancelotti y Götze conversaron por teléfono y que el italiano le confesó que no contaba con él. Cuando todo parecía definido, cambió de representante y expresó por redes sociales que intentaría ganarse el puesto con el nuevo entrenador. A los pocos días, Rummenigge hizo acto de presencia en los medios, dejando caer que Götze iba a ser traspasado sí o sí. A finales de julio acabó convenciéndolo de marcharse al BVB.

Mientras se anunciaban las salidas, Carlo Ancelotti aseguraba una y otra vez que no se moverían más en el mercado. Pese a que los aficionados demandan, al menos, un delantero suplente, el club parece decidido a no gastar un euro más. El entrenador lo justifica aludiendo a la polivalencia de sus jugadores:

  • Müller hará de delantero si Lewandowski causa baja.
  • Javi Martínez y Kimmich alternarán los puestos de centrocampista y central si resulta necesario.
  • Lahm jugará de lateral derecho y de interior.

La Supercopa de Alemania será su estreno oficial

Casi un mes después de ser presentado, llegaron los últimos internacionales, el grueso de la plantilla. Sin embargo, deberán ponerse a tono físicamente lo más rápido posible para el próximo domingo, cuando se disputa la Supercopa de Alemania. El Borussia Dortmund de Tuchel será el primer gran examen para este nuevo Bayern de Carletto. 

Al contrario que su rival, las lesiones y los torneos de selecciones le han privado de poder entrenar con todas las estrellas de la plantilla. Los jugadores han ido llegando a cuentagotas, aunque eso no resulta demasiado problemático para el ex entrenador de AC Milan, Chelsea, PSG y Real Madrid: “Tenemos nueve días de preparación. No es suficiente para estar listo para la temporada, pero basta para este partido”.

Ya terminó el primer mes de Carlo Ancelotti. Tras seis partidos y una gira por Estados Unidos, llega su primer gran examen.

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