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El precio del peaje europeo se paga con intereses

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Esteban GÓMEZ – Existen retos. Unos mayores que otros, aunque siempre deberá medirse la real barrera que los determina. Unos aspirarán a ganar torneos, otros a no descender de categorías y otros, tocados por la varita del destino, a mantenerse en ciertos estados. Todos con cierto grado de dificultad, todos dignos de ser seguidos de cerca.

Como norma general se tiende a la sobreexplotación cuando se llevan a cabo actividades por encima de unas determinadas medidas, unas determinadas capacidades, y evidentemente acaba afectando al rendimiento, al trabajo y, a posteriori, a unos resultados que siempre acabarán estando por debajo de lo esperado.

En el fútbol ocurre lo mismo. Existen sueños. Ganar una determinada copa, ascender de categoría y jugar contra equipos relevantes o jugar en campeonatos de nivel. Metas cumplidas, sueños hechos realidad. Plantillas a priori por debajo del nivel óptimo para aspirar a ganar títulos deben conformarse (dentro de lo que cabe) a aspirar a quedarse con clasificaciones para competiciones europeas, que en la gran mayoría de los casos se traduce en grandes noticias para dichas instituciones.

Sin embargo, meses después, cuando el pistoletazo de salida retumba en el espectro audible, comienzan a aparecer ciertas barreras, los colores chillones comienzan a erosionarse y acaban siendo degradados, hasta que la ilusión y los retos acaban apagándose poco a poco. Equipos acostumbrados a disputar torneos nacionales con un calendario de partidos menor se ven inmersos en temporadas con partidos entre semana, con una agenda más apretada, y finalmente acaba afectando en el rendimiento deportivo, para bien o para mal.

Sin duda alguna, esta temporada se puede apreciar grandes contrastes en varios equipos que disputan competición europea (ya sea Liga de Campeones o Europa League), puesto que su calendario se ve maximizado y acaban bajando su nivel en alguno de los torneos en los que participan.

En España, un claro ejemplo son el Sevilla FC, el Valencia CF o el Real Betis Balompié. Clasificados para los 1/16 de Final de la Europa League hace unos días, los sevillistas ya están fuera de la Copa del Rey, los valencianistas están novenos con una grave crisis interna y el conjunto verdiblanco está siendo una de los noticias negativas en Liga BBVA. Los del Benito Villamarín sonríen en Europa, pero sin embargo en el torneo español son los colistas, últimos, con sólo 10 puntos de 48 disputados. Un contraste absoluto. Sonríen y siguen adelante en el torneo continental y hacen aguas muy preocupantemente a nivel nacional.

Algo similar le ocurre al Swansea. Tras convertirse en una de las grandes revelaciones del fútbol británico y europeo, ganando la Capital One, la pasada temporada, están disputando la presente edición de la Europa League, en la que han pasado de la Fase de Grupos. Sin embargo, en Premier League los de Michael Laudrup se encuentran actualmente en la décima plaza (aparentemente nada negativa), pero con un balance de resultados de 5 triunfos en 16 partidos. Calendario más cargado (sumado a varias lesiones) les está pasando factura a nivel nacional.

En Inglaterra también aparece el Manchester United como una de las grandes decepciones de la temporadas. Los Red Devils han conseguido la clasificación para Octavos de Final (en los que se enfrentará a Olympiakos), pero en Premier League viven un estado preocupante que para nada se espera de una potencia histórica. Los pupilos de David Moyes se encuentran en la octava posición, a diez puntos del líder y ofreciendo un juego muy alejado a lo esperado.

Dos claros ejemplos aparecen en Alemania. Los casos de Eintracht de Frankfurt y Friburgo son evidentes del manejo de temporadas por encima de lo habitual. Los de Frankfurt están clasificados para los Dieciséisavos de Final (se enfrentarán al Oporto), mientras que el Friburgo cayó eliminado en la Fase de Grupos. Sin embargo, negativamente, ambos coinciden en sus trancursos y caminos en Bundesliga. Alejados de pelear los puestos europeos (como la anterior campaña) se encuentran en serio peligro deportivo. El Friburgo está en puestos de descenso, con 11 puntos de 48 posibles, mientras que el Eintracht, fuera de descenso, cuenta con sólo 14 puntos. El precio de jugar en Europa les está marcando a nivel germano.

Otro caso más es el AC Milan en Italia. Clasificados como segundos de grupo en Champions League para Octavos de Final están pagando, quién sabe, una preparación por debajo de lo esperado a nivel italiano, puesto que los rossoneri (histórica potencia en la Península Itálica y Europa) son décimos clasificados, sumándole además una imagen alejada de lo que lógicamente se espera de una institución histórica. La SS Lazio ve como repetir presencia en Europa se le complica al ver como Hellas Verona o Torino están por delante de ellos en la tabla.

Estos son sólo algunos ejemplos de equipos que están pagando el precio del peaje europeo con intereses. Un extra en materia deportiva que les hace bajar rendimiento a nivel nacional por jugar y disputar competición europea.

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