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El “mundial de Mercedes” se va de vacaciones

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Rubén FERNÁNDEZ.- La fórmula 1 llega a su clásico parón veraniego, pero este año bien podría cambiarse el nombre por el de “mundial de Mercedes”. La superioridad de la escudería alemana es tal, que tras las diez carreras disputadas, sus dos pilotos se reparten las 10 poles (9 Hamilton y 1 Rosberg) y 8 victorias (5 el inglés y 3 el alemán). Una temporada no perfecta, solo porque ellos no han querido. No quiero quitar mérito a las dos victorias de Vettel, faltaría más, es el piloto con más títulos de la parrilla, pero sí que es verdad, que solo vimos otro color distinto al plateado en lo más alto del cajón, cuando los Mercedes han fallado.

Nos las prometíamos muy felices cuando en la segunda carrera de la temporada, Sebastian hacía saltar la sorpresa logrando la victoria en Malasia, todo apuntaba a que la escudería más laureada de la historia, volvía a ser el equipo poderoso de antaño y plantaría cara a Mercedes. Con Red Bull fuera de combate y con McLaren haciendo la peor temporada de su historia, las esperanzas de ver grandes batallas en la pista y partidas de ajedrez buscando la mejor estrategia en los garajes, quedaban en las manos de Ferrari y Mercedes, aunque finalmente, todo fue un espejismo después de las 7 victorias consecutivas de Mercedes.

No obstante, no solo en este mundial el aspirante a poner en apuros a Mercedes es Ferrari. En las cuatro últimas carreras, Williams tomó el relevo de Ferrari en el podio y mostró buenas sensaciones durante los fines de semana de estos Grandes Premios, pero quizás la falta de experiencia de Bottas y la eterna mala suerte de Massa, impiden a la escudería británica mostrar todo su potencial.

Aun así, llegamos al ecuador del campeonato, con las espadas en todo lo alto, ya que a pesar de la superioridad de los pilotos de Mercedes, la distancia entre el líder del mundial y de Sebastian Vettel es de 42 puntos. Algo que invita al optimismo a los aficionados, tras lo visto en el último Gran Premio. En Hungría, con el recuerdo de Jules Bianchi en la memoria de los pilotos, nada parecía que iba a perturbar la tranquilidad de los líderes del mundial, puesto que partían desde primera línea y más en un circuito poco propicio para los adelantamientos. Pero los Ferrari, empeñados en vender cara la victoria, lograban superar a Hamilton y Rosberg con una espectacular salida. Red Bull, mostrando muestras de su mejoría metía a sus dos pilotos en el podio final, dejando a Mercedes por primera vez en toda la temporada fuera del mismo. Hemos podido ver una carrera divertida, con muchos adelantamientos, salidas de pista, emociones y con un final necesario para este deporte. Y digo bien, porque quizás el aficionado, empieza a perder un poco el interés por un mundial que año tras año, ve que un coche superior al resto, se hace con una victoria tras otra. El aficionado necesita esto, emoción, locura, que la carrera sea impredecible, para que cuando a las 6 de la mañana nos levantemos a ver una carrera, nos preguntemos ¿Qué va a pasar hoy?

En una temporada en la que McLaren, la otra gran escudería del gran circo, se toma las carreras como test para poner a punto su motor para el próximo año. La responsabilidad de retar a los campeones recae en Ferrari, Red Bull y Williams. Las escuderías se van un mes de vacaciones, y nos queda la ilusión de que los coches, tengan las suficientes mejoras para la segunda parte del campeonato y que se vuelva a cuestionar el trono de los de la estrella, el trono, del “Mundial de Mercedes”.

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