Fútbol inglés

article title

El mayor triunfo de Harry Arter

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Un año y dos meses llevo esperando para escribir esto. Un año y dos meses buscando información, actualizando, deseando que por fin se concretara la noticia. Un año y dos meses desde aquel 12 de diciembre de 2015 cuando el Bournemouth derrotaba al Manchester United por 2-1 en el Vitality Satadium. Hasta ahora todo parece normal, sí, pero una historia trágica había marcado ese encuentro y lo haría para siempre. Harry Arter saltaba al campo dos días después de perder a su hija Renee en el parto. Iba a luchar con su equipo y lo iba a hacer por y para ella. Siempre. Y no le faltó mucho tiempo. Victoria ante los “red devils”, hombre del partido, y apoyo unánime de toda la afición “cherrie”. El fútbol y la vida se volvieron a unir para ayudarle, para superar el mayor trauma que puede sufrir una persona, y para hacerle saber que allá donde vaya, siempre contará con la mano amiga del balompié.

Porque eso es lo que ha hecho Arter durante estos meses hasta conseguir, por fin, ser papá de nuevo. El pasado 29 de octubre se confirmaba que Rachel (su actual pareja) estaba embarazada de 22 semanas, y fue el último sábado, sin Premier League de por medio, cuando el mediocentro irlandés recibió la mejor noticia de su vida. Un nuevo bebé llegaba al mundo e iba a tener la suerte de contar con Harry como padre.  Eso sí, no ha sido fácil, pues él mismo reconoció que no encontraba luz en su futuro después de lo sucedido: “Fue la peor noche de mi vida. No sé cómo Rachel, física y emocionalmente, pudo con ello. Estuvo toda la noche sabiendo que, a pesar de conceder a nuestra hija, esta no iba a salir con vida. La forma en la que lo hizo, y cómo pudo mantenerse, ha conseguido que mi amor hacia ella sea incondicional”.

Literalmente, estaba devastado. Y cuando leí la entrevista, he de admitir que alguna que otra lagrimó se derramó en mi mejilla. No obstante, uno no puede ni imaginarse lo que tuvo que pasar el centrocampista británico, pues ni siquiera sus palabras llegan a asemejarse a la dureza de dicha circunstancia: “Es un sentimiento que no puedo describir. Fue horrible. Los días después de la tragedia se sentían como años. Fueron los más largos de mi vida. Lo único que quería hacer era estar con Rachel”.

A pesar de ello, no hubo respiro para Arter, ya que las temporadas prosiguen y él sabe que su única escapatoria está en el verde de los estadios. Actualmente, se ha convertido para Eddie Howe (técnico del Bournemouth), en sus ojos y oídos dentro de la cancha, representado y escenificando la calma que contrapone al estilo directo y rápido del fútbol inglés. La tranquilidad con el balón en los pies es lo suyo, pues ostenta un 86 % de efectividad con los pases. Pero si el duelo lo requiere, también sabe disfrazarse de “stopper” y realizar 4’7 entradas ganadoras cada 90 minutos (es el sexto mediocentro de la Premier en este apartado, igualando, por ejemplo, a todo un experto como N’Golo Kanté.

Estadísticas, solo estadísticas que demuestran lo gran jugador que es el futbolista irlandés, y lo bien que está cumpliendo la promesa que le juró a su hija fallecida Renee tras lo acontecido: “Cada encuentro que juegue a partir de ahora será por ella. Creo y siento que necesito hacerla sentir orgullosa y jugar bien mientras esté físicamente en forma, para que mientras ella me esté viendo, esté feliz”.

Cada término que utiliza Harry para expresarse, cada vocablo, añade más drama y más dolor a una experiencia con la que vivirá eternamente. Es cierto que su estrenada paternidad ha supuesto una inmensa alegría tanto para él como para su pareja, pero nunca dejará atrás aquel día y no tiene la culpa de ello: “Obviamente ha cambiado mi personalidad. Desafortunadamente siento que en la vida de todas las personas hay un punto en el que las cosas se empiezan a ver de manera distinta, y conmigo ha pasado después de una desgracia. Hay días en los que me siento una persona normal, pero luego esto me golpea. Es una extraña sensación.”

Aunque parezca mentira, el “ocho” del Bournemouth ya está mucho mejor. El mayor triunfo de su vida ha llegado con el nacimiento de este nuevo bebe. Y es que miles de mensajes de apoyo reventaron su teléfono móvil las últimas semanas antes de su ya conocida primera vivencia paternal. Hasta el propio Pep Guardiola, justó después del partido ante el Manchester City, fue al centro del campo a desearle la mejor de las suertes para él y su pareja: “Me ofreció sus mejores deseos para mí y Rachel esta semana, lo que fue un gesto inolvidable. Es alguien por el que tengo un respeto máximo. Lo veía en Barcelona y ahora aquí y sin duda es el mejor entrenador del mundo. Cuando me lo dijo no pude borrar una sonrisa de mi cara”.

Pocos jugadores me han marcado tanto como Harry Arter. Diría que es el que más. Su forma de expresarse tan abiertamente y con una valentía inimaginable, es puramente admirable. Es una historia de vida, que le puede pasar a cualquiera. Pero queda retratado que para él el fútbol ha sido más que “22 tíos detrás de un balón”. Ojalá alguien, da igual donde, vuelva a repetir en un vestuario lo mismo que dijo antes de saltar al campo después de la muerte de Renee: “Escuchen, acabo de experimentar lo realmente corta que puede ser la vida. Lo que le pasó a mi pequeña niña le podría pasar a cualquiera de los que hay aquí en este vestuario, así que asegúrense de darlo todo hoy porque estos momentos en el fútbol no van a durar para siempre, y algo que he aprendido es que la vida puede irse en un segundo”. Qué grande eres Harry. Raine tendrá el mejor papá del mundo. Estoy seguro.

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Artículos relacionados