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El juego de las sillas

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La música de esta temporada ya dejó de sonar hace unos días y los acordes de la próxima todavía no han empezado siquiera a afinar. Por ello, las sillas de los banquillos y sus inquilinos han estado en intenso movimiento durante estos días de junio, en busca de conseguir su asiento o no perder el ya ocupado. Tras numerosos rumores y certezas, cambios de entrenadores y de bandos, viajes de norte a sur de Italia, negociaciones estancadas y comunicados en el aire, todos los equipos han completado sus banquillos.

El primer movimiento llegó desde Nápoles. Rafa Benítez, rompiendo el silenzio stampa que imperó durante la parte final de la temporada, anunció en rueda de prensa su marcha del club partenopeo, a pesar de tener dos años más de contrato. Ocurrió tres días antes del decisivo partido contra la Lazio, que el Napoli terminó perdiendo, como sus opciones de clasificarse para la Champions League. Su destino ya estaba escrito como sustituto, precisamente de un italiano, Carlo Ancelotti en el Real Madrid.

También dejaban sus puestos tras el último partido dos de los técnicos revelación del campeonato: Sinisa Mihajlovic en la Sampdoria y Maurizio Sarri en el Empoli. Ambos candidatos al banquillos del Napoli… y también al del Milan, donde la marcha de Pippo Inzaghi era un hecho, solo demorado por la forma.

Maurizio Sarri, de crianza toscana pero nacido Nápoles, apuntaba hacia su ciudad de origen; el serbio, por su parte y pese a su pasado en el Inter, lo tenía hecho con el Milan, que llegó a negociar con Ancelotti. El juego de las sillas parecía cerrado hasta la entrada de un nuevo actor en escena: Vincenzo Montella, era despedido de la Fiorentina de manera sorprendente y tras una semana de tensión concluida por el durísimo comunicado del club.

 

La apetecible perita en dulce que suponía Montella retrasó las contrataciones de Mihajlovic y Sarri en sus nuevos clubes, sin llegar a cancelarlas. Sarri fue anunciado por el Napoli, en su nueva apuesta por un perfil bajo como el del nuevo director deportivo Giuntoli, exitoso cerebro del Carpi. Mihajlovic, una vez resuelto el contrato de Inzaghi de la forma más severa, el despido, fue inmediatamente presentado como nuevo técnico del Milan.

Para cubrir los huecos, la Sampdoria anunció inmediatamente la llegada del exjugador del club y portero internacional Walter Zenga; mientras el Empoli tratará de dar continuidad a su buen hacer en la élite con Marco Giampaolo, cuyas tácticas defensivas nunca han tenido demasiado éxito en Serie A. Con Montella e Inzaghi abocados a unas vacaciones forzosas -o al menos fuera de Italia- la Fiorentina fue el último equipo en confirmar su entrenador: el elegido es Paulo Sousa, que ya fue rechazado de inicio por la tifoseria viola por su pasado en la Juventus.

No todo es inestabilidad: los tres primeros clasificados mantienen a Allegri, Garcia y Pioli. También siguen los proyectos de Gasperini, Ventura, Iachini y Di Francesco en el Genoa, Toro, Palermo y Sassuolo tras su buena temporada. Mandorlini, ahora el técnico con más tiempo en su club tras el despido de Colantuono en Bergamo, seguirá en Verona, como Maran en el Chievo. Reja en Atalanta tratará de devolver la ilusión a la Dea y el propio Colantuono repartirá desde Udine, tras la decepcionante temporada y posterior marcha de Stramaccioni.

Castori y Stellone, como sus equipos Carpi y Frosinone, debutarán en Serie A, mientras el veterano Delio Rossi conducirá la marcha en el retorno del Bologna. El juego de las sillas está prácticamente concluido y los banquillos, ocupados… por el momento. Porque la música volverá a sonar.

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