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El Ganso que quiere ser cisne

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Érase una vez la historia de un ave que sentía que debía cambiar de charco, o más bien cruzarlo, para convertirse en un animal cuya belleza sea apreciada por un mundo más relevante, cuyas plumas sean valoradas de la misma forma que se valoran a los especies similares. La historia de un Ganso que quiere convertirse en cisne.

Así se puede sentir Paulo Henrique, el brasileño que llega a Sevilla preso del amor necesario que debe tener cualquier jugador a las estrellas del viejo continente, como si estuviese obligado a ello. Ganso lleva años queriendo dar el salto, pero cuando pudo no quiso, y cuando quiso no pudo. Hasta que llegó el momento. El día en el que decidió despegar del suelo y volar, volar para cruzar todo un océano camino de un lugar mejor.

Pero hay aves y aves. No todas pueden volar, no todas están preparadas para migrar, no todas pueden sobrevivir a cualquier ambiente o atmósfera.

portadaganso

La calidad de Ganso es indiscutible, su visión de juego es desmesurada. Su pelaje es de pedigrí. Su ritmo de juego está lejos del fútbol moderno, su capacidad de sacrificio es limitada, su implicación a la hora de defender, nula. Su pluma no está hecha para ensuciarse de barro.

Los casi 10 millones de euros que le ha costado Paulo Henrique al Sevilla FC era un inversión que algún equipo debía asumir tarde o temprano. Ganso ganó la Copa Libertadores con Santos siendo mejor que Neymar. A partir de ahí, lesiones y destellos de querer volver a ser alguien en este deporte, de querer seguir luchando por un sueño que parecía haberse convertido en pesadilla. Sampaoli le ha rescatado. Monchi ha decidido hacer caso al técnico argentino y apostar por él. Ganso debe ahora nadar en aguas menos turbias, aunque más profundas. Aguas menos contaminadas, pero también menos plácidas. 

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El lago está plagado de aves. Ahora le toca al brasileño elegir si desea brillar bajo la luz de la luna o esconderse cuando pegue el sol. Ahora, Ganso debe decidir si quiere convertirse en un patito feo o si por el contrario, prefiere ser un cisne blanco cuyo movimiento parezca un baile sobre el agua. 

El final de la historia aún no está escrito.

Foto portada: Sevilla FC

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