Portada

article title

El futbolista silencioso

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

El futbolista brasileño Casemiro volvió a ser protagonista en la conquista de la Supercopa de Europa del Real Madrid, afianzándose como el mediocentro defensivo que durante tantos años estuvo buscando el equipo español.

Un gran gol ganando la espalda a la defensa del Manchester United, un cabezazo al palo y varios robos de pelota clave alzaron el martes a Carlos Henrique Casimiro -no Casemiro, como luce en su zamarra- como uno de los artífices del triunfo del conjunto blanco en Macedonia.

De 25 años, el centrocampista debe su nombre futbolístico a un error tipográfico en su camiseta durante un partido que jugó en su Brasil natal, pero en el que le fue tan bien que adoptó para siempre ese cambio de letra. Tres años después de su debut con el Sao Paulo llamó la atención del Real Madrid, que primero se hizo con una cesión del jugador y más tarde, tras su rendimiento en el filial madridista y debutar en Primera División precisamente a las órdenes de su rival del martes José Mourinho, compró su ficha.

LEER MÁS: Carlos Henrique, de peón a capataz

Casemiro nunca ocultó sus deseos de triunfar en el Real Madrid y por eso tuvo claro que resultaría clave su cesión al Porto en 2014, donde pudo tener los minutos que en la capital española no podían darle y mantener así su crecimiento. Una temporada que aprovechó tanto que, para cuando terminó, el equipo blanco ya le tenía reservado el puesto de mediocentro defensivo.

Ha sido en los dos últimos cursos en los que el brasileño no sólo se ha hecho un fijo en el esquema sino que, a pesar de estar encargado del equilibrio y de la parte menos vistosa del juego, logró ser protagonista principal en varios momentos decisivos. Sirvan como ejemplo sus zapatazos desde fuera del área a la Juventus de Turín y al Napoli en la final y en los octavos de la última Champions League, respectivamente. Dos goles fundamentales.

Sí, otro gol, pero otro trabajo de equipo“, dijo el martes en declaraciones a Bein Sports. “Hay que valorar el trabajo del equipo, porque no es fácil. Hemos trabajado mucho para estar aquí“.

Casemiro vale por dos“, señaló hoy el diario “As” en un artículo, mientras que “Marca”, en medio de la espectacular escalada de precios que está experimentando el fútbol, se preguntó: “¿Cuánto vale Casemiro?”

Tan importante es el brasileño que algunas de sus ausencias tuvieron consecuencias fatales para el equipo y para el entrenador: fue titular en la época de Rafael Benítez hasta que él decidió no alinearlo en el clásico de 2015 ante el Barcelona que terminó en derrota por 4-0 en el Santiago Bernabeu. Aquel fue el principio del fin de Benítez, que daría paso al exitoso ciclo actual liderado por Zinedine Zidane.

Con Casemiro, el Real Madrid solventa una cuestión, la del mediocentro defensivo, que tenía pendiente desde que en el año 2003 la salida del francés Claude Makelele desequilibró el sistema de juego de aquel equipo denominado como el de “Los Galácticos”. Desde entonces, el equipo blanco, de siempre potentes ataques y buenas defensas, sufrió para encontrar el balance que impidiera que ambas se partieran en la cancha, lo cual fue por años un quebradero de cabeza para el club.

Desde la salida de Makelele, sólo un mediocampista triunfó en esa posición pese a tener un perfil más creativo y organizador: el español Xabi Alonso. El resto llegaron y se fueron sin convencer del todo. Entre los más cercanos están a Lucas Silva, Asier Illarramendi o Sami Khedira, pero mirando atrás en el tiempo hasta llegar a Makelele hay que pasar por nombres como Lass Diarra, Hamit Altintop, Nuri Sahin, Thomas Gravesen, Emerson, Mahamadou Diarra, Pablo García, Esteban Cambiasso, Rubén de la Red… Incluso hubo casos como los de David Beckham, José María Gutiérerez “Guti”, Sergio Ramos o Pepe, a los que se probó en el puesto alguna vez pese a no ser su posición natural.

En definitiva, al que muchos vieron desde temprano como el heredero de Mauro Silva ha terminado siendo el de Makelele, con la notable diferencia de que además de aportar orden defensivo y estabilidad en el mediocampo esconde una capacidad de remate con la que ha llegado a aparecer en los momentos de mayor necesidad de su equipo.

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Artículos relacionados