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El ‘Expediente X’ que atormenta a Old Trafford

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Esteban GÓMEZ"La verdad está ahí fuera" ("The Truth Is Out There"), frase célebre de todo apasionado de las series que recuerde la famosa cabecera de Expediente X. Misterios, sucesos inexplicables, incluso algo de morbo hacia lo desconocido, y al mismo tiempo incontrolable.

"Amigos de la nave del Misterio". Así abriría el prestigioso periodista Iker Jiménez uno de sus programas dedicados a la temporada del Manchester United. Algo ocurrre, algo inexplicable parece estar controlando una dinámica de resultados que coloca al actual campeón de la Premier League en el foco de críticas y preocupaciones, tanto en Inglaterra como en Europa.

El encuentro disputado en Old Trafford entre Manchester United y Fulham es el claro ejemplo de que algo preocupante, invisible, está ocurriendo esta campaña. Estadísticas rotundas, cifras absolutas. Todo llamaba a la victoria local, cumpliendo esas expectativas creadas en la previa de la visita de un preocupante colista al estadio de los Red Devils.

Un empate 2-2, sobre la bocina, en el minuto 94, que preocupa muy seriamente a la parroquia local. Pero toda la seriedad recae analizando y echando un vistazo a las estadísticas posteriores del encuentro. A primera vista destacan dos apartados. Por un lado el Manchester United logró centrar en 81 ocasiones sobre el área defendida por un héroe personificado en la figura del portero Stekelenburg, 81 veces en las que buscaron el peligro de gol desde la banda, por alto. Y por otro lado, los disparos, las ocasiones manifiestas contra la portería rival, que se resumieron en 31 disparos. Si a alguien le preguntasen afirmaría de forma rotunda, poniendo la mano en el fuego, que la victoria habría sido local. Pero no, ahí lo grave.

Es decir. Tras 81 centros al área, tras 31 disparos a portería, el Manchester United logró sólo 2 goles, y ambos llegaron entre el minuto 78 y el 80. Hasta entonces, los pupilos de David Moyes (quien ya no sabía que piezas modificar desde la banda), habían lanzado en torno a 70 centros, sin lograr marcar. Sin embargo, en apenas dos minutos, en dos ocasiones, habían logrado dos goles que se traducirían en la remontada del gol visitante en el primer tiempo. Sí, magia, brujería, quizás esté en la mano del receptor la elección del término.

Lo grave, o preocupante, llega cuando el resultado final fue de 2-2, cuando en el minuto 94 (tras añadir 5), ya algo más relajados, el Fulham lograba empatar e instaurar una sensación rotunda de escalofrío. Un empate que para nada refleja la superioridad. 81 centros frente a 4, 31 disparos frente a 6. Variedad, alta diferencia, pero empate, igualdad reflejada en un luminoso de Old Trafford que ya asimila estar viviendo una temporada complicada.

Las caras de los jugadores del Manchester United eran de resignación, de no entender nada, como si un jarro de agua congelada, con hielos, les hubiese caído encima. Miradas perdidas buscando solución en una grada que miraba atónita. Habían hecho el partido casi perfecto (de no ser por el empate final), habían dominado como no se recordaba, pero no, no había servido de absolutamente nada. Los puntos volvían a escaparse, pero esta vez de forma dolorosa, haciendo daño. Sobretodo se marchaban dejando una sensación de impotencia, de no controlar una situación que, pese al desgaste máximo, pese a ofrecer un equipo ultraofensivo, había vuelto a impactarles, a dejarles atónitos, en fuera de juego.

"¿Qué debemos hacer más?", seguro que se preguntaría más de un integrante del Manchester United, buscando soluciones, explicaciones lógicas, materiales, accesibles para que un partido en el que habían dominado absolutamente les privaba de la sensación del deber bien hecho, del premio.

Este equipo preocupa. Los puntos siguen escapándose, y tras 25 jornadas de Premier League disputadas son séptimos en la tabla clasificatoria, a 15 puntos del líder Chelsea, viendo como su papel de actual campeón está tan lejos, tan inalcanzable. Impotencia, preocupación. El misterio abraza al Manchester United, que está escribiendo un primer capítulo post-Ferguson digno de un best seller en la sección de misterio de una prestigiosa librería.

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