Se habla de:

Fútbol inglés

article title

El Everton, un gigante dormido

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

El multimillonario iraní Farhad Moshiri se ha hecho famoso en cuestión de días en la ciudad de Liverpool. A pesar de tener nombre de boxeador retirado se le va a nombrar en la ciudad del Mersey durante muchos años. Hace unos días se anunció que este hombre compraba el 49,9% de las acciones del Everton. ¿En qué puede mejorar el equipo? ¿Qué sucederá a partir de ahora en la zona azul de Liverpool?

Mantener a los jóvenes. Ardua tarea será esta para el entrenador. John Stones, Romelu Lukaku y Ross Barkley son solo algunos de los nombres propios por los cuales algunos grandes clubes de Europa suspiran. La próxima temporada el Everton no jugarán Liga de Campeones y estos chicos empiezan a ver cheques en blanco de algunos grandes del continente. ¿Se les nublará demasiado la vista?

¿Qué pasará con Roberto Martínez? Tras su primera temporada en Goodison Park, se comentaba que iba a ir al F.C. Barcelona, ya que superó el record de puntos en la Premier League rozando la ansiada previa de Champions que había prometido a su llegada. Estos dos últimos años, sin embargo, parece que el equipo ha involucionado y las críticas a su estilo de juego son feroces. The School of Science (mítica plantilla de la época dorada) parecía que estaba de vuelta pero a partir de los malos resultados se le pide mucha más consistencia. ¿Qué hará Mosirhi? Dara continuidad al catalán, o abogará por un nuevo entrenador que lidere el nuevo proyecto. Todo está en el aire ahora mismo.

moshiri
Nuevo estadio. Goodison Park, uno de los campos más relevantes de la historia de Inglaterra, se hace viejo. Todo apunta a que el club sufre pérdidas por sus ‘escasas’ 40.000 localidades y, además, reformarlo es imposible por su mala ubicación. El West Ham, por ejemplo, se muda el próximo curso al estadio Olímpico a pesar de que el mítico Upton Park es inolvidable. Renovarse o morir, no queda otra.

Acuerdos comerciales. El merchandising del club es muy pobre. Encontrar una camiseta toffee, sea donde sea, es complicado. Se pierde peso ante equipos ‘de moda’. Comercialmente se mejora poco a poco pero otros clubs, especialmente los de Londres, han adelantado a los blues por la derecha y sin intermitente. Se debe frenar esta sangría comercial y de imagen.

La Premier League continúa su crecimiento. Clubes recién ascendidos gastan mucho a pesar que muchas veces les inflan el precio. No perder esos objetivos de fichaje es importante para colocarse en un rango alto de importancia en la liga. Yarmolenko, gran ilusión de los aficionados, no llegó y Sam Byram, que estaba apalabrado, prefirió irse con Slaven Bilic a Londres. Las incorporaciones, además, son un síntoma de crecimiento de una entidad y si se consigue fichar las vacas sagradas de la plantilla tendrán más motivos para quedarse.

Veinte años sin títulos da mucho que pensar para una entidad que llegó a intimidar en Europa en los años 80. El nuevo propietario debe, desde el buen trabajo, despertar a este gigante dormido que yace en la parte azul de Liverpool. Son muchos años sin títulos y con un modo de proceder un tanto desfasado. Tal vez Moshiri pueda cambiar eso. Stay tuned.

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Artículos relacionados