Fútbol inglés

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El derbi desde los banquillos

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El derbi de Manchester no empezó este sábado. El dos de septiembre, seguramente, fue cuando inició la partida de ajedrez. Sergio Agüero, que estaba haciendo unos registros espectaculares, no iba a poder disputar el encuentro por un codazo en el anterior partido de Premier frente al West Ham. En ese contexto, para el duelo frente Mourinho, Guardiola iba a optar por Iheanacho en la punta, que tiene toda la confianza del catalán. En la portería debutaba Bravo, de líbero con el cuero desde el pitido inicial, y con Stones actuando casi de mediocentro. Los laterales, como todo el curso, buscaban la superioridad por dentro.

En los Red Devils, Mourinho cambiaba su once tipo. Y con ello, mostraba sus intenciones para el duelo por la cumbre de la Premier. Mkhitaryan, conocido por su velocidad y su calidad en los contraataques, movía a Mata al banquillo y Lingard se ganaba un sitio por Martial, que no había estado muy boyante previamente. En su 4-2-3-1 Ibrahimovic era la punta de la lanza y Pogba comandaba el medio con el lento, pero trabajador, Fellaini.

Los cityzens, con su disposición, controlaron la posesión y el dominio del juego pero, casualmente, el gol de Kevin de Bruyne llegó con un pelotazo de Kolarov y una simple peinada de Iheanacho. Algo muy casual durante toda la tarde cada vez que los locales apretaban arriba. Otamendi, durante el primer tiempo, fue el iniciador del juego ya que con sus brillantes desplazamientos encontraba la calidad de Silva y de Bruyne entre líneas. Y es que los del Etihad parecía que jugaban con 20 ya que en todas las zonas tenían superioridad, tanto en salida desde atrás como en la zona de tres cuartos. Solo un fallo de Bravo mandó a los del luso con opciones a la caseta. Los de Old Trafford, aun así, necesitaban cambiar muchas cosas porque las ocasiones solo llegaban con errores rivales.

FBL-ENG-PR-MAN UTD-MAN CITY

En la segunda parte, Mourinho se retractó de su once quitando a Mkhitaryan y Lingard e incluyendo a Herrera y Rashford. Pogba ocupaba el puesto del armenio –dotándole de más libertad- y Rashford el del inglés en banda izquierda. Tras un comienzo local fulgurante, Guardiola decidió extraer a Iheanacho del terreno –trabajó muy bien- y puso a Fernando deseando recuperar la medular. Entró también Sane y eso le daba otra dimensión a la escuadra ya que los visitantes buscaban matar el partido a la contra. Sus cambios tuvieron sentido ya que la ferocidad red se desvaneció.

El United, por su parte, puso tres atrás dando entrada a Martial y aludiendo la cabeza de Fellaini, buscando rescatar un punto. Los sky blues replegaron con de Bruyne, muy cansado, como falso nueve. Fue el belga el que dejó su sitio a Zabaleta en un empeño por mantener una victoria balsámica. Los últimos cinco minutos de Guardiola fueron “Mourinhistas” con una línea de seis en su propia área ya que Fernandinho era un central más.

El Manchester City, finalmente, consiguió mantener el resultado y vencer en el estadio del eterno rival con Silva y Otamendi como los puntales. Los red devils, sin embargo, mostraron carencias sobre todo en la primera parte. Faltó un creador; alguien que pueda darle libertad a Pogba, que intenta abarcarlo todo y no puede. Bravo sufrió pero también pudo verse el porqué de su fichaje y Fernandinho volvió a sorprender con otra actuación brillante. El City solo tiene un registro pero es demasiado superior a los demás cuando lo hace bien. El United, de momento, aun debe mostrar que domina el repliegue y contraataque y el ataque posicional pero da muestras de que va a hacer cosas importantes. La Premier League solo acaba de empezar.

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