Fútbol inglés

article title

El capricho de Sir Alex Ferguson que provocó un cambio de camiseta

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

¿Puede una camiseta ser considerada como maldita? ¿Puede afectar al rendimiento de un equipo determinado llevar una camiseta u otra? En la zona roja de la ciudad de Manchester pensaron que sí, se lo creyeron y dejaron una más que curiosa situación.

Ocurrió en el año 1996, en el mes de abril, cuando el Manchester United visitaba el antiguo estadio de the Dell para enfrentarse al Southampton. Los de Sir Alex Ferguson se encontraban en plena batalla deportiva con el Newcastle, por lo que la visita a Southampton debía traducirse en victoria para mantener la batalla con los Magpies.

Aquel Southampton era liderado por el ídolo de la ciudad y del club Matt Le Tissier, y puso en muchos problemas a los Red Devils, quienes vivieron una tarde triste, a la par que curiosa y surrealista. El Manchester United lucía aquella tarde una peculiar equipación.

Estéticamente, aquella equipación no entraba dentro de los cánones actuales de belleza, ni siquiera la famosa corriente hipster la aprobaría. Camiseta gris, con detalles negros y rojos, pantalones blancos y calzas blancas. Una curiosa mezcla de colores que ya presagiaban precisamente eso, una tarde gris para los de Manchester.

El partido no pudo empezar mejor para el Southampton, marchándose al descanso con un rotundo y contuntente 3-0 a favor, gracias a los goles de Ken Monkou, Neil Shipperley y Matt Le Tissier. Y fue la gota que colmó el vaso de la paciencia de Sir Alex Ferguson, quien decidió de forma rotunda que el Manchester United cambiara de equipación para la segunda mitad. Sí, así ocurrió.

CAMISETA MALDITA UNITED

El técnico escocés, parece, no estaba muy por la labor de jugar con esa equipación gris que tan malos resultados, casualidad o no, había dado al equipo. El Manchester United no había ganado ni un sólo partido jugando con esa ya ‘maldita’ equipación (4 derrotas y 1 empates), y el 3-0 en contra al descanso en the Dell fue la chispa que explotó la paciencia de Ferguson.

Harto, el técnico escocés decidió que el Manchester United jugara la segunda parte con la tercera equipación. Pasaron de jugar de gris a disputar los 45 minutos restantes de azul con franjas blancas, y con pantalones y medias azules. Nada que ver. A modo de tentación a la mala suerte, así ocurrió. Una de las peculariedades en las formas de trabajo del ya retirado técnico escocés Sir Alex Feguson.

Los Red Devils no ganaron, pese a la curiosa situación vivida en el descanso, pero sí mejoraron (quizás por la relajación del Southampton con 3-0 a favor) y Ryan Giggs llegó a recortar distancias para el definitivo 3-1. Aquella derrota no impidió a los de Manchester alzarse semanas después con el título liguero en Inglaterra, pero sí sirvió para ser recordado como uno de los sucesos más surrealistas vividos en el fútbol inglés en las últimas décadas.

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Artículos relacionados