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El caos vuelve a Palermo

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776 días. Algo menos, quizás. Es lo que duró la calma en el Palermo. Tras un horrible comienzo de temporada en Serie B, Gennaro Gattuso fue despedido como entrenador del Palermo. Llegó Giuseppe Iachini en septiembre de 2013 y con un estilo y un talante pragmático dentro y fuera del campo consiguió el ascenso con récord de puntos. También la salvación el año siguiente, manteniéndose toda la temporada en el siempre caliente banquillo siciliano.

El presidente Maurizio Zamparini ha vuelto a las andadas. Las que le han llevado a marcar récords negativos en el fútbol italiano. Iachini fue destituido el 11 de noviembre de 2015. Llegó Davide Ballardini y tres meses después, ya iniciado el 2016, también ha sido despedido. Y ahora llega el turno de Guillermo Barros Schelotto. Zamparini ya suma 54 cambios de entrenador, sumando sus etapas como dueño del Venezia y el Palermo, con 45 técnicos diferentes, 22 de ellos en Palermo desde 2002.

 

El vulcanismo ha vuelto. ¿Qué ha pasado? De los 11 primeros partidos de esta temporada, el Palermo ganó tres: los dos iniciales frente al Genoa y el Udinese y luego frente al Bologna. Consiguió el triunfo frente al Chievo Verona en casa, pero la relación entre Iachini y Zamparini estaba completamente rota. Su destino ya estaba firmado desde una semana antes y fue despedido tras ese encuentro.

Toda la plantilla se puso del lado del entrenador que había llevado a este bloque al ascenso. Fueron numerosas las muestras de cariño hacia el técnico, tanto en las prensa como en las redes sociales. Algunos jugadores incluso criticaron abiertamente la decisión de Zamparini.

Zamparini contrató un nuevo entrenador, Davide Ballardini, que ya había estado en el club en la temporada ocho años antes. Con la plantilla, el presidente tiró por la vía de en medio: tras la vergonzosa derrota en Coppa Italia contra el Alessandria, apartó de la plantilla a dos de los futbolistas más críticos con el cambio de entrenador: Enzo Maresca, al que calificó de ignorante; Luca Rigoni -ahora en el Genoa- al que definió ‘jugador anciano’; y Fabio Daprelà -ahora en el Carpi-, que acababa contrato, al que acusaba de su bajo rendimiento.

Prendermi dell’anziano a 30 mi mancava .. Bel risveglio stamattina .. Oltre alla febbre anche queste dichiarazioni …..

Una foto publicada por RIGONI LUCA (@rigoni_luca) el

Con Ballardini el rumbo no solo no fue mejor, sino que empeoró notablemente. En seis partidos, solo una victoria y cuatro claras derrotas, además de la eliminación en Coppa frente a un equipo de Serie C. Tras comenzar el 2016 con una derrota en casa frente a la Fiorentina, Zamparini, furioso, destituyó a Ballardini… por poco tiempo. Negoció la vuelta de Iachini, pero cuando el acuerdo estaba hecho surgieron desacuerdos entre ambos por el mercado de fichajes y por la readmisión de Maresca en la plantilla.

Zamparini se vio obligado a seguir con Ballardini una semana más y ordenó al equipo concentrarse tres días en Coccaglio, en la Lombardia, para tratar de variar el rumbo en el partido contra el Verona. Fue la losa en la tumba del técnico.

La víspera del encuentro, Sky sacó a la luz una fuerte discusión entre el capitán Stefano Sorrentino y el entrenador Davide Ballardini durante la concentración. Luego Sorrentino jugó en Verona y ganó el Palermo con una espectacular actuación del partido rosanero. Luego, explicó sin rodeos cómo estaba realmente la situación en el equipo.

 

“Ballardini no ha hablado nada con nosotros. Ni antes ni después del partido. Lo que ha ocurrido es increíble. El equipo ha jugado y ganado solo, sin haber preparado el partido. Soy el capitán del equipo y no permito a nadie que cuestione la integridad moral y la profesionalidad de este equipo. Quien lo hace tiene que rendir cuentas ante mi. El entrenador que venga tras él podrá contar con toda nuestra confianza”, explicó Sorrentino.

“Ballardini ha tenido un comportamiento incorrecto”. Zamparini apoyó al capitán y evidentemente, pese al triunfo, Ballardini fue despedido. El elegido como nuevo entrenador del Palermo ha sido Guillermo Barros Schelotto, histórico delantero argentino de Boca Juniors. Su única experiencia como entrenador es en su país, en Lanús, desde 2012, donde ganó una Copa Sudamericana. Ahora se estrenará en Europa.

 

“He tenido que anticipar un proyecto que querría haber comenzado en junio”, explicó Zamparini al anunciar la llegada de Barros Schelotto en una de sus curiosas ruedas de prensa a través de Skype. Ya solo queda por ver cuántos meses durará ese proyecto. O cuántos días.

 

Actualización: Guillermo Barros Schelotto nunca llegó a debutar como entrenador del Palermo. A pesar de haber sido campeón de la Copa Sudamericana con Lanús, la UEFA no convalidó su licencia para entrenar en el Palermo por no contar con al menos cinco años de experiencia. El 10 de febrero, un mes después de su contratación, anunció su marcha del club.

Fabio Viviani -segundo entrenador con Iachini- Giovanni Tedesco y Giovanni Bosi, técnicos del equipo filial, dirigieron al equipo durante los cinco partidos en los que Barros Schelotto se tuvo que quedar en la grada y también tras su marcha.

Después del desastre del partido en casa contra el Torino, Zamparini anunció el 15 de febrero el cierre del círculo del caos rosanero con el retorno de Giuseppe Iachini al banquillo del Palermo. El 9 de marzo, con el equipo al borde del descenso, Iachini dimitió como técnico y Walter Novellino es el séptimo entrenador del Palermo en una temporada caótica.

 

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