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El cáncer de pulmón que perdió ante el oro de Río

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Tras superar un cáncer de pulmón, el veterano Santiago Lange le dio hoy junto a su compañera Cecilia Carranza un emotivo segundo oro a Argentina en los Juegos Olímpicos de Río 2016, que se convierten así en los mejores para el país sudamericano en 68 años.

 

Lange, un veterano navegante de 54 años, conquistó hoy su tercera medalla olímpica en su sexta participación en unos Juegos. En su vitrina guardaba ya dos bronces, ganados en Atenas 2004 y Pekín 2008, ambos en la categoría Tornado.

“Creo que vengo soñando con esta medalla de oro desde mi primera preparación olímpica, para Moscú 80, así que pueden hacer cuentas”, dijo el argentino, que no participó en aquella ocasión, siendo aún apenas un joven adolescente, por el boicot occidental en medio de la Guerra Fría.

A principios de 2015, y después de sentir que empezaba a enfermarse con cierta continuidad en sus viajes, Lange decidió consultar a los médicos, que le diagnosticaron cáncer de pulmón.

 

 

Después de operarse en septiembre en Barcelona, regresó a la náutica y con un sólo pulmón útil viajó a Río de Janeiro para participar junto a Carranza en la categoría Nacra. Además, en la ciudad brasileña compiten también sus hijos, Yago y Klaus, que participan en la clase 49er.

“Se nos escapó dos veces con ‘Camau’ (Carlos Espínola, su compañero en los bronces conseguidos en 2004 y 2008). Y haberlo logrado partiendo de tan atrás en la preparación, después de tanto trabajo, es increíble. Cuanto más cuestan las cosas más se disfrutan”, afirmó un emocionado Lange, con la medalla colgando de su cuello.

“La enfermedad fue solo una piedra en el camino”, relativizó el regastista. “Pero después tuvimos mucha inteligencia. La decisión de venir a vivir a Río de Janeiro en noviembre fue clave. La cantidad de horas que navegamos desde entonces hasta hoy son inexplicables, y lo lindo es el resultado del trabajo”.

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Carranza derramó lágrimas casi en cada charla, pero ratificó lo dicho por su compañero de aventura: “El trabajo fue el factor determinante para este premio. Trabajamos día y noche, todo lo que pudimos y más para poder mejorar y recuperar el tiempo de preparación que nos llevaban los rivales”.

Lange quiso agradecer muy especialmente el trato recibido durante los meses de residencia en Río: “Acá nos atendieron como en casa, es más, me siento en casa. Entiendo las diferencias que podemos tener con los brasileños por el fútbol, pero creo que los argentinos, los brasileños, todos los latinoamericanos debemos estar juntos porque todos vivimos en la misma tierra”.

 

(DPA)

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